Solo un milagro

Chicago.- A falta de tres juegos para culmine la ronda regular, la posibilidad de que los Medias Blancas avancen a la postemporada está a ley de un milagro.

Los Sox que despilfarraron una ventaja de tres juegos a falta de 16 encuentros para el final de la campaña, se encuentran en estos momentos a tres juegos de diferencia de los Tigres de Detroit, que desde hace poco menos de una semana se posicionaron del primer lugar de la División Central de la Liga Americana.

Ante ese déficit y lo que resta de la campaña, los Medias Blancas están más cerca de quedar eliminados de alcanzar ese objetivo de avanzar a la segunda fase de la temporada.

La opción del equipo en estos instante es ganar sus tres juegos ante los Indios de Cleveland, con los que inician hoy una serie de tres partidos, y ligar que los Reales de Kansas City, quienes le hicieron la vida imposible durante toda la contiendan, los ayuden barriendo a los Tigres, en su serie final.

Solo en ese escenario los Medias Blancas tendrán oportunidad de aspirar a los playoff, no sin antes disputar un juego de desempate con Detroit, en el Comérica Park.

Cualquier otra combinación de resultados le colocará a los Sox la X al lado, si la que significa eliminación.

Lo más difícil para el conjunto de Chicago no es ligar las derrotas de los Tigres, sino levantar su nivel de juego y lograr los triunfos que han sido capaces de lograr en las últimas dos semanas, en las que tan solo han triunfado en tres de 13 juegos.

La ofensiva fue la que se vino abajo –registró promedio de 133 (90-12), en los últimos 13 encuentros- y con ella el impulso del equipo, ahora solo queda esperar por un milagro.

Difícil situación

Chicago.- Hace una semana, cuando los Medias Blancas vencieron a los Tigres de Detroit parecía que el equipo de Chicago se enrumbaba a hacia la postemporada. Hoy una semana después el camino se ve encumbrado.

Los Sox despilfarraron una ventaja de tres juegos sobre el conjunto de Detroit y comprometieron su opción de alcanzar los playoffs a falta ocho juegos para que culmine la ronda regular.

La ofensiva ha sido la gran responsable de la caída de los Medias Blancas, que en los últimos ocho encuentros tan solo han ganado dos.

Los maderos de Sox tan solo han producido 16 carreras en la última semana, una relación que deja menos de dos carreras por encuentro. De esas anotación que han fabricado nueve han sido a través de los siete jonrones que han conectado.

El equipo se ha vuelto unidimensional con su ofensiva, ya que si no es por la vía de los cuadrangulares -que en su mayoría llegan sin corredores en las bases- no producen carreras.

Lo hombres grandes de la parte media de la alineación no han hecho el trabajo, salvándose tan solo Alex Ríos, quien ha sido el mejor del equipo.

El oportunismo se fue, no ha existido el batazo clave, la conexión con hombres en las bases, esa conexión que hasta hace un mes estaba saliendo de forma consistente y había mantenido la producción de la novena en buen nivel.

Ahora los Medias Blancas carecen de ese hit en el clutch. Solo basta con ver que en los últimos 19 juegos colectivamente se batea para .174 con hombres en posición anotadora, sin contar que en los pasados ocho encuentros apenas se han ligado cinco inatrapables en 52 turnos en la misma situación, con corredores en tercero y/o segunda base.

Así es muy difícil ganar y mantener una buena opción de ir a una postemporada, porque no se están haciendo carreras, se le está exigiendo a los pitchers perfección, que de lograrla puede que no valga de nada, porque no hay producción.

El bateo ha dejado huérfano a los lanzadores de los Medias Blancas, que en la última semana registra une efectividad de 3.72. Un porcentaje respetable.

Los Sox necesitan darle un vuelco a su ofensiva, despertarla y comenzar a producir ya para ganar encuentros, de lo contrario será un duro final de temporada.

Faltan ocho juegos y aún están de primeros, pero empatados con los Tigres.

Un gran paso

CHICAGO — La victoria lograda este lunes por los Medias Blancas de Chicago son de esas que pueden terminar de definir el cierre de una temporada, por su importancia y por el momento en el que llega.

En el encuentro más importante de la campaña para los Medias Blancas, éstos pudieron dar un paso al frente y colocarse en una situación privilegiada en esta altura del certamen, al vencer 5-4 a los Detroit tigers y sacar tres juegos de ventaja en la División Central de la Liga Americana.

Los Medias Blancas solo le habían ganado uno de los últimos diez partidos a los Tigres de Detroit antes del desafío de hoy, que debió jugarse el pasado jueves cuando por Detroit le tocaba iniciar a Justin Verlander, el Cy Young y Jugador Más Valioso la temporada pasada. Sin embargo, la lluvia produjo que se pospusiera ese encuentro, lo que le dio a Chicago el beneficio de evadir al as de los bengalíes para medirse a Doug Fister, a quien le hicieron las cinco carreras –cuatro limpias– con las que alcanzaron la victoria, en el desafío final de la ronda regular entre ambas novenas.

Este triunfo le da un aire a los Medias Blancas y le pone la soga al cuello al conjunto de Detroit a falta de 16 juegos para que culmine la temporada.

“Es un pequeño alivio para el final de la campaña, pero tenemos que seguir jugando duro”, dijo Alex Ríos, figura estelar de los Medias Blancas durante todo el año y pieza clave en la victoria del conjunto.

Ríos quebró la posibilidad de un doble play en el quinto inning, cuando corriendo en la inicial y tras batazo al campocorto de Dayán Viciedo, con las bases llenas, se deslizó fuerte en la segunda base lo que generó que Omar Infante realizara un mal disparo a la primera y los Medias Blancas anotaran la carrera de la diferencia.

“Fue una jugada difícil. Él (Ríos) hizo lo que tenía que hacer, fue una jugada dura, pero limpia. Eso cambió el juego”, dijo Jim Leyland, manager de los Tigres.

Bien es cierto que la acción de Ríos representó el momento de inflexión en el encuentro para los Medias Blancas, pero también puede ser la que terminé de meter al equipo en la postemporada.

“Esa es la jugada de la campaña para nosotros”, dijo Gordon Bechkam.

La relevancia de la jugada de Ríos está obviamente en el logro final de los Medias Blancas, el triunfo.

Y es que no es lo mismo para el conjunto de Chicago ni para ningún otro en su situación el sacar ventaja de tres juegos en la cima de su división, cuando faltan 16 partidos por disputar. Eso, sin ser una sentencia definitiva, le da a los Medias Blancas un margen de error mayor.

“No es lo mismo tener ventaja de un juego que de tres, porque si de repente uno se resbala y tiene un juego malo va a seguir en el primer lugar”, expresó Ríos.

Desde el año 2000 solo ha habido un equipo que ha cerrado la jornada del 17 de septiembre en el primer lugar de la División Central de la Liga Americana y no ha clasificado, fue el de Detroit en el 2009, cuando despilfarraron una ventaja de cuatro juegos sobre los Mellizos de Minnesota. En esa ocasión quedaron de los play off en un juego extra. Así que la historia respalda a los Medias Blancas.

El manager de los Medias Blancas, Robin Ventura, no cree en ventajas ni en la historia, para él lo importante es seguir jugando buena pelota y ganar hasta que culmine el 3 de octubre, día en el que su equipo finalizará la ronda regular.

“Claro, que es mejor que estar arriba por solo un juego, pero mañana tenemos que salir a jugar duro otra vez. Tenemos que mantenernos jugando de la forma correcta, porque cuando lo hacemos cosas buenas suceden”, expresó Ventura.

De los 16 juegos que le quedan a los Medias Blancas siete son ante equipos que presentan récord por encima de 500 y que están en la pelea por alcanzar la postemporada, son ellos los Angelinos de Los Ángeles (3) y los Rays de Tampa Bay (4). De los restantes nueve encuentros tres son ante los Reales de Kansas City, que durante toda la campaña les ha sido un duro hueso de roer, al punto de que les han ganado diez de 15 encuentros, incluyendo siete de los últimos ocho. El resto será ante los Indios de Cleveland.

Ese no es un calendario fácil para el conjunto de Chicago, viendo además que de esos partidos que le quedan nueve son en condición de visitante, en la que está campaña presentan marca de 37-35. Sin embargo, la ventaja que tienen hace que perder algunos de esos juegos, aunque peligroso, no sea fatal, pues sus derrotas primero tienen que ser aprovechadas por los Tigres, ganando.

Pero el conjunto de Detroit tampoco afrontará un calendario fácil. Ellos, con desventaja de tres juegos ante los Medias Blancas, tendrán que medirse a los Atléticos de Oakland en tres juegos y en seis ante los Mellizos y los Reales, que han sido su karma, barriéndolos incluso en dos oportunidades de forma corrida.

Para los felinos representa una ventaja que diez de los 16 juegos que le restan van a ser un su casa, el Comerica Park de Detroit, donde este año han ganado 43 y han perdido 38, teniendo así el tercer mejor récord de local en la Liga Americana.

El manager de los Tigres, Jim Leyland, reconoció que la situación en la que se encuentra su equipo, que ha perdido 27 duelos, 12 de ellos por una carrera, luego del Juego de Estrellas .

“Es una posición difícil, uno se puede preocupar, pero todavía no es momento para entrar en pánico. El calendario es difícil para los dos equipos y en eso no ha excusas. La cosa es ganar juegos, si ganamos juegos puede cambiar la cosa, si no lo hacemos no tendremos tiempo de remontar. Pero todavía queda tiempo y nuestro objetivo es ganar”, explicó Leyland.

Los Tigres tienen que jugar ahora de forma casi perfecta, además de estar pendientes de los resultados de los encuentros de los Medias Blancas y ligar sus derrotas, ya que de nada les servirá ganar y ver a su rival triunfar. El mayor inconveniente para ellos es que ya no tienen juegos con Chicago, por lo que tienen que depender de otros para que les ganen.

Detroit tiene que enfrentar estas dos últimas semanas de la campaña con varios de sus figuras con problemas físicos, como son los casos de Austin Jackson (tobillo izquierdo), Alex Avila(contusión) y Miguel Cabrera (tobillo derecho, ya un poco más recuperado).

Los Medias Blancas por su parte cuentan con toda su plantilla saludable y con un staff de relevo que luce con mayor profundidad y efectividad que la de los Tigres, debido al trabajo que en ella han venido realizando Nate JonesJesse CrainBrett MyersMatt ThorntonAddison Reed yDonnie Veal, quienes ya le dieron una probada de lo que son capaces de hacer a Detroit.

Todavía queda camino por recorrer, pero los Medias Blancas parecieran haber dado un paso grande en sus aspiraciones para avanzar a la postemporada, falta ver qué sucede en estos próximos 16 días.

Aún en el primer lugar

Chicago.- No fue la serie que esperábamos ante los Tigres de Detroit, pero sin ser positiva los Medias Blancas pudieron salir de ella como los únicos líderes de la División Central de la Liga Americana.

La victoria registrada en el primer encuentro de esa serie le aseguró a los Sox permanecer en el primer lugar de la llave, lo que de por sí ya era un logro. Sin embargo, tras ese triunfo se pensó que se podía ganar la serie, pero no se pudo.

La suspensión del último juego, debido a la lluvia, evitó que los Medias Blancas pudieran optar por nivelar la contienda, lo que no iba a ser una misión fácil teniendo que enfrentar a Justin Verlander, quien esta campaña los había vencido en dos oportunidades y en 16 entradas solo les había permitido tres carreras, dos de ellos producto de jonrones solitario de Alejandro de Aza.

Aunque la suspensión evitó que los Sox pudieran luchar por nivelar la serie, le permite al equipo rearmar filas y acomodar su rotación para los próximos juegos, además de esquivar los envíos de Verlander.

Ahora ese juego se efectuará el próximo lunes, cuando los Tigres pondrán sobre la lomita a Doug Fister, quien si bien es cierto ha vencido a los Medias Blancas dos veces en la campaña, no es Verlander. Eso sin duda es un beneficio y en cierta forma una ventaja para los Sox, que irán ese día con Gavin Floyd, un movimiento que se pudo hacer gracias a la suspensión del encuentro del jueves.

Floyd ha sido el mejor lanzador de los Sox esta campaña frente al equipo de Detroit.

Ahora los Medias Blancas inician una serie de tres juegos ante los Mellizos de Minnesota frente a los que se ha jugado muy buena pelota durante toda la campaña.

Tener una buena, positiva y exitosa serie ante los Mellizos le puede dar a los Medias Blancas es requerido para los Medias Blancas, que tendrán 20 juegos de forma consecutiva para culminar la temporada.

Es ahora cuando no se puede fallar y se le tiene que ganar a todos los equipos accesibles, ante ellos no se debe resbalar, por un resbalón puede ser decisivo.

Lo importante es que aún estamos en el primer lugar y que hay que mantenerse ahí y defender esa posición durante 20 días más.

Abrimos fuego ante Detroit

Chicago.-  La batalla por la supremacía en la División Central de la Liga Americana comienza hoy cuando los Medias Blancas se enfrenten en la última serie que sostendrán en la campaña ante los Tigres de Detroit.

Los Tigres llegan al U.S. Cellular Field con la intensión de asestarle un nuevo golpe a los Medias Blancas y apartarlos de una vez por todas de la cima de la tabla de posiciones.

Por su parte, Chicago, que tiene dos juegos de ventaja sobre los bengalíes, procura encontrar el vía para quebrar el dominio que Detroit ha tenido sobre ellos esta temporada, en la que han perdido diez de los 14 encuentros que han disputados, incluyendo los últimos siete de forma consecutiva.

Sin embargo, la mayor parte de ese yugo ha sido en el Comerica Park, donde los Tigres se han impuesto en ocho de nueve cotejos. Eso deja una brecha favorable para los Medias Blancas, que jugando en casa este año tiene marca de 41-29, la quinta mejor récord de la Americana.

El objetivo de ambos conjuntos es al menos ganar tres de los cuatro juegos. Ese escenario les permitiría a los Tigres igualar por tercera vez desde el Juego de Estrellas el tope de la división, a los Medias Blancas mientras tanto le serviría para tomar un despegue casi definitivo hacia la postemporada, ya que sacarían cuatro juegos de ventaja sobre sus rivales, a los que no volverán a enfrentar.

Una división de honores sería negocio para el conjunto de Chicago, pues se mantendría en el liderato con 19 desafíos por disputar, no así para los Tigres.

La barrida es el objetivo perfecto para ambos. En el caso de Detroit asaltaría en solitario la cima de la tabla de posiciones, por primera vez desde el primer mes de campaña. Por el lado de los Sox les daría lo que en apariencia seria una ventaja definitiva en la división, al ser de seis juegos.

Esos son los escenarios que le dan realce y llenan de importancia a esta serie, más allá de la rivalidad entre los dos conjuntos.

“Esa es la serie de la temporada. En esos cuatro juegos es que vamos a ver lo que hay. Van a ser ellos o nosotros, aunque nosotros estamos en una mejor posición, pero no podemos fallar ante esa gente”, dijo Alex Ríos, jardinero derecho y pieza clave en el rendimiento de los Medias Blancas.

Los Sox iniciarán esta serie con su ofensiva como principal punto bastión, ya que el pitcheo se ha caído un poco. Colectivamente los dirigidos por Robin Ventura tiene promedio al bate de .288, con 17 cuadrangulares y 67 carreras remolcadas desde el 27 de agosto.

El pitcheo del equipo ha tenido algunos problemas en las dos últimas semana. Los abridores específicamente no ha estado del todo bien, por lo que registran una efectividad de 5.68 en los últimos 13 juegos, en los que le ha permitido a las ofensivas rivales que le conecten para .281.

El mayor inconveniente del cuerpo de iniciador de los Sox ha estado en el control, en la elevada cantidad de bases por bolas que han otorgado (41 en 63.1 innings, en los que acumulan 59 ponches).

Conociendo esa situación y siendo uno de los más afectado por ella, el abridor de los Medias Blancas para el primer encuentro de la serie, José Quintana, ha buscado hacer algunas correcciones para no defraudar.

“La clave es localizar bien los pitcheos y tirar strike para tratar de llegar lejos en el juego. He trabajado más de lado, que era la manera en la que me había sentido un poquito más incómodo. Tratar de mantener el mismo delivery, el mismo

movimiento. Con la práctica te queda reflejado el movimiento que debes hacer”, dijo Quintana, quien en la temporada tiene marca de 5-4, con 3.68 de efectividad.

Para el zurdo esta será la primera vez en la campaña y en su carrera que se enfrentará a los Tigres, uno de los equipos más ofensivos de Grandes Ligas, pero que en las tres últimas semanas también ha confrontado dificultades para producir.

“No los he enfrentado todavía pero con los juegos que he visto ya uno sabe lo que ellos tienen”, expresó Quintana, quien agregó: “Lo que siempre trato de hacer es jugar cada juego como si fuera el último, como si fuera una final y ese juego ante los Tigres va a ser más que eso”.

El colombiano abrirá el fuego ante los Tigres por los Medias Blancas, que también contarán en esta serie con Jake Peavy –marte-, Francisco Liriano –miércoles- y Chris Sale –jueves- como sus iniciadores.

El conjunto de Detroit le hará frente a ese cuarteto, con uno que le ha traído innumerable complicaciones a los bateadores de Chicago, como lo es el compuesto por Rick Porcello –lunes-, Doug Fister –martes-, Max Scherzer –miércoles- y Justin Verlander –jueves-.

Porcello está perfecto ante los Sox en el 2012, al registrar marca de 3-0, con 1.23 de efectividad, mientras que Verlander tiene 2-0, con 1.69. Scherzer acumula 32 ponches en 25 innings, además de una victoria en cuatro salidas Fister.

Pero el pitcheo no ha sido problema para los Tigres en los últimos días, la ofensiva sí, pese a tener a Miguel Cabrera, Prince Fielder y a Delmon Young.

De forma colectiva los bateadores de Detroit ligan para .244, con 16 jonrones y 52 carreras remolcadas en los últimos 15 días. En cinco de los seis encuentros que tuvieron la semana anterior no pasaron de las dos carreras, registrando un par de juegos de una sola anotación.

Para lograr su cometido en esta serie los Tigres deben activar su ofensiva, de lo contrario los Medias Blancas, si logran enderezar el rumbo de su pitcheo, tendrá el camino abierto para defender exitosamente su trono y enrumbarse a la postemporada.

¡A ganarle a los Reales!

Chicago.- Un nuevo reto se le presenta este fin de semana a los Medias Blancas, enfrentar en una serie de tres juegos a los Reales de Kansas City, el equipo que más dificultades le ha generado a los de Chicago en esta temporada, más allá de los Tigres de Detroit.

Los Reales le han tenido el número tomado a los Sox durante esta campaña, recordemos incluso que la última vez que se enfrentaron los barrieron en una serie de tres encuentros, disputada en el Kauffman Stadium.

En esta ocasión la misión de los Medias Blancas no será más fácil que en la anterior, pues como en aquella última vez los Reales vienen con los tres pitchers que más daño le han hecho al conjunto que comanda Robin Ventura.

Si, aquí, en el U.S. Cellular Field, serán Luis Mendoza, Bruce Chen y Jeremy Guthrie los tres abridores a los que se tendrán que enfrentar los bateadores de los Medias Blancas, quienes esta temporada ante estos tres bateadores no han tenido la fórmula para descifrarlos. De allí las complicaciones del equipo para vencerlos.

Los Sox, sin embargo, necesitan con urgencia encontrar este fon de semana la manera de producirle ofensivamente a los pitchers de los Reales y no dejar que estos le sigan complicando la vida y las aspiraciones que se tienen en estos momentos para el final de la temporada: clasificar a los playoffs.

De la misma forma en la que los Sox necesitan que la ofensiva produzca como no lo ha pidido hacer esta campaña ante los Reales, requieren que el pitcheo, especialmente el abridor, vuelva a tomar su buen nivel y ritmo y sea consistente, para ello se va a contar con Francisco Liriano, Chris Sale y Héctor Santiago.

De ellos el que mejor ha lucido en las últimas semanas ha sido Santiago, quien el pasado lunes tuvo su primera labor de la temporada como abridor y lució.

Vencer a los Reales más que una necesidad es una urgencia para los Medias Blancas, puedes no pueden seguir cediendo terreno ante ellos, menos cuando tras esta serie se viene una de cuatro contra los Tigres de Detroit.

Para enfrentar a los Tigres se debe tener ventaja en la División y llegar en un buen momento, con empuje e impulso, pues esa bien puede ser la serie que defina la temporada para los Sox.

Una semana de pesadilla

Chicago.- El inicio de un nuevo día siempre nos da la oportunidad de hacer las cosas mejor y de lograr eso que ayer no alcanzamos.  Para los Medias Blancas de Chicago este nuevo día, con el que arranca la semana 23 de la temporada, más que el chance de alcanzar las cosas que se dejaron de hacer en las últimas 24 horas, es una bendición, un alivio.

Luego de salir de Detroit barridos, por segunda ocasión en la campaña, el llegar a casa es un bálsamo para el equipo.

Los Sox vienen de registrar su peor semana en lo que va de 2012, al perder seis de siete juegos, mostrando su cara más fea de la contienda, al ser improductivos ofensivamente e inefectivos desde la lomita.

El bateo de los Medias Blancas apenas y produjo 23 carreras en siete encuentros, de ellas ocho fueron en el único que juego que lograron ganar, ese frente a los Orioles de Baltimore. Quitando esa producción en la victoria que lograron diríamos que el equipo tan solo hizo 15 anotaciones en seis juegos, estamos hablando de un poco más de dos por cotejo. Esa cifra por sí sola es un chiste aún para el conjunto que tenga el mejor staff de pitcheo.

Los maderos de los Sox terminaron el fin de semana con dos hits en 25 turnos al bate con hombres en posición anotadora, reflejando los problemas del conjunto para producir y ser oportunos.

Ante esa situación no se podía esperar menos que registrar una semana negativa, repito, la peor del equipo en lo que va de campaña.

De esa escasez en la ofensiva de lo que quizás más preocupe son los turnos que estuvo tomando la parte media de la alineación, comenzando por Kevin Youkilis, Adam Dunn –quien terminó la semana sin ver acción, por molestias en su costado derecho-, Paul Konerko, Alex Ríos y A.J. Pierzynski. Ellos en la gira, de forma combinada, ligaron para  .167, con ocho carreras remolcadas.

Konerko, el capitán del equipo, fue quien más oportunidades para producir desperdició, incluso tomando turnos de muy poca calidad, lo que no es costumbre en él, quien se ha caracterizado por ser uno de los mejores hombres en el home plate, aún fallando. Pero en esta ocasión no fue así, ya que deslució repetidamente haciendo swing a pitcheos fuera de la zona y buscando ser agresivo en conteos desfavorables.

Es normal que en una campaña tan larga como esta los slumps ocurran, incluso para los mejores bateadores del equipo, pero que se presenten de esta forma no es para nada alentador.

La ofensiva de los Sox tiene cómo levantarse y responder, ahí hay hombre de muchísima experiencia y calidad, que saben lo que tienen que hacer para encender de nuevo la chispa. Solo que a la altura en la que está el campeonato y en la situación que atraviesa el equipo lo tienen que hacer ya, porque seguir en este mal momento puede costar el eventual pase a la postemporada.

Sin embargo, como ya habíamos mencionado anteriormente, no todo es culpa de la ofensiva. El pitcheo de los Medias Blancas también falló en la última semana, específicamente en los apartados de efectividad y el control.

Los lanzadores de los Medias Blancas dieron más bases por bolas que en cualquier otro momento de la campaña, al otorgar un total de 36 bases por bolas en 64 entradas de labor, además aceptaron 35 carreras limpias y una efectividad de 4.92.

El principal fallo vino de los abridores que dieron 23 boletos, de ellos 15 el fin de semana en los tres encuentros ante los Tigres.

Esa pérdida de control de los iniciadores terminó de generar el colapso del equipo. Es por ello que no solo se necesita un repunte de los bateadores sino también de los lanzadores.

Comenzar a buscar la fórmula para reactivar todas las líneas del equipo desde hoy, cuando se inicia una estadía de diez juegos en casa, es la mejor forma para arrancar esta nueva semana y dejar todo atrás.

Hoy se presenta un buen chance para volver a la senda de la victoria y transitarla por lo que resta de campaña, en la que aún hay que disputar 29 encuentros más.

Una estancia perfecta

Chicago.- La última estadía del equipo en casa fue perfecta, y no solo por ganar sus seis encuentros, sino por lo que todo eso representó: alegría, festejos, mayor confianza y, desde luego, mantenerse en el primer lugar de la División Central de la Liga Americana, con dos juegos y medio de ventaja sobre los Tigres de Detroit.

Fue apenas la séptima ocasión en la historia de los Medias Blancas que logran registro de 6-0 en una estancia de al menos seis juegos en casa. Ese dato por sí solo muestra lo grande de lo hecho por el equipo, que barrió en tres juegos a los Yanquis de Nueva York y a los Orioles de Baltimore.

La clave para esas barridas fue lo que durante toda la campaña han mostrado los Sox, juego en conjunto.

En los dos primeros juegos frente a los Yanquis se tuvo que venir de atrás, respondiendo con batazos grandes y oportunos. Eso le dio respaldo a los abridores, primero Gavin Floyd y luego Francisco Liriano, quienes pese a algunas leves titubeos también respondieron al compromiso.

En el tercer juego frente a los de Nueva York, Chris Sale exhibió lo mejor de sí, en una de las presentaciones más dominantes que ha registrado esta temporada.

El zurdo hizo lo que quiso con la ofensiva de los Yanquis, a la que maniató en trabajo de siete entradas y dos tercios, en las que apenas le permitió tres hits y una carrera, ponchó a 13 y dio un boleto.

Esa labor de Sale inspiró a los muchachos, quienes lo apoyaron para lograr esa barrida, la primera ante los Yanquis en una serie de tres juegos en el U.S. Cellular Field desde 1991.

El ganarle los tres juegos a la novena de Nueva York puso en línea a los Medias Blancas para enfilar los cañones y recibir el fin de semana a los Marineros de Seattle, el equipo que venía inspirado con ocho victorias en fila y que registraba el mejor récord de la Liga Americana luego del Juego de Estrellas.

Ante los Marineros los Medias Blancas continuaron con su compacto juego, aunque tuvieron que sortear algunas fallas en el bullpen, que fue salvado por la ofensiva que se mantuvo ligando de forma oportuna.

Hay que destacar en esta serie contra Seatlle a Tyler Flowers, el hombre que con su sexto jonrón de la temporada decisió el último juego. Tampoco se puede dejar pasar el trabajo que ha venido realizando Dewayne Wise en reemplazo del lesionado Alejandro De Aza ni la reacción que ha mostrado Paul Konerko, luego de ser activado de la lista de incapacitados.

Primero fue Konerko, quien con un largo sencillo dejó en el terreno a los Marineros, en el primer juego. Posteriormente fue Wise con la carrera que puso al equipo arriba el sábado y, desde luego, el domingo fue Flowers con ese jonrón que le dio la vuelta al marcador justo antes de que el juego fue finalizado por la lluvia, en el séptimo inning.

Todo eso llevó al equipo a registrar en estos momentos una cadena de seis victorias y que llegue a Baltimore, para una difícil serie de cuatro juegos, en un buen momento, justo lo que se necesita para atravesar esta difícil semana.

Los Medias Blancas luego de disputar esta serie de cuatro ante los Orioles se enfrentarán a los Tigres de Detroit, en el Comerica Park, donde fueron barridos la últimas vez.

Esos tres duelos contra los Tigres serán de vital importancia para el equipo, por ganarlos significará tomar una ventaja significativa en su camino hacia la postemporada. Pero antes de eso deben ganarle a los Orioles, uno de los conjuntos que de acabar la temporada hoy estaría en los play off.

Así de difícil y compleja se ve esta semana para los Sox, que saliendo bien librados de ella, insistimos, darán un paso bueno en su objetivo. Hay que seguir jugando y funcionando como equipo.

Finalmente fuera de Kansas City y de regreso a casa

Chicago.- Gracias a Dios y ya salimos de Kansas City. ¡Qué difícil ha sido ganar ahí! Cada vez que hemos ido para esa ciudad en los últimos años hemos salido con las tablas en la cabeza. Esa vez no fue la excepción.

Los Medias Blancas solo habían sido barridos en una oportunidad esta temporada, pero cuando llegaron este fin de semana a jugar en el Kauffman Stadium no pensábamos que al equipo le esperaba su segunda barrida de la campaña.

La verdad es que los tres juegos fueron una tortura, especialmente los dos últimos, porque en el primero se tuvieron oportunidades ciertas y claras para ganar, pero un movimiento tarde, errado, costó el triunfo del equipo.

En el segundo nada funcionó para el equipo, la defensa estuvo terrible, cometiendo cuatro errores –uno de ellos cuestionado-, y el relevo, con Brett Myers, se vino abajo, aunque claro ya con el encuentro perdiendo.

El tercero la ofensiva fue completamente dominada por Jeremy Guthrie, quien lanzó cuatro innings y dos tercios de forma perfecta, seis y dos tercios sin permitir hits y siete y dos tercios sin aceptar carreras.

Lo de Guthrie fue sencillamente sensacional y casi una tragedia para los Medias Blancas, que estuvieron cerca de recibir un no hitter. Sin embargo, un par de hits en el octavo inning y un error del primera base de los Reales, Eric Hosmer, ayudaron a por lo menos hacer dos carreras.

Es cierto que al final la remontado de los Sox no sirvió para nada, porque el relevo del equipo, especialmente Jesse Crain y Donnie Veal no pudieron contener a los Reales, permitiéndole tres carreras, en parte por tres bases por bolas.

Ahora el equipo tiene nueve derrotas en los últimos 12 juegos que han disputado en el Kauffman Stadium, ante Kansas City.

La barrida en Kansas City, sin embargo, no le quitó a los Medias Blancas el primer lugar de la División Central de la Liga Americana, posición en la que aún conservan un juego y medio de ventaja sobre los Tigres de Detroit.

Pero sí hace que el equipo llegue regrese a Chicago en no su mejor momento de la campaña para enfrentar a los siempre temibles Yanquis de Nueva York, que vienen de ganarle dos de los tres juegos de la serie del fin de semana a sus archirrivales, Medias Rojas de Boston.

El enfrentar a los Yanquis, sin embargo, pudiera ser bueno para prender la chispa de los Sox, que este año le han jugado bien a todos los equipos grandes, pudiera ser esta serie para los Medias Blancas la que haga despegar nuevamente al equipo. ¿Por qué? Porque siempre que se enfrenta a un rival difícil, el nivel y la motivación son mayores, algo que se debe mantener durante lo que resta de campaña.

Lo bueno es que ahora estamos en casa para comenzar una buena racha, comenzando con Nueva York y siguiendo con los Marineros de Seattle.

Nota sobresaliente en Toronto

Chicago.- Toronto siempre ha sido una ciudad difícil para los Medias Blancas, no importa la situación que los Azulejos estén atravesando ni cómo esté jugando Chicago, ganar ahí es un escollo complicado.

Esta vez, sin embargo, no importó la resistencia que pusieran los canadienses, porque los Sox están jugando en un nivel supremo y así lo demostraron ganando tres de los cuatro juegos, con lo que salieron de ahí con medio juego más de ventaja sobre los Tigres de Detroit, en la División Central de la Liga Americana.

Los Medias Blancas registrar ese éxito ante los Azulejos aportando de todo un poquito, creciendo durante la serie.

El primer encuentro fue uno de los peores del equipo en la temporada, en donde ofensivamente no se pudo hacer nada, fue prácticamente nula la producción, fabricando solo dos carreras, ambas como resultado de un par de jonrones de Adam Dunn.

En el segundo hubo mejoría, leve pero mejoría al fin y sirvió para conseguir la victoria, apoyando un buen trabajo de José Quintana y una estupenda actuación del bullpen, que simplemente se mantiene soberbio. Además, la defensa estuvo sólida y fue fundamental para alcanzar esa victoria.

En el tercero fue en el que finalmente despertó la ofensiva, conectando 11 hits –tres meses de los que se lograron de forma combinado en los dos primeros- y fabricando nueve carreras, una menos que el total combinado de los dos primeros juegos.

En el cuarto, para dar el golpe final y ganarle la serie a los Azulejos, los bates de los Sox vinieron sin vacilación, buscando acabar con los canadienses, pero no con sencillos, ni con dobles, ni con triples, con cuadrangulares, con batazos de larga distancia. Al final conectaron cinco jonrones, la mayor cantidad en un encuentro para ellos esta campaña y quedándose a dos del tope histórico de la franquicia.

Primero fue Dewayne Wise, quien en apenas tres encuentros como titular ha contribuido en grande, con dos vuelacercas y seis carreras remolcadas. A él le siguieron Dayán Viciedo y Tyler Flowers, con el séptimo back to back de la campaña para el conjunto. Por cierto el jonrón de Flowers aún no ha caído, fue uno de los más largos que se han conectado esta temporada. Posteriormente les tocó el turno a Alex Ríos y a Alexei Ramírez, quien le puso la guinda a la fiesta de batazos.

Hay que recordar que los Medias Blancas esta campaña tienen récord de 55 triunfos y 28 en juegos en los que ligan al menos un jonrón.

En este último juego ante los Azulejos también hay que destacar el trabajo que realizó el abridor dominicano, Francisco Liriano, quien logró su primera victoria con los Medias Blancas y una de las mejores presentaciones que ha registrado esta temporada, incluyendo su tiempo con los Mellizos de Minnesota.

Liriano trabajo seis entradas y un tercio, permitió solo tres hits –todos en el mismo inning, el segundo- y aceptó dos carreras, producto de un jonrón de Moisés Sierra. Esas fueron las única libertades que concedió el zurdo, quien ponchó a seis hombres y dio una bases por bolas.

Ese es el Liriano que todos queremos ver con los Medias Blancas y el que nosotros pensamos que puede ayudar al equipo, solo es cuestión de consistencia, porque como hemos dicho en el pasado, el talento y la calidad la tiene.

Lo cierto es que de esa manera, creciendo en la serie, los Sox salen de Toronto con nota sobresaliente y con viento a favor para enfrentar a los Reales de Kansas City en la serie de fin de semana para luego regresar a la casa.

No hay que bajar la guardia.

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