Emociones a flor de piel en Boston

Chicago.- Esta noche los Sox iniciarán una interesante serie ante los Medias Rojas de Boston y desde hace día el ambiente se ha estado cargando de emoción y rivalidad, por lo que significa el regreso de Kevin Youkilis a su anterior equipo, con el cual se formó y se hizo figura de Grandes Ligas, pero también del que salió no de muy buena forma.

Sin duda que para Youkilis será una serie muy emotiva y no tenemos duda de que los aficionados que asistan al Fenway Park lo recibirán con una ovación, pero también sabemos que el ahora tercera base de los Medias Blancas querrá hacerle el mayor daño posible a su ex equipo y lucirse especialmente ante su ex manager, Bobby Valentine, quien lo ofendió cuando era parte de la plantilla de Boston.

Youkilis ha dicho que todo ha quedado en el pasado, pero sabemos que no es así, que su deseo, como el de cualquier pelotero que enfrenta a su anterior equipo, es demostrarle que se equivocaron al dejarlo ir, cuando aún podía rendir, y vaya que todavía lo puede hacer, solo basta con detenerse a mirar los números que ha colocado desde que forma parte de la novena de Chicago: .295 de promedio al bate, con dos dobles, tres jonrones y 15 carreras remolcadas en 16 juegos.

Por ahí se pudiera tener una chispa motivacional importante para los Medias Blancas en esta serie de cuatro encuentros y en la que se tendrá que improvisar un poco con el pitcheo abridor, debido a la tendinitis que sufre en su codo derecho, Gavin Floyd, quien estaba pautado para iniciar el encuentro de hoy.

Debido a ese problema de salud de Floyd, el manager Robin Ventura tuvo que hacer modificaciones en su rotación y adelantar un día a Dyland Axelrod, a quien le había asignado el juego de mañana, y a Philip Humber, a quien le tocaba la pitchear el miércoles y ahora lo hará mañana.

Todavía no se sabe quién será el iniciador del tercer juegos de la serie, que se disputará el miércoles, pero el equipo confía en que Floyd se puede recuperar. Sin embargo no vemos muy viable que aún recuperándose el derecho puede lanzar ese día, debido a la inactividad que ha tenido. Es por ello que los Medias Blancas también están manejando otras alternativas como el subir de ligas menores al cubano Simón Castro o al venezolano Pedro Hernández, quienes llegaron a la organización en el cambio que realizaron en el receso de campaña con los Padres de San Diego, a donde enviaron a Carlos Quentin.

Tanto Castro –derecho- como Hernández –zurdo- están registrando una buena temporada en las filiales del equipo, solo bastará saber si están listo para subir e iniciar en caso de emergencia.

Castro tiene registro de seis victorias y cuatro derrotas, con 3.60 de efectividad entre doble y triple A, donde se encuentra actualmente. Mientras que Hernández, uno de los favoritos del cuerpo técnico del equipo, tiene marca de 7-2, con 2.90 de efectividad también entre doble y triple A.

Los Sox han demostrado esta temporada no tener miedo ni temblarle el pulso cada vez que tienen que echar mano de sus novatos y todos ellos han respondido al compromiso que se les ha dado, estamos seguro de que lo mismo sucederá en el caso de Castro o de Hernández, porque ambos tienen talento y lo han estado puliendo y desarrollando bajo la observación casi directa de Don Cooper, el coach de pitcheo.

Se dio el primer paso en Kansas City

Chicago.- Desde el 2009 los Medias Blancas no lograban ganar una serie en el Kauffman Stadium de Kansas City, pero antes no habían tenido una mejor oportunidad de hacerlo que la de este fin semana.

Los Sox se enfrentaron a los Reales con sus tres mejores lanzadores del momento: José Quintana, Jake Peavy y Chris Sale. Al contar con esa tripleta la opción de quebrar esa cadena de series perdidas ante Kansas City era mucho mayor que todas las pasadas, y así fue.

Los líderes de la División Central de la Liga Americana ganaron dos de los tres encuentros ante los Reales para mantener firmemente con tres juegos y medio de ventaja sobre los Tigres de Detroit y a cuatro sobre los Indios de Cleveland.

Los Medias Blancas mostraron de todo un poco durante esta serie, en la que contaron con buen pitcheo –sin ser sólido o excelente- hoy, de la mano de Sale, quien llegó a 11 triunfos de la temporada al tiempo que retomó el liderato de efectividad de la liga (2.11), una eficiente y oportuna producción ofensiva, aunque también pudo haber sido mejor, y como ya ha sido costumbre esta temporada una impecable defensa.

Esa era la forma en la que se debía comenzar la segunda mitad de la temporada que de entrada le presenta un camino escabroso a los Sox, que tienen que disputar 16 de sus primeros 19 encuentros fuera de casa. Ahora, luego de superada la serie ante los Reales, quedan 13 de 16.

En Kansas City hubo dos peloteros del equipo que se lucieron, o mejor dicho brillaron de la misma forma en la que lo hicieron durante la primera parte de la campaña, ellos fueron Adam Dunn y Alex Ríos.

Dunn conectó jonrón en los tres encuentros, algo que hace por segunda vez en la temporada. Además impulsó cuatro carreras.

Ríos, por su parte, ligó cinco hits en 13 turnos al bate, de esos incogibles tres fueron extrabases –un jonrón y dos dobles-, para continuar en el liderato de ese departamento dentro del equipo, con 39, al igual que Dunn.

Listos para la segunda mitad

Chicago.- A partir de hoy comienza la segunda mitad de la temporada y para sorpresa de muchos ahora los Medias Blancas son los que tienen cartel de sólidos aspirante a ganar la División Central de la Liga Americana, la cual lideran en estos momentos.

Los Sox han sido el conjunto más consistente de su llave esta campaña y han demostrado ser un equipo, no una novena de individualidades. Eso ha permitido que no se dependa de nadie y que en la primera mitad se registraran cuatro distinciones a miembros del conjunto: Philip Humber, Paul Konerko (dos veces) y Kevin Youkilis.

Los cuatro premios son la mayor cantidad para un equipo de la Liga Americana en lo que va temporada.

Los Medias Blancas han contado con buen pitcheo, liderado por Chris Sale y Jake Peavy -quien despejó las dudas acerca de sus condiciones físicas y su talento-, por eso ambos lanzadores representaron a la novena en el Juego de Estrellas.

Sale tomó el testigo de Peavy, luego de que éste fuera el mejor abridor del equipo durante el primer mes de la campaña, en el que ganó el premio al Lanzador de Abril del joven circuito, con registro de tres victorias y una derrota y efectividad de 1.67. Desde mayo y hasta la pausa del Juego de Estrellas el zurdo ganó ocho de juegos en los que trabajó, además tuvo efectividad de 1.89 en 76.2 entradas.

Chris Sale fue el mejor lanzador de los Medias Blancas durante la primera parte de la temporada, al registrar marca de 10-2 y 2.19 de efectividad.

En buena medida ellos hicieron que el staff de iniciadores de los Sox fuera el cuarto mejor de la Liga Americana, en cuando a efectividad se refiere (3.96). Eso sin contar que los abridores de los Medias Blancas fueron los que le permitieron a los bateadores el promedio más bajo (.240).

Pero también hay que darle crédito a Gavin Floyd, quien como de costumbre fue intraficable en sus buenos momentos y maltratado en sus malo. No hay que olvidar al colombiano José Quintana, la sorpresa más agradable de los Sox, ya que no se contaba con él al inicio de la temporada, pero las inconsistencias de John Danks y de Philip Humber, aunado a sus lesiones le abrieron las puertas a Grandes Ligas donde se ha mostrado como un pitcher efectivo, que cada vez que está sobre la lomita compite y le da la oportunidad de ganar al equipo.

En ocho encuentros como iniciador, Quintana tiene récord de cuatro victorias y una derrota, con un registro de 2.29 carreras limpias permitidas por cada nueve innings de labor. Ese es el segundo mejor dentro del equipo, detrás del que posee Sale.

El buen trabajo global de los abridores le ha facilitado el trabajo al bullpen de los Sox, que desde que inicio la temporada se señaló como la parte más sólida de la novena, pero que sin embargo ha tenido algunos inconvenientes, por lo que en estos momentos con miras a la parte final de la campaña es uno de los aspectos en los que se debe tener más consistencia y efectividad.
Brazos y talento hay de sobra en el bullpen de los Medias Blancas, con Addison Reed, Nate Jones, Jesse Crain –lesionado-, Matt Thornton, Brian Bruney –lesionado-, Héctor Santiago, Leyson Séptimo, Brian Omogrosso y Dylan Axelrod.

Ofensiva
Quizás sea esta el área que mayor sorpresa haya generado dentro de los Sox durante la primera parte de la campaña, pero que para la segunda se mantendrá como uno de los puntos fuertes del equipo, especialmente con el aporte que le brinda Youkilis.

Antes de iniciar la temporada las mayores dudas del equipo estaban cernidas en el bate, por el nefasto rendimiento que se tuvo en el 2011, especialmente con la improductividad de Adam Dunn, Alex Ríos y Gordon Beckham.

Alex Ríos ha sido una de las claves de los Medias Blancas esta temporada, en la que ha retomado su ritmo y nivel ofensivo, con promedio de .318, 36 extrañases y 13 bases robadas, además de 49 carreras remolcadas.

Sin embargo, siempre se dijo que si ellos tres respondían y tenía una buena campaña este año las opciones de la novena iban a incrementar, y así ha sido. Por eso, en buena medida, los Medias Blancas terminaron en el primer lugar la primera mitad y parten la segunda con una etiqueta mayor para ganar la división.

Dunn ha estado haciendo lo que de él se esperaba cuando se le firmó antes del 2011. En 84 juegos ya tiene 25 jonrones 61 carreras impulsadas, ambas cifras topes para los Medias Blancas.

Ríos ha vuelto a su nivel, al registrar promedio la bate de .318, con 49 carreras impulsadas, 36 extrabases y 101 hits conectados. Tanto en extrabases como en hits es el líder de la novena. Además tiene 13 bases robadas.

Beckham, pese a un discreto average ofensivo (.243), ha producido con nueve jonrones y 37 remolcadas.

No hay razón para pensar que ellos se caerán en la segunda mitad de la temporada, así como tampoco hay motivos para creer que Alexei Ramírez vaya a estar por debajo de los números que cosechó en el primer lapso, sino todo lo contrario, en esta parte final están todas las condiciones dadas para que el campocorto cubano arrase con su bate.

No hay que olvidar que Paul Konerko continúa en una sólida campaña ofensiva, demostrando por qué es uno de los mejores bateadores de Grandes Ligas. En estos momentos tiene .329 de promedio, con 14 jonrones y 42 impulsadas.

Tampoco podemos obviar el aporte que le han dado a los Sox tanto Alejandro De Aza, como primer bate, siendo la bujía que enciendo la ofensiva, y Dayán Viciedo, en la parte media baja del line up.

De Aza tiene un promedio de embasado de .351 y 15 bases robadas. Mientras que Viciedo tiene 14 cuadrangulares y 39 carreras impulsadas.

Fuero ellos lo que impulsaron al equipo en la primera mitad, en la que la novena fue la quinta que más carreras anotó (409) y la cuarta con más cuadrangulares (103). Para la fase que se inicia hoy contarán desde el arranque con Youkilis, quien viene de ser el jugador de la última semana y quien como dijimos cuando lo Medias Blancas lo consiguieron en el cambio con los Medias Rojas, será una pieza clave, por su experiencia, calidad, su energía y ese conocimiento que tiene para triunfar y ganar.

Así se presentan los Sox para la segunda parte de la temporada, en la que salir bien de lo que resta de julio será un gran paso, ya que 15 de los 18 juegos serán fuera de casa y contra los Reales de Kansas City (3), los Medias Rojas de Boston (4), los Tigres de Detroit (3), los Rangers de Texas (3) y los Mellizos de Minnesota (2).

Se cumplió en Nueva York

Chicago.- Antes de iniciar la serie contra los Yanquis de Nueva York escribimos un post acerca de lo bueno que serie dividir en el Yankee Stadium, que siendo así sería positivo para los Sox y así fue.

Los Medias Blancas ganaron dos de cuatro encuentros y con eso bastó para dividir honores frente a los Yanquis y dar otro aviso de que este equipo esta para batallar esta campaña.

Es cierto que no quizás se pudo hasta haber ganado la serie, especialmente cuando se salió airoso de los dos primeros encuentros, pero recordemos que al frente estaba uno de loa mejores equipos de Grandes Ligas.

Los Sox, que durante esos cuatro encuentros fueron el centro de atención, abrieron muchos ojos y nuevamente causaron buena impresión.

Este equipo ha estado haciendo las cosas que se suponía debía hacer, principalmente cuando hombre como Adam Dunn, Alex Ríos y Jake Peavy han respondido al compromiso con la vuelta a su mejor forma de juego.

Sin embargo, hay un detalle significativo que a veces pasa desapercibido y es el soporte que los novatos le han brindado a la novena en puestos claves, en los que no se contaban con ellos.

Entre ese grupo están José Quintana, Dylan Axelrod, Addison Reed, Nate Jones, Eduardo Escobar, Hector Santiago y Leyson Séptimo, quien fue el último en debutar -lo hizo el fin de semana en Nueva York, luciendo en gran forma dominando a todos los bateadores a los que se enfrentó en dos juegos-.

Entre ellos no contamos a Chris Sale, ni a Dayán Viciedo porque ya tienen un poco más de experiencia, pero, sin duda, ambos han sido ejes importantes dentro de la actuación de los Sox en este 2012.

Esa comunión entre experiencia y juventud le ha rendido frutos al equipo y ha demostrado -hasta el momento- que se puede llevar adelante un proceso de reconstrucción siendo competitivo y luchando por la división.

Estamos claro de que aún no se ha ganado nada y de que falta mucho camino, pero a medida que avanza la campaña, con sus altibajos, el equipo ha demostrado que tiene con qué competir y ser tomado en cuenta. Lo que se hizo el fin de semana en Nueva York fue otra prueba de eso.

Apuntan hacia un cierre exitoso

Chicago.- Luego de atravesar por la turbulencia de los dos primeros tercios de junio, los Medias Blancas se han recuperado y han comenzado una cadena de tres juegos ganados para cerrar el mes fuerte, especialmente ante uno de los conjuntos más poderosos del béisbol, como lo es el de los Yanquis de Nueva York.

Para los Sox es especial esta serie se cuatro encuentros que se inició ayer, porque representa el medir fuerzas con una novena que está considera para ganar la Liga Americana, ir a la Serie Mundial y llevarse todo.

Siempre que se enfrente a un conjunto con esa etiqueta se quiere probar lo que realmente se tiene para competir, porque nada mejor para saber qué tan bueno se es que enfrentando a los mejores y, sin duda, los Yanquis son de los mejores.

El haber ganado el encuentro inicial es un gran paso y el haberlo hecho de la forma en la que se logró, con ese jonrón de Dayán Viciedo en el noveno inning, que sirvió para darle la vuelta al marcador, es un impulso bastante grande, especialmente cuando en ese juego no se contaba precisamente con uno de los mejores abridores del equipo, Dylan Axelrod, pero que se mostró como si lo fuera conteniendo a la ofensiva de los Yanquis en su trabajo de siete entradas.

Siempre hemos de dicho que hay que tener como objetivo ganar series, porque al final eso suma una mayor cantidad de victorias. No es lo mismo ganar diez juegos seguidos que diez series consecutivas, por eso más allá de hilvanar una cadena de juegos ganados, que obviamente siempre es buena, lo importante es lograr una seguidilla de series victoriosas.

En Nueva York, luego de triunfar en ese primer juego la posibilidad de ganar otra serie y de llegar a tres de forma consecutiva es una posibilidad real, ya que el juego que en apariencia se veía con mayor dificultad para los Sox era el de anoche, por lo que dijimos anteriormente, por no contar con un pitcher probado y establecido en la rotación del equipo.

Ahora le toca el turno a quienes se han mostrado como pilares de la rotación, como lo son José Quintana, quien no estaba en los planes del equipo al inicio de la temporada, pero que desde la lesión de John Danks se ha mostrado como un pitcher dominante y exitoso; mañana irá Jake Peavy, el líder del staff por su experiencia y jerarquía, además de estar en una buena campaña; y el domingo Gavin Floyd, quien atraviesa por un momento estelar, luego de no haber sido efectivo entre mediados de mayo y mediados de junio.

Ganarle la serie a los Yanquis es otra forma de decirle a todos que los Medias Blancas están en serie esta temporada. Obviamente falta mucho, pero cada paso hacia adelante y cada día que el equipo se mantenga en el primer lugar de la División Central de la Liga Americana hace crecer la confianza.

Lograr dos triunfos más ante Nueve York en la visita al Yankee Stadium le permitirá a los muchachos de Robin Ventura registrar, además, su tercer mes corrido con saldo positivo en la campaña.

Datos

- José Quintana enfrentará a los Yanquis por primera vez en su carrera. En la temporada tiene marca de dos victorias y una derrota. El zurdo tiene 16 entradas sin aceptar carreras y tiene una cadena de 98 bateadores enfrentados sin otorgar una base por bolas. Hoy va a otra prueba de fuego, luego de haberse enfrentado anteriormente a los Indios de Cleveland, Azulejos de Toronto, Cardenales de San Luis, Dodgers de Los Ángeles y Cerveceros de Milwaukee, todos equipos ofensivos y ante los que ha lucido en gran forma.
- Los Medias Blancas sumaron ayer a otro latino al equipo, al subir de ligas menores a Leyson Séptimo para que ocupara el puesto del despedido Will Ohman.
- Los Sox colocaron hoy en la lista de lesionado a Brian Bruney y ascendieron a Brian Omogrosso.
- Paul Konerko aún sigue sin producir en junio, mes en el que tiene solo seis carreras remolcadas.
- Kevin Youkilis le ha dado a los Medias Blancas en sus primeros cuatro juegos lo que de él se espera, buena producción ofensiva y solvencia defensiva.

Bienvenido Kevin Youkilis

Chicago.- Desde el inicio de la temporada la producción de los terceras base que han tenido los Medias Blancas ha sido deficiente, por debajo de lo que se esperaba y de lo mínimo requerido para hacer del equipo uno mejor.

La llegada de Kevin Youkilis es para resolver ese problema, dándole mayor profundidad ofensiva a la novena, que si bien arrasó durante mayo, algo excepcional, en junio ha tenido un innumerables inconvenientes para ser consistente y producir, en buena medida -aunque no hay que echarle toda la culpa a ellos- por la falta de bateo, especialmente oportuno, de los hombres que han ocupado la tercera base.

Youkilis es un bateador probado en Grandes Ligas, que en los últimos años fue uno de los puntales ofensivos de los Medias Rojas de Boston, que sabe cómo producir y ayudar a ganar al equipo, que además de eso sabe cómo triunfar y encarar esa lucha encarnizada que le tocará a los Medias Blancas luego del Juego de Estrellas, con los Indios de Cleveland y los Tigres de Detroit para adueñarse del banderín de la División Central de la Liga Americana.

Se podrá dudar de la nueva adquisición de los Sox, porque sus números con el madero esta campaña no han sido los mejores, pero también hay que recordar que en Boston poco chance tuvo este año cuando estuvo sano. Sus registros fueron de .233 de promedio al bate, con cuatro jonrones y 14 carreras remolcadas, en 42 encuentros.

Estando en la carrera en la que se encuentran los Medias Blancas no podía haber una mejor pieza para reforzar al equipo, que Youkilis. Claro, eso él también lo tiene que demostrar en el campo y la mejor forma de hacerle es rindiendo desde hoy, exhibiendo esa experiencia y ese talento con el cual todavía cuenta y con el que quiere dejarle saber a todos, especialmente a los Medias Rojas, que aún es un buen pelotero, un buen bateador y que todavía puede ayudar a competir a un conjunto.

Ese deseo con el que llega Youkilis es un factor motivacional importante y que bien se le puede sacar provecho en los Medias Blancas, que no solo lo podrán emplear como tercera base, sino como inicialista o bateador designado cuando haga falta.

Su llegada al equipo es una sentencia abierta de que los Sox van a pelear esta temporada por pasar a la postemporada, sin decir que esa una batalla fácil.

Probablemente no sea Youkilis la primera adquisición que haga el equipo, que quizás busque a un lanzador en el mercado.

Por el momento, bienvenido Kevin Youkilis.

Datos:

- Durante nueve temporadas en Grandes Ligas, Kevin Youkilis tiene registro ofensivo de .287 de promedio al bate, con 133 jonrones, 564 carreras remolcadas,.388 de porcentaje de embasado, .487 de slugging y .875 de OPS.

- Orlando Hudson, quien venía desempeñándose como tercera base pasará ahora a ser utility de infiel junto a Eduardo Escobar. Los Medias Blancas podrían estar moviendo a Hudson en los próximos días.

- Los Sox tuvieron que entregar a Brent Lillibridge y a Zack Stewart a los Medias Rojas por Youkilis.

- De forma colectiva los cuatro hombres (Brent Morel -31 juegos-, Orlando Hudson -28-, Eduardo Escobar -12- y Brent Lillibridge -6-) que se encargaron de la tercera base de los Medias Blancas dejaron promedio ofensivo de .168, con un jonrón y 18 carreras remolcadas antes de la adquisición de Youkilis.

Se puede terminar junio con saldo positivo

Chicago.- Para nadie es secreto que junio no ha sido un buen mes para los Medias Blancas. Sin embargo, aún hay tiempo para enderezar el rumbo y terminarlo con una marca positivo que mantenga en el equipo entre los dos primeros lugares de la División Central de la Liga Americana.

A los Sox, que inician hoy una serie de tres encuentros ante los Cerveceros de Milwaukee, en el U.S. Cellular Field de Chicago, le restan nueve juegos para finalizar el sexto mes del año.

Para finalizar junio con récord positivo y no registrar su primer mes de la temporada con marca inferior a .500, los muchachos de Robin Ventura tiene que ganar al menos siete juegos, una tarea que obviamente no es fácil cuando se va a enfrentar a los Yanquis de Nueva York, en el Yankee Stadium, el próximo fin de semana.

Lo importante es pensar en el día a día, en el objetivo que se tiene que lograr a diario. Hoy se le presenta a los Medias Blancas una buena oportunidad para comenzar a darle vuelta a ese rumbo negativo que tienen en junio. Y es que hoy lanza el pitcher más dominante y consistente del equipo esta temporada, Chris Sale.

El zurdo será un duro hueso de roer para los Cerveceros y su temible ofensiva -la cuarta que más carreras ha fabricado en la Liga Nacional esta campaña, con 310-, liderada por el Jugador Más Valioso del viejo circuito en el 2011, Ryan Braun.

Con Sale lanzando los opciones de triunfo de los Sox aumentan considerablemente, eso sí, el equipo tiene que apoyarlo con su ofensiva, que en este mes ha tenido algunos inconvenientes para producir consistentemente, aún cuando ha tenido juegos explosivos.

Ganando con Sale hoy el chance de que el equipo corte su cadena de cinco series con resultados negativos se agigante, porque para los dos últimos encuentros de la serie se va a contar con Dylan Axelrod -quien lanzará por el lesionado Phil Humber- y José Quintana, quien se ha mostrado como uno de los pitchers más efectivos de la novena, pese a su carácter de novato.

No hay que menospreciar a los Cerveceros, pero este año no son ni la sombra de lo que fueron en el pasado, en el que llegaron a la postemporada, es por ello que contando con buenas labores de nuestros lanzadores, que sin duda la tendrán duro ante la ofensiva de Milwaukee, se podría iniciar el camino para terminar mes con saldo positivo. Solo falta que la ofensiva comience a responder y castigue al débil pitcheo de los lupulosos -es el quinto más deficiente de la Liga Nacional, con efectividad de 4.25-.

Registros de junio:

- La ofensiva de los Medias Blancas acumula promedio al bate de .244, el cuarto más bajo de la Liga Americana, y ha fabricado 82 carreras, séptimos en el circuito.
- El pitcheo del equipo en este mes ha permitido un promedio de 4.43 carreras limpias por cada nueve entradas de labor, esa cifra es la cuarto más alta en inefectividad.

José Quintana se luce y se afianza

Chicago.- Desde que arribó a Grandes Ligas, el pasado 7 de mayo, José Quintana no ha hecho más que lucir como un buen lanzador y darle motivos a los Medias Blancas de confiar en él como uno de sus abridores.

Hoy, ante los Dodgers de Los Ángeles el pitcher colombiano volvió a exhibir su calidad, registrando la mejor presentación en su corta carrera en las mayores, al contener al equipo con el registro más alto en esta temporada.

Al zurdo no le importó enfrentar a André Ethier, el líder carreras remolcadas de la Liga Nacional y uno de los mejores bateadores de Grandes Ligas. A él lo puso a comer de su mano en los tres turnos en los que lo enfrentó, ponchando en cada uno de ellos.

Esos tres duelos fueron la mejor muestra del domino de Quintana, quien en todo el juego apenas permitió cinco hits, dos de ellos de Elián Herrera, quien fue el bateador que mayor dificultad le generó. Además ponchó a seis hombres, estos en ocho entradas completas.

El colombiano, de apenas 23 años de edad, pitcheó una vez más para darle una victoria a los Medias Blancas y para acreditarse él su triunfo número tres de la temporada, pero por esas cosas del beisbol, el cerrador de los Medias Blancas, Addison Reed, no pudo completar su trabajo, en una decisión cuestionada para el manager, Robin Ventura, pero que desde nuestra perspectiva era lo correcto, solo que no funcionó.

Lo importante es que Quintana, con esa actitud segura e infranqueable que muestra sobre la lomita, donde pareciera no temerle a nada, continúa haciendo méritos para seguir como uno de los cinco abridores de los Sox.

Él, sin duda, ha sido una de las sorpresas más gratas del equipo esta campaña, al registrar marca de 2-1, con efectividad de 1.53 en 35 entradas y un tercio de labor, acumuladas en siete presentaciones –cinco de ellas como abridor-.

Ha sido Quintana con esos registros el segundo lanzador mas destacado dentro de la rotación de los Medias Blancas, solo detrás de Chris Sale, quien se ha erigido como el número uno y líder del staff.

El colombiano va por buen momento y enhorabuena por él y los Sox.

Alarma en el pitcheo

Chicago.- No es secreto para nadie que la última semana no ha sido a mejor de los Medias Blancas en la temporada, pero aún así ha tenido el aguante y la fuerza para mantenerse en el primer lugar de la División Central de la Liga Americana.

Los Sox han perdido sus últimas tres series y solo han ganado tres de sus recientes nueve encuentros. La razón de esos resultados está en buena medida en las inconsistencias que ha tenido el pitcheo abridor, especialmente Gavin Floyd y Philip Humber, así como la debacle que ocurrió la semana pasada con el staff de relevistas.

Causa impresión ese bajo rendimiento que han tenido los lanzadores de los Medias Blancas, porque si hay un aspecto del equipo en el que se basado la confianza y se sustenta el chance de competir esta temporada por el banderín es precisamente en ese cuerpo de lanzadores.

En estos momentos el staff de lanzadores de los Sox es el séptimo en efectividad entre los 14 equipos de la Liga Americana, con un promedio de 3.97 carreras permitidas por cada nueve entradas de labor.

Ese cuerpo de pitcheo del equipo fue el tercer mejor de la Americana durante el primer mes de la campaña, al registrar efectividad de 3.41 de efectividad y al contar con un Jake Peavy como líder de la rotación de abridores.

En Mayo ese porcentaje subió a 4.20, pese a que Chris Sale fue el As entre los abridores emulando a Peavy con el premio al Pitcher del Mes.

En lo que va de junio ya ese promedio de carreras aceptadas por cada nueve innings es de 4.37.

El principal problema en ese aumento de la efectividad de los pitchers del equipo ha estado en las inconsistencia que han registrado Floyd y Humber, quienes de forma combinada registran 6.95 de “efectividad”, luego del primer mes de temporada.

Entre ambos, además han permitido 20 jonrones en 88 innings de trabajo entre mayo y lo que va de junio, lo que ha agudizado más la situación.

Todo eso aunado a los problemas que tuvo el relevo la última semana, antes de la serie que perdió el equipo en San Luis. En esos días los apagafuegos de los Medias Blancas tuvieron una efectividad de 6.14 en 32.2 innings.

Sin embargo, ante los Cardenales el bullpen respondió y estuvo perfecto en ocho entradas, en las que solo aceptaron un hit, poncharon a cuatro bateadores y dieron un boleto.

Una recuperación es lo que se espera de hombres como Floyd y Humber, en la rotación, si no lo lograron su lugar en ésta estará en peligro.

Los Medias Blancas necesitan buscar soluciones y obtener respuestas rápidas para mantenerse con opción legítima de competir en la División Central, porque recuerden todavía falta mucho camino.

Entre todo lo malo, por los problemas del pitcheo, lo positivo es que la novena se ha podido mantener en el primer lugar, con ventaja de 1.5 juegos y eso, sin duda, es un aliciente para soñar y confiar.

Ahora hay que ir a Los Ángeles, para enfrentar a los Dodgers, como siempre con el propósito de ganar la serie y comenzar una nueva cadena de triunfos.

Sorpresa de Oro para Alexei

El viernes pasado el campocorto de los Medias Blancas de Chicago, Alexei Ramírez, recibió una gran sorpresa que hasta le hizo llorar delante de sus compañeros y la prensa, en plena práctica del equipo.

Alexei Ramírez abraza a José Contreras cuando éste le entrega la medalla de oro, de los Juegos Olímpicos de 2004

Ese día, Ramírez recibió de José Contreras, uno de los hombres que lo guió en sus primeros pasos en el béisbol, la réplica de la medalla de oro que Cuba ganó en los Juegos Olímpicos de 2004, en los que participó el campocorto.

“Esto era algo que no me esperaba, por hasta había hablado con José y me había dicho que estaba en Los Ángeles”, dijo Ramírez.

El pelotero de los Sox había perdido su medalla olímpica en el proceso de salir de Cuba, en el 2007.

La directiva de los Medias Blancas, a través de la idea de su dueño, Jerry Reinsdorf, hizo los contactos con el Comité Olímpico Internacional para conseguir otra presea dorado y dársela a Alexei, quien esta vez si no planea perderla.

“La guardare bien, en un lugar en el que nadie la pueda tomar. Esta medalla es muy importante para mí, es algo que yo le quiero mostrar siempre a mis hijos, para que ellos vean lo que yo hice y se sientan orgullosos de mí”, dijo Ramírez.

El campocorto cubano de los Medias Blancas, Alexei Ramírez, muestra su medalla de oro.

La medalla de oro de Alexei.

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