mayo 2013

Misión: Acabar con los Cachorros

No hay mejor momento en la temporada para enfrentar a los Cachorros que este.

Los Medias Blancas han ganado nueve de los últimos 12 juegos y vienen de barrer a los Marlins de Miami, en una serie de tres juegos. Esa fue la primera vez en la campaña que el equipo barrió a su rival en una serie.

Los Sox han ido engranando su equipo al punto de que hoy, cuando arranca la Crosstown, primero con dos juegos en el U.S. Cellular Field y luego en el vetusto Wrigley Field.

La ofensiva ha sido más consistente produciendo carreras, ligando en los momentos oportunos y aprovechando las brechas de los lanzadores rivales.

Alex Ríos ha sido el mejor jugador durante toda la campaña, pero ahora se le han unido Alexei Ramírez, Dayán Viciedo, Jeff Keppinger y desde luego el novato sorpresa Conor Gillaspie, uno de los más consistentes.

La defensa se ha compuesto, ha sido más segura y confiable. Como se suponía debía estar desde el inicio.

Ni hablar del pitcheo, el mejor de la Liga Americana y gracias al cual el equipo se ha mantuvo mientras la defensa y la ofensiva se vinieron abajo.

Chris Sale, Jake Peavy, José Quintana y Dylan Axelrod han sido de loa mejores cuartetos de las mayores, así como Jesse Crain -el apagafuegos más efectivo de las mayores- y Addison Reed, quien ha probado haber superado la prueba de fuego de la temporada pasada, su primera completa.

Por todo esto, porque por primera vez no tienen récord negativo desde hace más de un mes, es que este es el mejor momento para enfrentarnos a los Cachorros. Barrerlos es la misión.

José Quintana mostró su magia frente a Boston

José Quintana tuvo uno de sus mejores actuaciones de la temporada y de su carrera el martes en la noche, frente a los Medias Rojas de Boston, mostrando la magia que ha tenido con él desde que debutó en Grandes Ligas, el 7 de mayo del 2012.

El colombiano se batió anoche en un duro e intenso duelo frente al venezolano, Félix Doubront, pero al final fue él quien se llevó la mejor parte, al hilar seis entradas y un tercio sin hits ni carreras, hasta que en el séptimo episodio, en un contacto con bate partido, le disparó un sencillo al jardín central.

Desde el inicio del juego, José ejecutó el plan que había estado confección desde su última aperturas y que consistía en atacar a los bateadores, en trabajar en las esquinas y en jugar con ellos luego de enfrentarlos por primera vez. Así los dominó y los sacó de pasó durante esas primeras seis entradas y un tercio que labró sin hits y que lo condujeron a su tercer triunfo de la temporada.

Con ese trabajo frente a una de las ofensivas más temibles de las Grandes Ligas, Quintana mostró una vez más su valía y por qué es considerado uno de los lanzadores con mayor garra y compostura dentro de los Medias Blancas de Chicago. No en vano en estos momentos es el tercero en juegos ganados (3) y en efectividad (3.48).

Quintana llegó a 14 entradas y un tercio de forma consecutiva sin permitirle carrera a los Medias Rojas.

 

La joya de Sale

Siempre hemos sabido y hemos dicho que Chris Sale  tiene todo el talento para brillar como el líder de la rotación de los Medias Blancas.

Ayer, frente a los Angelinos de Los Ángeles, el zurdo demostró una vez más por qué.

Sale tejió la mejor actuación de su carrera, y la mejor para un lanzador del equipo en esta temporada, al lanzar nueve innings en blanco, ponchando a seis bateadores y permitiendo tan solo un hit.

El As de los Medias Blancas fue anoche un pitcher excepcional. Superando los inconvenientes de sus últimas salidas, entró al juego caliente, con dominió de la zona de strike y empleando su recta sin temor.

De esa forma pasó el primer tercio sin problemas. Luego comenzó a cambiar la dosis y empezó a tirar más su slider y su cambio de velocidad. Así pasó el segundo tercio de forma perfecta y nos comenzó a emocionar con la posibilidad del juego perfecto.

Al inicio del séptimo inning, ya cuando tenía totalmente confundidos y adivinando a los bateadores de los Angelinos, y tan solo faltaban ocho outs para la gesta, Mike Trout se interpuso en su camino con la historia y arruinó el perfecto y el no hitter.

Sin embargo, Sale no se descompuso y con esa actitud infranqueable de los buenos lanzadores continuó su dominió ante los Angelinos y completó su primera blanqueada en Grandes Ligas, un triunfo que además le permitió al equipo evitar la barrida.

Lo del zurdo fue algo excepcional para celebrar en el día de las madres y una muestra más del talento que posee y la efectividad del staff de iniciadores de los Medias Blancas.

Cinco semanas decepcionante en el arranque

Chicago.- Las primeras cinco semanas de la temporada para los Medias Blancas de Chicago han sido una decepción.

 

El equipo que lideró durante la mayor cantidad de días (117) la División Central de la Liga Americana en el 2012 no ha encontrado el ritmo, ni la consistencia en su juego para mostrarse como ese equipo balanceado que prometía ser este año, desde el inicio de la campaña.

 

El conjunto que dirige Robin Ventura se encuentra en el último lugar de su llave, con récord negativo de 14 victorias y 18 derrotas, a cinco juegos de diferencia con los favoritos Tigres de Detroit, que están en el primer puesto.

 

La gerencia de los Medias Blancas apostó para este 2013 en un equipo con una sólida y profunda base en su pitcheo, que hasta el momento ha sido de los mejores en la Liga Americana. Eso, esperando que la ofensiva se comportará de la misma forma y mantuviera el mismo nivel que registró en el 2012, especialmente en cuanto al oportunismo de sus bates, que hace un año fueron tuvieron el cuarto average más alto con hombres en posición de anotar (.272).

 

Pero esa producción, con la que se estaba contando, por parte de la alineación de la novena del sur de Chicago no ha sido tal, ni quisiera ha estado cerca del promedio de la liga.

 

La ofensiva de los Medias Blancas ha sido la más deficiente de la Americana, ocupando el último lugar en las categorías de carreras anotadas (110), average (.227), porcentaje de embasado (.2779), carreras remolcadas (104), de extrabases (80) y de promedio al bate con corredores en posición de anotar (.210).

 

Poseer esos escuálidas marcas no permite que ningún equipo pueda tener un récord positivo y mucho menos que no esté en el último lugar de su división.

 

En ese descalabro ofensivo del equipo hay algunas áreas y algunos peloteros sobre los que recae la mayor responsabilidad, como son los casos de Adam Dunn, Tyler Flowers y Paul Konerko.

 

Los Medias Blancas tiene serios problemas en la producción de carreras en la parte media de su alineación, en donde están precisamente Dunn y Konerko.

 

Esa dupla de cuarto y quinto bate y viceversa es una de la de peores números en la Liga Americana, en lo que va de temporada.

 

El cuarto puesto en el orden al bate de los Medias Blancas registra average más bajo de la liga, con un deficiente .182; y aunque es cierto que los que han ocupado esa plaza han conectado ocho jonrones, solo han remolcado 19 carreras.

 

En la quinto posición no mejoran muchos las cosas, el promedio de .198 que se tienen en ese lugar es el cuarto más bajo del circuito, sin contar que las nueve remolcadas que se tienen en ese orden son la segunda cifra más baja de las Grandes Ligas.

 

Mientras no haya reacción y consistencia en una mejor producción ofensiva esa parte media del line up los problemas van a persistir para los Medias Blancas.

 

Sin embargo, hay otras fracturas en la alineación del equipo, como en el segundo puesto, ocupado por Keppinger, a quien se contrato durante el receso de la temporada por su habilidad para hacer contacto con la bola y para embasarse; así como también el octavo, con Flowers, a quien le toca llenar los zapatos de A.J. Pierzynski.

 

Lo de Keppinger puede ser considerado como la mayor decepción de Chicago en lo que va de temporada, ya que no ha podido mostrar ninguna de las sólidas facetas que durante su carrera ha desarrollado en el juego. Tan es así, que en estos momentos es el único pelotero en Grandes Ligas con más de cien apariciones al home plate sin tener bases por bolas.

 

Eso debe cambiar en cualquier momento, pero los Medias Blancas necesitan que ese cambio venga rápido, porque se les ha creado un vacío en el puesto ofensivo ocupado por Keppinger que los ha afectado para manufacturar carreras.

 

Del lado de Flowers, aunque se sabía y estaba dentro de los planes que se iba a ponchar muchos más que Pierzynski y que no iba a batear tanto como él, lo preocupante es las oportunidades que ha desperdiciado para remolcar carreras, ya que es el segundo que más ocasiones ha ido a batear con hombres en posición de anotar (20) y solo ha conseguido dos hits.

 

Esas fracturas ofensivas son las principales responsables por las que los Medias Blancas se encuentren este momento con récord de 14-18, desperdiciando las sólidas y consistentes labores de sus pitchers, especialmente de los abridores, quienes son los que más han padecido de la falta de productiva que con el bate han tenido sus compañeros.

 

Las lesiones también han afectado a los Medias Blancas, con las bajas de Gordon Beckham –muñeca izquierda- y Dayán Viciedo –músculo oblicuo izquierdo-.

 

Las únicas luces ofensivas de los Sox han sido Alex Ríos (ocho jonrones, 17 remolcadas y seis bases robadas, líder en el equipo), Conor Gillaspie (.291 de promedio, .354 de OBP, tres jonrones) y Alexei Ramírez (.261, con seis dobles y cuatro robos). No se puede dejar de lado a Alejandro De Aza, quien pese a sus dificultades en el primer puesto de la alineación, tiene seis cuadrangulares y 14 carreras impulsadas).

 

El staff de lanzadores de Chicago es el que menos soporte ofensivo tiene en Grandes Ligas, con un promedio de 0.23 carreras por juego. Eso , sin duda alguna, ha tenido un impacto en la labor de los pitchers, que de forma combinada registran la cuarta mejor efectividad de la liga (3.47) y el quinto promedio de hombres embasados (1.25).

 

Chris Sale (3-2, 3.42), Jake Peavy (4-1, 3.03) y José Quintana (2-0, 3.86) son quienes han sacado la cara por el cuerpo de pitcheo de los Medias Blancas, que esta semana tuvo la baja definitiva y por el resto de la campaña de Gavin Floyd, quien le dio paso a Héctor Santiago (1-1, 1.69) para ingresar en la rotación. A ellos también se les ha unido Dylan Axelrod, quien ha agradado con sus presentaciones, pero que ha sido el que monticulista que ha corrido con la peor suerte, ya que tras seis salidas, en las que registra efectividad de 3.60 aún no ha podido ganar su primer encuentro, debido a los problemas ofensivos de la novena.

 

Pero no todo ha sido espléndido y color de rosas en el cuerpo de lanzadores de los Medias Blancas, el bullpen ha tenido sus inconvenientes y ha desperdiciado algunas ventajas con las que el equipo ha llegado al último tercio de los juegos.

 

Esas fallas de los relevista ha coincidido con la mejoría del oportunismo ofensivo del equipo, que no se ha visto porque el resultados de esos encuentros ha sido adverso, por los desperdicios de los apagafuegos, que en los últimos 10 juegos registran una efectividad de 8.30. En ese mismo lapso el equipo registra seis derrotas –cuatro de ellas acreditadas al bullpen- y tres victorias.

 

La inconsistente mostrada por el staff de relevo de los Medias Blancas no es mayor motivo de preocupación para el manager, Robin Ventura, quien lo ve como parte de las altas y bajas que se tienen en una larga temporada. Además es el cuerpo de apagafuegos una de las bases sólidas del equipo, especialmente con la experiencia ya tomada por algunos de los jóvenes lanzadores que debutaron en Grandes Ligas la temporada pasada, además de los veteranos Matt Thornton y Jesse Crain –quien ha sido el más confiable y consistente-, y de Matt Lindstrom, quien fue adquirido en el receso de temporada.

 

Quizás la una preocupación grande en esta área del equipo radica en Nate Jones, quien ha estado inefectivo y con innumerables problemas en su control.

 

A los problemas en la producción ofensiva del equipo y los recientes fracasos del bullpen se les ha unido la pobre defensa que los Medias Blancas han tenido en estas primeras cinco semanas.

 

Los fildeadores de Chicago han cometido 21 errores en la temporada, la segunda mayor cantidad en la Liga Americana y registran el tercer peor promedio de fildeo, con .981.

 

Esta es otra área que estaba supuesta a fungir como pilar del sostén del equipo en este 2013, especialmente por la estructura que se tuvo, enfocada en darle profundidad al pitcheo. Pero no se ha comportado como tal, ahí otra razón para esa marca negativa de 14-18 de los Medias Blancas, que para competir en la División Central de la Liga Americana no pueden permitirse más concesiones ni dejar escapar a los Tigres, ni a los Reales de Kansas City, ni a los Indios de Cleveland.

Abril para el olvido

El primer mes de la temporada fue decepcionante para los Medias Blancas de Chicago, que cerraron el lapso en el último lugar de la División Central de la Liga Americana, con récord de 10 victorias y 15 derrotas, a cinco juegos de diferencia de los líderes y súper favoritos, Tigres de Detroit.

Esta es ya la tercera vez en los recientes cuatro años, en los que los Sox terminan el primer mes de la campaña con récord negativo. Solo el año pasado la historia cambio, al registrar marca nivelada, de 11-11.

Las razones para que los Medias Blancas estén atravesando este arranque de campaña tan deficiente son básicamente tres: improductividad ofensiva, inconsistente relevo y pobre defensa.

La ofensiva del equipo es la peor de la Liga Americana, al tener el promedio de bate más bajo (.230) y la menor cantidad de carreras anotadas (89). Eso aunado a la falta de oportunidad que se ha tenido para ligar con hombres en posición de anotar, situación para la que se liga .189, el average más deficiente del circuito.

Debido a esa improductividad del equipo, en la que han tenido que ver Alejandro De Aza, Jeff Keppinger, Adam Dunn y Tyler Flowers, principalmente, en buena medida los Medias Blancas perdieron esos 15 juegos en abril.

Sin embargo, no todo es culpa del bate, ya que cuando hubo reacción ofensiva, cuando se comenzaron a prender algunos focos en la alineación, el relevo se vino abajo, especialmente en los últimos tres días del mes, en los que el bullpen fue un real desastre, al permitir 18 carreras en 12 innings y un tercio.

En dos de esos tres encuentros el staff de relevo se hizo cargo de la acción con el marcador empatado, en la única ocasión en la que entraron al juego sin paridad en la pizarra, el equipo estaba abajo por una carrera.

Figuras como Nate Jones, Donnie Veal y últimamente Matt Lindstrom han fallado estrepitosamente en sus labores. Los principales problemas de ellos ha sido el descontrol, la falta de consistencia para lanzar strikes.

El bullpen de los Medias Blancas cerró abril con una efectividad de 3.88, luego de haber estado liderando ese departamento. Addison Reed fue el mejor, al capturar ocho juegos salvados en ocho oportunidades y registrar un promedio de carreras limpias de 1.84.

En cuanto al lado defensivo, uno de los aspectos que estaba llamado a ser de los más sólidos para el equipo, así como su bullpen, también se hizo aguas en el primer mes de la campaña, ya que se hicieron 18 errores, la segunda mayor cantidad para un equipo en la liga.

El único aspecto que sacó la cara por los Sox en el primer mes fue el staff de abridores, que se comportó a la altura, dejando una efectividad de 3.99. En este área Jake Peavy (3-1, 3.38), José Quintana (2-0, 3.58) fueron los más eficientes, sin desmeritar la labor realizada por Dylan Axelrod (3.95). Chris Sale fue inconsistente, al igual que Gavin Floyd, quien terminó lesionado.

Esperemos que con la llegada de mayo, todo eso pueda quedar atrás y el equipo logre la consistencia necesaria para competir en la difícil división central.

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