Spring training: Día 3

En esta jornada se reportó el bateador designado del equipo, Adam LaRoche. Su arribo fue inesperado, ya que ocurrió dos días antes de la fecha obligatoria para los jugadores de posición.

LaRoche, se unió al equipo junto a su hijo Drake. El designado viene de una temporada para el olvido y de ahí su reporte temprano en el spring training, pues no quiere dar nada por descontado, ya que entiende que este año no tiene un puesto asegurado y para jugar a diario necesita producir en un bien nivel ofensivo y ayudar al equipo a ganar juegos y a competir por avanzar a la postemporada.

En el 2015 bateó para .207, con 22 dobles, 12 jonrones y 44 carreras remolcadas. También registró un porcentaje de embasado de .293, sluggung de .340 y OPS de .634.

Durante el receso invernal, LaRoche cambió su rutina de trabajo, según expresó esta mañana en su encuentro con los medios. Entre las variaciones que agregó a su trabajo de preparación mencionó el crossfit. “Eso me ayudó a estar hoy en una mejor forma física y con más energía”, expresó.

Esta mañana los lanzadores del grupo A (Chris Sale, José Quintana, Carlos Rodón, John Danks, Will Lamb, Mat Latos, Erik Johnson, Tyler Danish Carson Fulmer, Tommy Kahnle, Josh Wall, Matt Purke, Dan Jennings, Zach Phillips and Daniel Webb) realizaron su segunda sesión de bullpen del spring training.

2016-02-21_10.35.02[1]

Chris Sale y Mat Latos durante su sesión de bullpen de esta mañana

El receptor, Dioner Navarro, le recibió por primera vez a Sale, mientras que Alex Ávila hizo lo propio con José Quintana y Carlos Rodón.

Antes de comenzar el entrenamiento de hoy, José Quintana, Carlos Sánchez y Dioner Navarro estuvieron viendo el encuentro de fútbol español, entre el Real Madrid y el Málaga.

IMG_m1q1de

El coach de banca de los White Sox, Rick Renteria, se sentó y conversó hoy con la periodista, Siera Santos, de Comcast SporstNet Chicago.

2016-02-21_12.15.39[1]

 

Spring training: Día 2

Luego de la agitada jornada inicial de entrenamiento, por la llegada y el encuentro de los primeros peloteros, la segunda estuvo mucho más tranquila y fue más rutinaria.

Los receptores salieron a trabajar desde temprano, alrededor de las 8:30 am, en aspectos defensivos. Luego batearon en el cage y de ahí quedaron listo para su labor con los lanzadores.

Antes del entrenamiento completo, entre pitchers y catchers, hubo una reunión entre ellos y el cuerpo técnico del equipo para afinar detalles de la práctica y el proceso de preparación.

En cuanto a los pitchers, hoy le tocó el turno al grupo B, compuesto principalmente por los relevistas, entre ellos Nate Jones, Matt Albers, Zach Putnam.

Por su parte, el grupo A, que ayer realizó su primera sesión de bullpen, trabajo en los aspectos defensivos de su posición, tomando rollings y haciendo lanzamientos a las bases.

 

20160220_104621

Chris Sale simula un lanzamiento desde el montículo para luego hacer su trabajo defensivo

Mientras los pitchers y los catchers hacían sus trabajo, los jugadores de posición que se encuentran en el complejo tuvieron práctica de bateo, en la que volvió a destacar el poder de Todd Frazier, quien culminó su BP (batting practice) utilizando el bate de José Abreu, porque el suyo se le rompió en el segundo round.

20160220_103506

Adam Eaton realiza su práctica de bateo mientras es observado por el manager, Robin Ventura; el gerente general, Rick Hahn; y el presidente, Kenny Williams

Los infielders y los outfielders también realizaron su rutina de fildeo. La competencia en el shortstop entre Tyler Saladino, Carlos Sánchez y Tim Anderson, prospecto número uno de la organización y quien probablemente comience la temporada en ligas menores, para adquirir más experiencia y continuar su proceso de crecimiento, desde ya se ve más reñida de lo que se podía esperar.

Al culminar el entrenamiento, Dioner Navarro le concedió una entrevista a Telemundo Chicago y en ella confesó su afición por el Barcelona FC, así como sus habilidades de cocinero, aunque dijo que sus especialidades eran los sanduches y las ensaladas.

20160220_114900

A la par de Navarro, José Quintana fue entrevista por Comcast SportsNet Chicago y en su conversación expresó el cambio que ha tenido su vida con el nacimiento de su hija, Ariadna, quien casualmente hoy cumple un mes de nacida.

20160220_113453

Spring training: Día 1

El entrenamiento primaveral de los Chicago White Sox comenzó hoy, en el Camelback Ranch, de Glendale, Arizona, que ha servido de base para la pretemporada del equipo desde el 2o09.

El llamado para esta jornada era para los pitchers y los catchers, pero no excluyente de los peloteros de posición.  En total se reportaron 49 jugadores, entre ellos los lanzadores: Chris Sale, José Quintana, Carlos Rodón, John Danks, Mat Latos, Erik Johnson, Carson Fulmer, Nate Jones, David Robertson, Matt Albers, Zach Duke y Dan Jennings; entre los receptores estuvieron: Alex Ávila, Dioner Navarro y Héctor Sánchez. Mientras que entre los jugadores de posición se presentaron: José Abreu, Todd Frazier, Adam Eaton, Carlos Sánchez y Tyler Saladino.

Este primer día de entrenamiento comenzó con la rutinaria evaluación física y médica, que se hace todos los años. Luego el manager, Robin Ventura, dio una saludo de bienvenida, en el que presentó a todo el staff de trabajo. Posteriormente, los pitchers y catchers iniciaron su rutina de trabajo, que incluyó acondicionamiento físico, algunos lanzamientos de calentamiento y una sesión de bullpen.

20160219_111529

Alineados y listos para recibir

Por su parte, los jugadores de posición que asistieron al entrenamiento batearon primero en el cage y luego en el terreno, en donde además fildearon.

20160219_113242

Todd Frazier trabajó en la tercera base

El ambiente en este inicio de los entrenamiento, como es usual, fue bastante distendido, los jugadores se pusieron al día con sus compañeros, hubo muchos chistes y sonrisas, y por su puesto, entrevistas.

20160219_130051

José Quintana durante su entrevista con Rodrigo Arana, de Telemundo Chicago

Con Mat Latos se gana profundidad

La oficialización de la contratación del lanzador derecho, Mat Latos, por un año y tres millones de dólares, le da al cuerpo de pitcheo de los Medias Blancas profundidad.

Latos, de 28 años de edad, es un pitcher con experiencia en Grandes Ligas y que ha tenido éxito en el pasado. Bien es cierto que en las dos últimas campañas su desempeño no ha sido el mejor, pero hay que recordar también que en ese mismo lapso se ha visto afectado por diferentes lesiones.

La adquisición del diestro no deja de ser una apuesta para el conjunto que dirige Robin Ventura, pero como bien lo dijo el gerente general, Rick Hahn, es una oportunidad de contar con alguien con un buen track récord, que de regresar a la forma física en la que estuvo antes del 2014 puede ayudar grandemente a los Medias Blancas durante esta campaña.

Latos, quien debutó en Grandes Ligas con los Padres de San Diego en el 2009, luego de ser seleccionado en el draft universitario del 2006, tiene tres temporadas de 14 victorias -siendo esa cifra tope en su carrera-. En sus siete campañas en la mayores acumula récord de 64-55, con efectividad de 3.51.

Su inclusión en el roster aumenta la competencia por los dos últimos puestos que completarán la rotación de abridores, en la que ya están seguro los nombres de Chris Sale, José Quintana y Carlos Rodón.

John Danks -quien quizás más por jerarquía que por rendimiento puede tener su puesto ya asegurado en la rotación-, Erik Johnson y Jacob Turner estarán compitiendo junto a Latos, quien probablemente esté mejor ubicado que los dos últimos en la lucha por estar en el quinteto inicial.

Contar con cuatro pitchers para luchar por dos puestos en la rotación le permite al equipo cubrirse las espaldas en caso de que algunos de los integrantes del quintento abridor sufra alguna lesión, no solo durante el spring training, sino durante la campaña también y ahí está la importancia de tener profundidad.

Invitados al spring training

Esta tarde los Medias Blancas de Chicago anunciaron a los jugadores que tendrán como invitados en el spring training.

La figura de los jugadores invitados se debe a que son peloteros que no están en el roster de 40 del equipo, pero que forman parte de la organización. Algunos de ellos son peloteros recién firmados por el equipo, otros son jugadores que el equipo quiere probarlos durante la pretemporada y ver su nivel de desarrollo, al igual que permitirle ganar la experiencia de estar alrededor de los Grandes Ligas.

Algunos de esos peloteros tendrán también el chance de luchar por un cupo en el roster final del equipo. Eso, sin embargo, es más complicado.

Los peloteros que el equipo invitó para el spring training, que iniciará el 19 de febrero para los pitchers y los catchers, y el 23 del mismo mes para el resto de los jugadores, que no se hayan reportado antes, son los siguientes:

Tyler Danish – Pitcher derecho

Carson Fulmer – Pitcher derecho

Peter Tago – Pitcher derecho

Phillippe Aumont -Pitcher derecho

Colin Kleven -Pitcher derecho

Matt Lollis – Pitcher derecho

Josh Wall – Pitcher derecho

Jordan Guerrero – Pitcher zurdo

Will Lamb – Pitcher zurdo

Matt Purke – Pitcher zurdo

Nik Turley – Pitcher zurdo

Héctor Sánchez – Receptor

Omar Narváez – Receptor

Tim Anderson – Campocorto

Steve Lombardozzi – Infielder

Andy Parrino – Infielder

Jason Coats – Jardinero

Adam Engel – Jardinero

Courtney Hawkins – Jardinero

Jacob May – Jardinero

Arranca el juego de las predicciones

Aunque aún estamos a poco menos de tres meses para iniciar la temporada y todavía queda tiempo para seguir sumando piezas para la estructuración del equipo con miras a la campaña de este 2016, ya comenzaron a salir publicaciones con algunas predicciones acerca de lo que será la evolución de cada conjunto este año.

Según la predicción de realizada por www.fangraphs.com, los Medias Blancas tendrán esta temporada un récord nivelado de 81 victorias y 81 derrotas, lo que ubicaría al equipo en el segundo lugar de la División Central de la Liga Americana, detrás de los Indios de Cleveland, a los que la especializada página web da como ganadores de la llave.

De acuerdo con esta predicción, el equipo que dirigirá Robin Ventura tendrá una mejoría de  cinco victorias con respecto a la temporada del 2015, en la que la novena tuvo récord de 76-86, quedando en el cuarto lugar de la División Central.

La estimación hecha por http://www.fangraphs.com, sin embargo, pareciera conservadora, tomando en cuenta que los Medias Blancas en este invierno han sumado importantes piezas para fortalecer su ofensiva, que fue el área que más afectó su rendimiento en el 2015, al quedar en el sótano de casi todos los renglones de bateo de la liga.

Hasta el momento el equipo ha sumado los servicios de Todd Frazier, para jugar la tercera base, y de Brett Lawrie, para actuar como segunda base, representando ambos una significativa mejoría ofensiva, al igual que las adiciones de Alex Ávila y Dioner Navarro, en la receptoría.

En la predicción de www.fangraphs.com tiene que la ofensiva del equipo, con las piezas que hasta el momento se han sumado, tendrá una mejoría de 0.68 carreras por juego (4.42 por 3.84 en el 2015).

Sin embargo, el trabajo aún no está completo por la gerencia de los Medias Blancas, que se mantiene activa buscando otras vías para mejorar la producción ofensiva del equipo y el resto de sus líneas.

 

Se carga la ofensiva

Luego de adquirir a Brett Lawrie hace una semana, en un cambio con los Atléticos de Oakland, los Chicago White Sox consiguieron hoy los servicios de Todd Frazier, uno de los mejores terceras bases de Grandes Ligas desde el 2012, de los Rojos de Cincinnati mientras entregaron a los Dodgers de Los Ángeles a Trayce Thompson, Micah Johnson y Frankie Montas.

La adición de Frazier, quien en estos momentos 29 años de edad y para el inicio de la próxima campaña tendrá 30, mejora significativamente a la ofensiva de los White Sox, lo que ha sido uno de las prioridades de la gerencia del equipo desde que acabó la decepcionante campaña del 2015.

Con cinco años de experiencia en Grandes Ligas, Frazier registra promedio de por vida de .257, con un porcentaje de embasado de .312, un slugging de .463 y un OPS de .784. Además acumula 244 extrabases, producto de 125 dobles, 11 triples y 108 jonrones; 305 carreras anotadas y 324 remolcadas. También se ha estafado con 43 bases robadas.

A diferencia de Lawrie, de quien escribimos la semana pasada cuando los White Sox lo adquirieron, con Frazier el equipo añade más poder a su alineación. Hay que recordar que el nuevo integrante de la novena viene de conectar 35 cuadrangulares y de remolcar 89 carreras, ambas cifras topes en su carrera.

Con la presencia de Frazier, quien es un sólido tercera base, no en vano fue uno de los finalistas para el Guante de Oro de la Liga Nacional la temporada pasada, los White Sox pueden contar con Lawrie en segunda base, lo que sería igualmente una mejoría en cuanto a la producción ofensiva en general para la novena.

Hay que recordar que los Sox fueron el peor equipo en cuanto a la producción ofensiva recibidas de forma combinada por los jugadores que defendieron tanto la tercera como la segunda base en la Liga Americana.

Los peloteros del equipo que defendieron la antesala batearon de forma combinada para .226-AVG (14 de 15 en la liga), .277-OBP (14), .345-SLG (15), .622-OPS (15), siendo también los que conectaron la mejor cantidad de extrabases en el circuito, con 40, producto de 23 dobles, cuatro triples y 13 jonrones, y los que impulsaron la menor cantidad de carreras, con 50.

Mientras que desde la segunda base la producción combinada de los jugadores utilizaron en esa posición fue de .222-AVG (15), .275-OBP (14), .305-SLG (15), .580-OPS (15), 33-XBH (15) producto de 26 dobles, un triple y seis jonrones, y 41 carreras impulsadas, la menor cantidad entre todos los equipos de la liga.

Teóricamente, tanto Frazier, a quien la novena tendrá bajo control por los próximos dos años, como Lawrie debieran elevar la ofensiva de los White Sox a un nivel significativamente superior a lo que registrado en el 2015, lo que impulsaría al equipo a una mejor posición para competir por un puesto en la postemporada.

Frazier será utilizado en el medio de la alineación junto a José Abreu y Adam LaRoche, de quien se espera pueda volver al nivel o cerca del nivel mostrado en sus años en la Liga Nacional. Al tiempo que Lawrie podría ser utilizado en la parte baja de la alineación, que fue una de las más improductivas en todo el béisbol la campaña pasada.

En medio todo el movimiento de Frazier y Lawrie, uno de los jugadores que pudiera verse más afectado es el segunda base, Carlos Sánchez, quien ahora sería utilizado como utility, dándole profundidad al equipo, que buscará sacarle máximo provecho a su defensa, que es el principal fuerte de su juego. No hay que olvidar que Sánchez fue el segunda basa titular del equipo en la mayor parte del 2015 y con el guante estuvo poco menos que excelente.

La adquisición de Frazier, según dijo el gerente general del equipo esta tarde, pudiera no ser todo para los Sox en el invierno, ya que todavía se están buscando vías de mejorar y reforzar otras áreas.

Certera adquisición

Bien es cierto que los Medias Blancas no hicieron la bulla ni se robaron el show en los Winter Meeting de este año como lo hicieron el año pasado. El equipo, sin embargo, logró su principal objetivo: obtener un tercera base titular con buena capacidad ofensiva, defensiva y energética personalidad, lo que es un plus.

Brett Lawrie será el hombre encargado de proveer todo eso a los Medias Blancas la próxima temporada, desde la antesala.

Lawrie, canadiense de 25 años de edad, fue adquirido por la novena de Chicago en un cambio con los Atléticos de Oakland, a los que los Medias Blancas entregaron a los lanzadores de ligas menores  J.B. Wendelken y Zachary Erwin.

Al obtener a Lawrie el equipo, en teoría, obtiene a un jugador que le brindará más ofensiva, tanto en la producción de extrabases -especialmente dobles y jonrones- y carreras, así como en el promedio de bateo, porcentaje de embasado, slugging y OPS.

Los Medias Blancas estuvieron entre los peores en cada uno de esos renglones en la posición de tercera base de la Liga Americana, lo que contribuyó a que al final de la temporada la ofensiva, en general, de la novena fuera una de las más ineficientes del circuito.

Lawrie, a quien los Sox tendrán bajo control por los próximos dos años, viene de su mejor campaña con el bate, al dejar promedio de .260, con .299 de porcentaje de embasado, .407 de slugging y .706 de OPS; además conectó 29 dobles, tres triples y 16 jonrones; impulsó 60 carreras y anotó 64. Fue capaz de registrar esas estadísticas gracias a que por primera vez en su carrera se mantuvo sano y actuó en 149 encuentros.

Es válido pensar que esos números alcanzados por el tercera base el año pasado debieran ser su piso con los Medias Blancas. Es decir, en el peor de los casos esos registros debieran ser los mínimo que él alcance por temporada con Chicago. En primer lugar, porque a los 25-26 años de edad es que los peloteros entran a su mejor y mayor etapa de crecimiento, desarrollo y producción ofensiva, que usualmente va desde esa edad hasta los 33. En segundo lugar, porque tras lograr su primera campaña completa ya sabe y entiende el proceso de preparación que a diario debe realizar para mantenerse en forma y saludable. Por último, al jugar en un estadio favorable para los bateadores, como el U.S. Cellular Field, pudiera representar una ventaja importante para su ofensiva.

Con Lawrie hay que entender que no se consigue al salvador de la ofensiva de los Medias Blancas. Él simplemente es una pieza que servirá para engranar esa ofensiva productiva que se necesita para ganar juegos y competir.

Por otro lado, hay que recordar que con él los Medias Blancas no solo mejoran en su ofensiva, en la que no solo puede aportar con su bate, sino que también lo puede hacer con sus piernas, al contar con una buena velocidad para un jugador de su posición; el equipo también fortalece su defensa, otro factor importante.

Lawrie es un tercera base con buen alcance, buen brazo y probados reflejos.

El manager, Robin Ventura, puede sacarle gran provecho a la presencia de Lawrie en el equipo, ya que éste puede jugar eficientemente tanto en tercera como en segunda base y puede ser colocados en diferentes puestos de la alineación (segundo, sexto, séptimo, noveno, etc), según la necesidad del equipo.

La personalidad del nuevo jugador de los Medias Blancas será también una inyección importante de energía para el equipo, que por momentos en los últimos años no ha tenido a persona que lo empuje al límite cuando las cosas no están saliendo bien y que los contagie de optimismo.

Con la adquisición de Lawrie los Medias Blancas eliminan otra de las necesidades con las que comenzaron el offseason, ya que anteriormente habían cubierto la de la receptoría al contratar a Alex Ávila y a Dioner Navarro.

Todavía hay tarea pendiente, pero se han dado buenos pasos en pos de esa mejoría prometida y deseada.

Tres al Salón de la Fama Latino

El pasado fin de semana el Salón de la Fama del Béisbol Latino exaltó a tres ex integrantes de los Medias Blancas, ellos fueron Orlando “Duque” Hernández, Omar Vizquel y Sammy Sosa.

Hernández vistió el uniforme del equipo en el 2005 y fue uno de los héroes en la conquista de la tercera Serie Mundial ganada por la organización en su historia.

Ese año, “el Duque” tuvo marca de nueve victorias y nueve derrotas en 24 presentaciones, 22 de ellas como abridor. Su efectividad fue de 5.12 en 128 entradas y un tercio en las que ponchó a 91 bateadores.

Sin embargo, el momento por el que más se le recuerda en su tiempo con los Medias Blancas es el que protagonizó en el tercer encuentro de la Serie de División de la Liga Americana, cuando en el sexto inning, con las bases llenas, sin outs y el juego a favor de Chicago 4-2, Hernández sacó el episodio en blanco, al retirar de forma consecutiva a Jason Varitek, Tony Graffanino y Johnny Damon, a quien ponchó.

En su carrera, de nueve años en Grandes Ligas, el cubano de Villa Clara dejó marca de 90-65, con efectividad de 4.13. Ganó cuatro anillos de campeón, tres con los Yanquis de Nueva York y uno con los Medias Blancas.

Vizquel, por su parte, actuó durante dos temporadas con los Medias Blancas, ellas fueron las de 2010 y 2011. En ese tiempo con el equipo bateó para .268, con 18 dobles, dos triples y dos jonrones; remolcó 38 carreras y anotó 54.

Con el venezolano ocurrió un hecho curioso en Chicago, ya que el número 13 con el que Vizquel se dio a conocer en Grandes Ligas lo ocupaba el manager del equipo, Oswaldo Guillén. Entonces, por petición de Vizquel y con el consentimiento de otro venezolano, Luis Aparicio, el equipo reincorporó el número 11 que estaba retirado en homenaje al propio Aparicio, quien defendió ese número en sus años con los Medias Blancas, para que Vizquel lo vistiera y le rindiera tributo.

En su carrera, Vizquel, mayormente conocido por sus destrezas defensivas, ganó 11 Guantes de Oro, fue a dos Juegos de Estrellas y actuó en dos Serie Mundiales. Su promedio ofensivo de por vida fue de .272, conectó 2.877 hits, anotó 1.445 carreras, remolcó 951 y estafó 404 bases. Es el líder de todos los tiempos en juegos defendiendo el campocorto, con 2.709, y es el jugador con mayor edad en defender el shortstop, 45. Actuó en 24 temporadas.

Sosa, por su parte, estuvo con los Medias Blancas durante tres temporadas, desde 1989 hasta 1991. En ese tiempo con la organización conectó 28 cuadrangulares en 302 encuentros.

En su carrera ligó 545 jonrones, remolcó 1.667 carreras y dejó promedio al bate de .284. Jugó en 18 campañas.

Con la exaltación de Hernández, Vizquel y Sosa, los Medias Blancas ahora tienen a diez inmortales en el Salón de la Fama Latino, ya que ellos se unieron a Luis Aparicio, Alfonso “Chico” Carrasquel, Minnie Miñoso, Roberto Alomar, Tony Peña, Juan Pizarro y Oswaldo Guillén.

Se hizo la tarea para la receptoría

Una de las principales necesidades que los Medias Blancas tenían que cubrir en este invierno era la de reforzar la receptoría del equipo, una posición de la que poco se había obtenido en los últimos años, especialmente en el aspecto ofensivo.

La semana pasada el equipo contrató a Alex Ávila, catcher de 28 años de edad y quien tiene siete años de experiencia en Grandes Ligas, y esta mañana el conjunto oficializó la también contratación de Dioner Navarro, receptor de 31 años de edad y quien posee 12 años de experiencia en las mayores.

Con la adquisición de ambos catcher la receptoría de los Medias Blancas presentará un nuevo rostro para la próxima temporada. Este nuevo rostro detrás del home plate se muestra con una significante y aparente mejoría ofensiva, al tiempo de una decente y sólida defensa.

La producción ofensiva de los catchers del equipo en la campaña anterior fue una de las más baja en la Liga Americana en esa posición. De forma combinada, Tyler Flowers y Geovani Soto registraron promedio al bate de .230, con un porcentaje de embasado de .293, un slugging de .376 y un OPS de .669. También acumularon 19 jonrones y 66 carreras remolcadas. Todos esos números estuvieron por debajo de la media de la liga.

Con Ávila, quien batea a la zurda, y Navarro, quien es ambidextro, esa ofensiva de los Medias Blancas, en la posición del receptor, debe subir para la próxima temporada, siempre y cuando, desde luego, la salud los acompañe.

Ávila, pese a que viene de una discreta campaña, debido también a las lesiones, es un bateador con un promedio de por vida de .262, .345 de porcentaje de embasado, .397 de slugging y .742 de OPS. En su curriculum se muestran tres años de más de diez jonrones, siendo 19 su tope en el 2011, cuando asistió al Juego de Estrellas.

Navarro, por su parte, es un jugador con un average al bate de .255 de por vida en las mayores, un porcentaje de embasado de .313, slugging de .375 y OPS de .688.

Con la adquisición de ambos receptores el manager de los Medias Blancas, Robin Ventura, podrá jugar y apostar al mejor matchup diariamente. Ávila pudiera ver mayor acción ante los lanzadores derechos, frente a los que batea en su carrera .251, mientras que Navarro podría estar viendo más tiempo de juego ante los pitchers zurdo, ya que ante ellos liga para .270. Navarro, sin embargo, por su condición de ambidextro también pudiera ganar tiempo de acción frente a algunos pitchers derecho, ante los cuales batearía a la zurda, por su condición de ambidextro.

La presencia de ambos receptores debe ser vista también como una influencia positiva en el clubhouse del equipo, ya que ambos tienen experiencia y han jugado en equipo ganadores, además de contar con el respeto de sus compañeros no solo por tiempo en las mayores sino por su personalidad.

Los Medias Blancas, sin duda, cubrieron una de sus principales necesidades en este invierno con las contrataciones de Ávila y Navarro para defender la receptoría, pero todavía falta trabajo para hacer y en eso está puesto el esfuerzo.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.