Abrimos fuego ante Detroit

Chicago.-  La batalla por la supremacía en la División Central de la Liga Americana comienza hoy cuando los Medias Blancas se enfrenten en la última serie que sostendrán en la campaña ante los Tigres de Detroit.

Los Tigres llegan al U.S. Cellular Field con la intensión de asestarle un nuevo golpe a los Medias Blancas y apartarlos de una vez por todas de la cima de la tabla de posiciones.

Por su parte, Chicago, que tiene dos juegos de ventaja sobre los bengalíes, procura encontrar el vía para quebrar el dominio que Detroit ha tenido sobre ellos esta temporada, en la que han perdido diez de los 14 encuentros que han disputados, incluyendo los últimos siete de forma consecutiva.

Sin embargo, la mayor parte de ese yugo ha sido en el Comerica Park, donde los Tigres se han impuesto en ocho de nueve cotejos. Eso deja una brecha favorable para los Medias Blancas, que jugando en casa este año tiene marca de 41-29, la quinta mejor récord de la Americana.

El objetivo de ambos conjuntos es al menos ganar tres de los cuatro juegos. Ese escenario les permitiría a los Tigres igualar por tercera vez desde el Juego de Estrellas el tope de la división, a los Medias Blancas mientras tanto le serviría para tomar un despegue casi definitivo hacia la postemporada, ya que sacarían cuatro juegos de ventaja sobre sus rivales, a los que no volverán a enfrentar.

Una división de honores sería negocio para el conjunto de Chicago, pues se mantendría en el liderato con 19 desafíos por disputar, no así para los Tigres.

La barrida es el objetivo perfecto para ambos. En el caso de Detroit asaltaría en solitario la cima de la tabla de posiciones, por primera vez desde el primer mes de campaña. Por el lado de los Sox les daría lo que en apariencia seria una ventaja definitiva en la división, al ser de seis juegos.

Esos son los escenarios que le dan realce y llenan de importancia a esta serie, más allá de la rivalidad entre los dos conjuntos.

“Esa es la serie de la temporada. En esos cuatro juegos es que vamos a ver lo que hay. Van a ser ellos o nosotros, aunque nosotros estamos en una mejor posición, pero no podemos fallar ante esa gente”, dijo Alex Ríos, jardinero derecho y pieza clave en el rendimiento de los Medias Blancas.

Los Sox iniciarán esta serie con su ofensiva como principal punto bastión, ya que el pitcheo se ha caído un poco. Colectivamente los dirigidos por Robin Ventura tiene promedio al bate de .288, con 17 cuadrangulares y 67 carreras remolcadas desde el 27 de agosto.

El pitcheo del equipo ha tenido algunos problemas en las dos últimas semana. Los abridores específicamente no ha estado del todo bien, por lo que registran una efectividad de 5.68 en los últimos 13 juegos, en los que le ha permitido a las ofensivas rivales que le conecten para .281.

El mayor inconveniente del cuerpo de iniciador de los Sox ha estado en el control, en la elevada cantidad de bases por bolas que han otorgado (41 en 63.1 innings, en los que acumulan 59 ponches).

Conociendo esa situación y siendo uno de los más afectado por ella, el abridor de los Medias Blancas para el primer encuentro de la serie, José Quintana, ha buscado hacer algunas correcciones para no defraudar.

“La clave es localizar bien los pitcheos y tirar strike para tratar de llegar lejos en el juego. He trabajado más de lado, que era la manera en la que me había sentido un poquito más incómodo. Tratar de mantener el mismo delivery, el mismo

movimiento. Con la práctica te queda reflejado el movimiento que debes hacer”, dijo Quintana, quien en la temporada tiene marca de 5-4, con 3.68 de efectividad.

Para el zurdo esta será la primera vez en la campaña y en su carrera que se enfrentará a los Tigres, uno de los equipos más ofensivos de Grandes Ligas, pero que en las tres últimas semanas también ha confrontado dificultades para producir.

“No los he enfrentado todavía pero con los juegos que he visto ya uno sabe lo que ellos tienen”, expresó Quintana, quien agregó: “Lo que siempre trato de hacer es jugar cada juego como si fuera el último, como si fuera una final y ese juego ante los Tigres va a ser más que eso”.

El colombiano abrirá el fuego ante los Tigres por los Medias Blancas, que también contarán en esta serie con Jake Peavy –marte-, Francisco Liriano –miércoles- y Chris Sale –jueves- como sus iniciadores.

El conjunto de Detroit le hará frente a ese cuarteto, con uno que le ha traído innumerable complicaciones a los bateadores de Chicago, como lo es el compuesto por Rick Porcello –lunes-, Doug Fister –martes-, Max Scherzer –miércoles- y Justin Verlander –jueves-.

Porcello está perfecto ante los Sox en el 2012, al registrar marca de 3-0, con 1.23 de efectividad, mientras que Verlander tiene 2-0, con 1.69. Scherzer acumula 32 ponches en 25 innings, además de una victoria en cuatro salidas Fister.

Pero el pitcheo no ha sido problema para los Tigres en los últimos días, la ofensiva sí, pese a tener a Miguel Cabrera, Prince Fielder y a Delmon Young.

De forma colectiva los bateadores de Detroit ligan para .244, con 16 jonrones y 52 carreras remolcadas en los últimos 15 días. En cinco de los seis encuentros que tuvieron la semana anterior no pasaron de las dos carreras, registrando un par de juegos de una sola anotación.

Para lograr su cometido en esta serie los Tigres deben activar su ofensiva, de lo contrario los Medias Blancas, si logran enderezar el rumbo de su pitcheo, tendrá el camino abierto para defender exitosamente su trono y enrumbarse a la postemporada.

¡A ganarle a los Reales!

Chicago.- Un nuevo reto se le presenta este fin de semana a los Medias Blancas, enfrentar en una serie de tres juegos a los Reales de Kansas City, el equipo que más dificultades le ha generado a los de Chicago en esta temporada, más allá de los Tigres de Detroit.

Los Reales le han tenido el número tomado a los Sox durante esta campaña, recordemos incluso que la última vez que se enfrentaron los barrieron en una serie de tres encuentros, disputada en el Kauffman Stadium.

En esta ocasión la misión de los Medias Blancas no será más fácil que en la anterior, pues como en aquella última vez los Reales vienen con los tres pitchers que más daño le han hecho al conjunto que comanda Robin Ventura.

Si, aquí, en el U.S. Cellular Field, serán Luis Mendoza, Bruce Chen y Jeremy Guthrie los tres abridores a los que se tendrán que enfrentar los bateadores de los Medias Blancas, quienes esta temporada ante estos tres bateadores no han tenido la fórmula para descifrarlos. De allí las complicaciones del equipo para vencerlos.

Los Sox, sin embargo, necesitan con urgencia encontrar este fon de semana la manera de producirle ofensivamente a los pitchers de los Reales y no dejar que estos le sigan complicando la vida y las aspiraciones que se tienen en estos momentos para el final de la temporada: clasificar a los playoffs.

De la misma forma en la que los Sox necesitan que la ofensiva produzca como no lo ha pidido hacer esta campaña ante los Reales, requieren que el pitcheo, especialmente el abridor, vuelva a tomar su buen nivel y ritmo y sea consistente, para ello se va a contar con Francisco Liriano, Chris Sale y Héctor Santiago.

De ellos el que mejor ha lucido en las últimas semanas ha sido Santiago, quien el pasado lunes tuvo su primera labor de la temporada como abridor y lució.

Vencer a los Reales más que una necesidad es una urgencia para los Medias Blancas, puedes no pueden seguir cediendo terreno ante ellos, menos cuando tras esta serie se viene una de cuatro contra los Tigres de Detroit.

Para enfrentar a los Tigres se debe tener ventaja en la División y llegar en un buen momento, con empuje e impulso, pues esa bien puede ser la serie que defina la temporada para los Sox.

Una semana de pesadilla

Chicago.- El inicio de un nuevo día siempre nos da la oportunidad de hacer las cosas mejor y de lograr eso que ayer no alcanzamos.  Para los Medias Blancas de Chicago este nuevo día, con el que arranca la semana 23 de la temporada, más que el chance de alcanzar las cosas que se dejaron de hacer en las últimas 24 horas, es una bendición, un alivio.

Luego de salir de Detroit barridos, por segunda ocasión en la campaña, el llegar a casa es un bálsamo para el equipo.

Los Sox vienen de registrar su peor semana en lo que va de 2012, al perder seis de siete juegos, mostrando su cara más fea de la contienda, al ser improductivos ofensivamente e inefectivos desde la lomita.

El bateo de los Medias Blancas apenas y produjo 23 carreras en siete encuentros, de ellas ocho fueron en el único que juego que lograron ganar, ese frente a los Orioles de Baltimore. Quitando esa producción en la victoria que lograron diríamos que el equipo tan solo hizo 15 anotaciones en seis juegos, estamos hablando de un poco más de dos por cotejo. Esa cifra por sí sola es un chiste aún para el conjunto que tenga el mejor staff de pitcheo.

Los maderos de los Sox terminaron el fin de semana con dos hits en 25 turnos al bate con hombres en posición anotadora, reflejando los problemas del conjunto para producir y ser oportunos.

Ante esa situación no se podía esperar menos que registrar una semana negativa, repito, la peor del equipo en lo que va de campaña.

De esa escasez en la ofensiva de lo que quizás más preocupe son los turnos que estuvo tomando la parte media de la alineación, comenzando por Kevin Youkilis, Adam Dunn –quien terminó la semana sin ver acción, por molestias en su costado derecho-, Paul Konerko, Alex Ríos y A.J. Pierzynski. Ellos en la gira, de forma combinada, ligaron para  .167, con ocho carreras remolcadas.

Konerko, el capitán del equipo, fue quien más oportunidades para producir desperdició, incluso tomando turnos de muy poca calidad, lo que no es costumbre en él, quien se ha caracterizado por ser uno de los mejores hombres en el home plate, aún fallando. Pero en esta ocasión no fue así, ya que deslució repetidamente haciendo swing a pitcheos fuera de la zona y buscando ser agresivo en conteos desfavorables.

Es normal que en una campaña tan larga como esta los slumps ocurran, incluso para los mejores bateadores del equipo, pero que se presenten de esta forma no es para nada alentador.

La ofensiva de los Sox tiene cómo levantarse y responder, ahí hay hombre de muchísima experiencia y calidad, que saben lo que tienen que hacer para encender de nuevo la chispa. Solo que a la altura en la que está el campeonato y en la situación que atraviesa el equipo lo tienen que hacer ya, porque seguir en este mal momento puede costar el eventual pase a la postemporada.

Sin embargo, como ya habíamos mencionado anteriormente, no todo es culpa de la ofensiva. El pitcheo de los Medias Blancas también falló en la última semana, específicamente en los apartados de efectividad y el control.

Los lanzadores de los Medias Blancas dieron más bases por bolas que en cualquier otro momento de la campaña, al otorgar un total de 36 bases por bolas en 64 entradas de labor, además aceptaron 35 carreras limpias y una efectividad de 4.92.

El principal fallo vino de los abridores que dieron 23 boletos, de ellos 15 el fin de semana en los tres encuentros ante los Tigres.

Esa pérdida de control de los iniciadores terminó de generar el colapso del equipo. Es por ello que no solo se necesita un repunte de los bateadores sino también de los lanzadores.

Comenzar a buscar la fórmula para reactivar todas las líneas del equipo desde hoy, cuando se inicia una estadía de diez juegos en casa, es la mejor forma para arrancar esta nueva semana y dejar todo atrás.

Hoy se presenta un buen chance para volver a la senda de la victoria y transitarla por lo que resta de campaña, en la que aún hay que disputar 29 encuentros más.

Una estancia perfecta

Chicago.- La última estadía del equipo en casa fue perfecta, y no solo por ganar sus seis encuentros, sino por lo que todo eso representó: alegría, festejos, mayor confianza y, desde luego, mantenerse en el primer lugar de la División Central de la Liga Americana, con dos juegos y medio de ventaja sobre los Tigres de Detroit.

Fue apenas la séptima ocasión en la historia de los Medias Blancas que logran registro de 6-0 en una estancia de al menos seis juegos en casa. Ese dato por sí solo muestra lo grande de lo hecho por el equipo, que barrió en tres juegos a los Yanquis de Nueva York y a los Orioles de Baltimore.

La clave para esas barridas fue lo que durante toda la campaña han mostrado los Sox, juego en conjunto.

En los dos primeros juegos frente a los Yanquis se tuvo que venir de atrás, respondiendo con batazos grandes y oportunos. Eso le dio respaldo a los abridores, primero Gavin Floyd y luego Francisco Liriano, quienes pese a algunas leves titubeos también respondieron al compromiso.

En el tercer juego frente a los de Nueva York, Chris Sale exhibió lo mejor de sí, en una de las presentaciones más dominantes que ha registrado esta temporada.

El zurdo hizo lo que quiso con la ofensiva de los Yanquis, a la que maniató en trabajo de siete entradas y dos tercios, en las que apenas le permitió tres hits y una carrera, ponchó a 13 y dio un boleto.

Esa labor de Sale inspiró a los muchachos, quienes lo apoyaron para lograr esa barrida, la primera ante los Yanquis en una serie de tres juegos en el U.S. Cellular Field desde 1991.

El ganarle los tres juegos a la novena de Nueva York puso en línea a los Medias Blancas para enfilar los cañones y recibir el fin de semana a los Marineros de Seattle, el equipo que venía inspirado con ocho victorias en fila y que registraba el mejor récord de la Liga Americana luego del Juego de Estrellas.

Ante los Marineros los Medias Blancas continuaron con su compacto juego, aunque tuvieron que sortear algunas fallas en el bullpen, que fue salvado por la ofensiva que se mantuvo ligando de forma oportuna.

Hay que destacar en esta serie contra Seatlle a Tyler Flowers, el hombre que con su sexto jonrón de la temporada decisió el último juego. Tampoco se puede dejar pasar el trabajo que ha venido realizando Dewayne Wise en reemplazo del lesionado Alejandro De Aza ni la reacción que ha mostrado Paul Konerko, luego de ser activado de la lista de incapacitados.

Primero fue Konerko, quien con un largo sencillo dejó en el terreno a los Marineros, en el primer juego. Posteriormente fue Wise con la carrera que puso al equipo arriba el sábado y, desde luego, el domingo fue Flowers con ese jonrón que le dio la vuelta al marcador justo antes de que el juego fue finalizado por la lluvia, en el séptimo inning.

Todo eso llevó al equipo a registrar en estos momentos una cadena de seis victorias y que llegue a Baltimore, para una difícil serie de cuatro juegos, en un buen momento, justo lo que se necesita para atravesar esta difícil semana.

Los Medias Blancas luego de disputar esta serie de cuatro ante los Orioles se enfrentarán a los Tigres de Detroit, en el Comerica Park, donde fueron barridos la últimas vez.

Esos tres duelos contra los Tigres serán de vital importancia para el equipo, por ganarlos significará tomar una ventaja significativa en su camino hacia la postemporada. Pero antes de eso deben ganarle a los Orioles, uno de los conjuntos que de acabar la temporada hoy estaría en los play off.

Así de difícil y compleja se ve esta semana para los Sox, que saliendo bien librados de ella, insistimos, darán un paso bueno en su objetivo. Hay que seguir jugando y funcionando como equipo.

Finalmente fuera de Kansas City y de regreso a casa

Chicago.- Gracias a Dios y ya salimos de Kansas City. ¡Qué difícil ha sido ganar ahí! Cada vez que hemos ido para esa ciudad en los últimos años hemos salido con las tablas en la cabeza. Esa vez no fue la excepción.

Los Medias Blancas solo habían sido barridos en una oportunidad esta temporada, pero cuando llegaron este fin de semana a jugar en el Kauffman Stadium no pensábamos que al equipo le esperaba su segunda barrida de la campaña.

La verdad es que los tres juegos fueron una tortura, especialmente los dos últimos, porque en el primero se tuvieron oportunidades ciertas y claras para ganar, pero un movimiento tarde, errado, costó el triunfo del equipo.

En el segundo nada funcionó para el equipo, la defensa estuvo terrible, cometiendo cuatro errores –uno de ellos cuestionado-, y el relevo, con Brett Myers, se vino abajo, aunque claro ya con el encuentro perdiendo.

El tercero la ofensiva fue completamente dominada por Jeremy Guthrie, quien lanzó cuatro innings y dos tercios de forma perfecta, seis y dos tercios sin permitir hits y siete y dos tercios sin aceptar carreras.

Lo de Guthrie fue sencillamente sensacional y casi una tragedia para los Medias Blancas, que estuvieron cerca de recibir un no hitter. Sin embargo, un par de hits en el octavo inning y un error del primera base de los Reales, Eric Hosmer, ayudaron a por lo menos hacer dos carreras.

Es cierto que al final la remontado de los Sox no sirvió para nada, porque el relevo del equipo, especialmente Jesse Crain y Donnie Veal no pudieron contener a los Reales, permitiéndole tres carreras, en parte por tres bases por bolas.

Ahora el equipo tiene nueve derrotas en los últimos 12 juegos que han disputado en el Kauffman Stadium, ante Kansas City.

La barrida en Kansas City, sin embargo, no le quitó a los Medias Blancas el primer lugar de la División Central de la Liga Americana, posición en la que aún conservan un juego y medio de ventaja sobre los Tigres de Detroit.

Pero sí hace que el equipo llegue regrese a Chicago en no su mejor momento de la campaña para enfrentar a los siempre temibles Yanquis de Nueva York, que vienen de ganarle dos de los tres juegos de la serie del fin de semana a sus archirrivales, Medias Rojas de Boston.

El enfrentar a los Yanquis, sin embargo, pudiera ser bueno para prender la chispa de los Sox, que este año le han jugado bien a todos los equipos grandes, pudiera ser esta serie para los Medias Blancas la que haga despegar nuevamente al equipo. ¿Por qué? Porque siempre que se enfrenta a un rival difícil, el nivel y la motivación son mayores, algo que se debe mantener durante lo que resta de campaña.

Lo bueno es que ahora estamos en casa para comenzar una buena racha, comenzando con Nueva York y siguiendo con los Marineros de Seattle.

Nota sobresaliente en Toronto

Chicago.- Toronto siempre ha sido una ciudad difícil para los Medias Blancas, no importa la situación que los Azulejos estén atravesando ni cómo esté jugando Chicago, ganar ahí es un escollo complicado.

Esta vez, sin embargo, no importó la resistencia que pusieran los canadienses, porque los Sox están jugando en un nivel supremo y así lo demostraron ganando tres de los cuatro juegos, con lo que salieron de ahí con medio juego más de ventaja sobre los Tigres de Detroit, en la División Central de la Liga Americana.

Los Medias Blancas registrar ese éxito ante los Azulejos aportando de todo un poquito, creciendo durante la serie.

El primer encuentro fue uno de los peores del equipo en la temporada, en donde ofensivamente no se pudo hacer nada, fue prácticamente nula la producción, fabricando solo dos carreras, ambas como resultado de un par de jonrones de Adam Dunn.

En el segundo hubo mejoría, leve pero mejoría al fin y sirvió para conseguir la victoria, apoyando un buen trabajo de José Quintana y una estupenda actuación del bullpen, que simplemente se mantiene soberbio. Además, la defensa estuvo sólida y fue fundamental para alcanzar esa victoria.

En el tercero fue en el que finalmente despertó la ofensiva, conectando 11 hits –tres meses de los que se lograron de forma combinado en los dos primeros- y fabricando nueve carreras, una menos que el total combinado de los dos primeros juegos.

En el cuarto, para dar el golpe final y ganarle la serie a los Azulejos, los bates de los Sox vinieron sin vacilación, buscando acabar con los canadienses, pero no con sencillos, ni con dobles, ni con triples, con cuadrangulares, con batazos de larga distancia. Al final conectaron cinco jonrones, la mayor cantidad en un encuentro para ellos esta campaña y quedándose a dos del tope histórico de la franquicia.

Primero fue Dewayne Wise, quien en apenas tres encuentros como titular ha contribuido en grande, con dos vuelacercas y seis carreras remolcadas. A él le siguieron Dayán Viciedo y Tyler Flowers, con el séptimo back to back de la campaña para el conjunto. Por cierto el jonrón de Flowers aún no ha caído, fue uno de los más largos que se han conectado esta temporada. Posteriormente les tocó el turno a Alex Ríos y a Alexei Ramírez, quien le puso la guinda a la fiesta de batazos.

Hay que recordar que los Medias Blancas esta campaña tienen récord de 55 triunfos y 28 en juegos en los que ligan al menos un jonrón.

En este último juego ante los Azulejos también hay que destacar el trabajo que realizó el abridor dominicano, Francisco Liriano, quien logró su primera victoria con los Medias Blancas y una de las mejores presentaciones que ha registrado esta temporada, incluyendo su tiempo con los Mellizos de Minnesota.

Liriano trabajo seis entradas y un tercio, permitió solo tres hits –todos en el mismo inning, el segundo- y aceptó dos carreras, producto de un jonrón de Moisés Sierra. Esas fueron las única libertades que concedió el zurdo, quien ponchó a seis hombres y dio una bases por bolas.

Ese es el Liriano que todos queremos ver con los Medias Blancas y el que nosotros pensamos que puede ayudar al equipo, solo es cuestión de consistencia, porque como hemos dicho en el pasado, el talento y la calidad la tiene.

Lo cierto es que de esa manera, creciendo en la serie, los Sox salen de Toronto con nota sobresaliente y con viento a favor para enfrentar a los Reales de Kansas City en la serie de fin de semana para luego regresar a la casa.

No hay que bajar la guardia.

Ofensiva a prueba contra Oakland

Chicago.- La forma en la que terminó la serie contra los Reales no era la esperada. Los Medias Blancas venían jugando buena pelota y pensar en perder dos de tres encuentros ante Kansas City no estaba en los planes.

Sin embargo, sucedió. El equipo, con bajas sensibles en los dos últimos juegos –Alejandro De Aza y Kevin Youkilis en uno y Alex Ríos y Paul Konerko en el otro- cayó vencido.

Por fortuna, los Yanquis de Nueva York nos hicieron un favor al ganarle los dos encuentros finales a los Tigres de Detroit, en su serie de cuatro. Eso nos ayudó a amanecer hoy con ventaja de un juego completo sobre los bengalíes.

Esa, aunque poca, es una buena ventaja para los Sox, que inician hoy una serie de tres juegos ante uno de los equipos más calientes en la segunda mitad de la temporada y con uno de los mejores pitcheos de la liga, como el de los Atléticos de Oakland, que llega al U.S. Cellular Field para medirse a una ofensiva que en los últimos siete días tiene promedio colectivo de .243, con 24 carreras anotadas.

Ir con la misma mentalidad de ganar por lo menos dos de los tres juegos es el objetivo, ahora, si se pueden ganar los tres pues mejor. Eso sería un plus importante para el equipo en esa lucha que se tiene con los Tigres para mantener el liderato de la División Central de la Liga Americana.

Los Medias Blancas irán en esta serie con Gavin Floyd, Francisco Liriano y Chris Sale, todos ellos han venido lanzando de buena forma y han hecho que la rotación de los se mantenga como uno de los puntos fuertes del equipo. Pero en estos encuentros ante los Atléticos se necesitará el mayor esfuerzo de la ofensiva para producirle carreras a los pitchers de Oakland, que tendrán a Brandon McCarthy, Tommy Milone y a Jarrod Parker como sus abridores.

En la ofensiva de los Sox aún es duda para el inicio de la serie el capitán Paul Konerko, quien tuvo una contusión en el hombro derecho en el segundo juego de ante los Reales y eso lo alejó de la acción en el tercero.

La posible pérdida de Paulie, no solo para hoy sino para toda la serie, genera mayor responsabilidad y no hace que las cosas luzcan tan fáciles, pero si hay algo que han mostrado los Sox esta temporada es juego en equipo, que cuando uno falta o está en un bajo momento los otros se unen y responden. Eso es lo que se espera y estamos seguro que lo pueden hacer si en definitiva Konerko no es de la partida en esta serie.

Desde hoy los Medias Blancas tendrán 13 partidos de forma consecutiva, teniendo como próxima fecha de descanso el jueves 23 de agosto.

Alex Ríos en campaña admirable

Chicago.- La temporada que está registrando Alex Ríos con los Medias Blancas, es una temporada para el recuerdo, es una temporada que va camino a ser la mejor de su carrera y que está impulsando al equipo hacia otra postemporada.

Los dos jonrones que dio el jardinero derecho de los Sox el viernes, en el primer encuentro de la serie de tres ante los Angelinos de Los Ángeles, fueron la ratificación de la gran campaña que está teniendo y de la importancia que ha sido para la novena de Chicago.

Ríos es y ha sido la pieza clave en la alineación de Robin Ventura en este 2012, produciendo en los momentos importante, rindiendo en casa situación de apremio y resguardando con su ofensiva a Adam Dunn y Paul Konerko, convirtiendo ese trio en un tridente a temer por los conjunto rivales.

Las claves para la actuación que ha realizado el puertorriqueño son muchas, pero principalmente se debe a los ajustes que ha hecho con su ofensiva, tratando de darle a la bola hacia todo el terreno, en vez de solo halarla hacia la banda de la izquierda. Eso también ha hecho que esté disfrutando más del juego y cuando se está disfrutando de lo que sea hace, pues mejor salen las cosas, porque se hacen con más entrega y entusiasmo, un entusiasmo que ha sido contagioso para todos dentro del equipo.

El jardinero derecho de los Medias Blancas ha dado batazos de todos los calibres y en todas circunstancia para el equipo, pero el segundo cuadrangular que conectó el viernes sirvió para que por primera vez en la temporada él dejara en el terreno al rival.

En el segundo encuentro de la campaña, también con un jonrón, le había dado el triunfo a los Sox, solo que en aquella ocasión fue jugando de visitante y se tuvo que esperar que los Rangers de Texas, el rival en aquel momento, consumiera turno para que la victoria de los Medias Blancas fuera decretada.

Antes de comenzar la temporada señalamos que el andar del equipo mucho iba a depender de lo que pudieran hacer ofensivamente Ríos y Adam Dunn, pues bien ambos han respondido y los Medias Blancas están en el primer lugar de la División Central de la Liga Americana, con 11 victorias más que derrotas y con dos juegos y medio de ventaja sobre los Tigres de Detroit.

En el 2011 el outfield de los Sox tuvo un año difícil, en el que decepcionó con su rendimiento ligando apenas para .227, con 13 vuelacercas y 44 remolcadas. De allí que lo hecho este 2012 tiene un valor específico grande.

Ríos va camino a finalizar la campaña con sus mejores registros ofensivas en Grandes Ligas. Hasta el momento 18 jonrones y su tope es 24, acumula 67 carreras remolcadas y su cifra máxima es 88, su promedio es de .318 y el mejor en su trayectoria ha sido .302.

Los Medias Blancas necesitan que esa producción del puertorriqueño se mantenga, al igual que él requiere que sus compañeros sigan motivados y produciendo, porque al final este es un trabajo de equipo y así lo han demostrado los Sox este año.

Gira positiva para los Sox

Chicago.- Los Medias Blancas terminaron su gira de seis juegos fuera de casa y lo hicieron con nota positiva, al vencer hoy a los Mellizos de Minnesota y ganar cuatro de esos seis encuentros, con los que se mantienen en el primer lugar de la División Central de la Liga Americana, con dos juegos y medio de ventaja.

En esos cotejos, fueron tres contra los Rangers de Texas y tres contra los Mellizos, hubo de todo por parte de los Sox, hubo buen pitcheo, hubo buen bateo, hubo buena defensa y también hubo todo lo contrario en cada uno de esos aspectos del juego.

Lo importante, sin embargo, fue que en medio de esos altibajos el equipo logró más consistencia hacia lo positivo y de allí que se finalizara la gira con esos buenos resultados.

Lo más destacado aparte del estreno de Francisco Liriano, luego de ser adquirido el fin de semana de los Mellizos, fue la reacción ofensiva de Alejandro De Aza y la buena labor que realizó esta tarde Jake Peavy, quien sigue mostrándose como ese líder la rotación que todos pensábamos podía ser esta campaña.

Liriano debutó en grande con los Sox, al trabajar por espacio de seis entradas, en las que aceptó cuatro hits, dos carreras, ponchó a ocho y dio cuatro boletos, que no hicieron del todo brillante su labor, aún así le dio la oportunidad al equipo de llevarse la victoria.

Anteriormente lo habíamos dicho, Liriano va a ser un lanzador de mucha ayuda para los Medias Blancas en la parte final de la temporada, obviamente mientras mayor control tenga de la zona de strike y disminuya su cantidad de bases por bolas su aporte será mejor.

De Aza, por su parte, bateó cinco hits en 15 turnos, para registrar un promedio de .333 en la gira. Sus hit, sin embargo, fueron siempre productivos y encendieron la chipa ofensiva del equipo para fabricar carreras.

Esa producción de De Aza tomó más valor con el bajón que con el bate registró Kevin Youkilis, quien llegó a tener 16 turnos de dar sin hit en la gira, que finalizó solo con dos incogibles –uno de ellos jonrón- y remolcó tres carreras.

Peavy demostró esta tarde nuevamente esa casta que tiene para competir y para batallar con los rivales en los momentos grandes y salir adelante, dándole a los Sox la oportunidad de ganar.

El derecho puedo contener hoy a la ofensiva de los Mellizos y les pudo poner el frenó cada vez que está intento alzarse e hincharle la cara.

Peavy, más allá de lo que sus números indiquen, ha sido esta campaña un caballito de batalla para los Sox, demostrando que todavía le queda combustible en su brazo y en su cuerpo, a pesar de las lesiones.

La nota negativa en la gira fue la defensa, que luego de haber estado en gran forma durante toda la temporada vivió su peor lapso en los últimos cuatro encuentros, en los que se realizaron siete errores, que costaron cinco carreras dificultando y dañando en ocasiones las labores de los lanzadores.

Volver a retomar la consistencia defensiva es tarea pendiente para la serie que comienza el viernes ante los Angelinos de Los Ángeles.

Bienvenido Francisco Liriano

Chicago.- Luego de ganar su quinto encuentro consecutivo, el sábado, frente a los Rangers de Texas, los Medias Blancas anunciaron el cambio que los hizo del servicio de Francisco Liriano.

Los Sox, que están atravesando por un buen momento, luego de ser barridos el pasado fin de semana en una serie de tres encuentros ante los Tigres de Detroit, estaban buscando la forma de fortalecer su pitcheo abridor, ya cuando prácticamente es un hecho que John Danks no regresará en lo que resta de temporada.

El conjunto consiguió lo que buscaba con Liriano, con quien tuvimos oportunidad de hablar esta semana cuando se enfrentó a los Medias Blancas (en este link http://es.pn/MICkea lo que nos dijo).

El zurdo dominicano, quien había pasado toda su carrera con los Mellizos , esa buena adición para los Medias Blancas, que con él obtienen a un pitcher con experiencia y que les puede ayudar a mantener fresca la rotación en esta recta final de la campaña y a la vez correr los cuidados y las limitaciones con Chris Sale y José Quintana.

Lamentablemente al obtener a Liriano, quien en el 2012 tiene registros de 3-10, con 5.31 de efectividad- los Sox tuvieron que entregar a los venezolano, Eduardo Escobar y Pedro Hernández.

Escobar -quien bateaba este año para .207, con cuatro dobles y tres impulsadas, en 36 juegos- era la bujía interna del equipo, ese pelotero que siempre estaba bromeando, alegre, optimista y que hacía todo lo que le mandasen sin quejas, siempre con una sonrisa. Además era él un suplente de lujo, que podía jugar todas las posiciones del infield y del outfield, por eso el manager, Robin Ventura, lo tenía como su tercer receptor –aunque nunca lo necesitó- y su quinto jardinero.

La salida de Escobar, quien colaboró hoy con el triunfo de la novena, entristeció el clubhouse.

Hernández, por su parte, había debutado este año con los Medias Blancas e hizo una sola presentación que fue ante los Medias Rojas de Boston, en el Fenway Park. Fue él una de las piezas claves en el cambio que el equipo realizó en el invierno y que llevó a Carlos Quentin a San Diego.

El zurdo tuvo marca de 0-1 en Grandes Ligas, con 18.00 en una presentación. Mientras que en ligas menores registraba marca de 8-2, con 2.94 de efectividad.

Ahora es tiempo de mirar hacia adelante para todos y en el horizontes de los Sox lo que se ve es un lucha por avanzar a la postemporada, para la cual se reforzaron con todos los elementos necesarios, solo basta emplearlos y sacarles el mejor provecho.

Hasta el momento van haciendo camino al andar, liderando la División Central de la Liga Americana, con dos juegos y medio sobre los Tigres de Detroit.

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