mayo 2012

Un mayo encendido para los Sox

Chicago.- Mayo fue un mes espléndido para los Medias Blancas. En él el equipo registró el mejor récord de la Liga Americana, con 18 victorias y 11 derrotas, y con esa marca lograron posicionarse del primer lugar de la División Central del circuito.

Es la primera vez desde la temporada del 2006 que los Sox entran al tercer mes de la campaña ocupando la cima de su llave. Eso no deja de ser una señal de que este equipo está para competir en la división.

Pensar que de ahora en adelante todo va a ser fácil y que ahora son el conjunto fuerte de la llave, solo por estar en el primer lugar, no es estar consciente de la situación, es cantar victoria antes de tiempo.

Recuerden que aún falta mucha temporada y que hay que mantener el enfoque en el trabajo diario, en continuar haciendo las cosas bien, en esforzarse en obtener cada triunfo.

Eso, sin embargo, no quiere decir que no se disfrute este buen momento, por el contrario hay que aprovecharlo y al máximo, pero siempre entendiendo que aún no se ha ganado ni se ha alcanzado nada, que lo logrado es solo un motivo para continuar hacia delante con mayor fuerza y entusiasmo, con el propósito de seguir cosechando victorias.

A los Medias Blancas todo le salió bien en mayo, especialmente en las últimas dos semanas, en las que ganaron 12 de sus 13 encuentros, los que le terminó de dar el impulsó para treparse en la azotea de la división.

El buen récord del equipo, que cerró el mes con ocho victorias de forma consecutiva, por primera vez desde la temporada del 2010, fue producto de una explosión ofensiva pocas veces vistas y de una buena actuación del staff de lanzadores, que sin embargo, tuvieron sus altibajos.

Los maderos de los Medias Blancas, liderados por Paul Konerko, Adam Dunn, Dayán Viciedo, A.J. Pierzynski y Alex Ríos, fueron los terceros que más carreras produjeron en las mayores durante el mes, con 156; y los quintos que más cuadrangulares conectaron, con 39.

Konerko fue el que mejor promedio al bate tuvo dentro del equipo, con .379 (95-36). Dunn el que más jonrones conectó, con 11, y Viciedo el que más carreras remolcó, con 24.

Esa producción ofensiva de este tridente contribuyó a que sus compañeros comenzarán también a producir en situaciones importante de los encuentros y prendieran sus maderos. Al final lo de los Sox fue un arrase colectivo.

El pitcheo del equipo tuvo algunos inconvenientes, permitiendo 4.20 carreras por cada nueve entradas, pero debido al respaldo de la ofensiva se pudo sortear exitosamente esa inefectividad y mantener el buen momento.

Esa situación, sin embargo, hay que corregirla, porque no siempre se va a contar con una producción tan devastadora. Lo bueno es que el equipo se muestra como tal, cuando un área o un pelotero no está bien la otra o los otros responden para soportar el nivel de la novena, de ahí éxito.

Hay que destacar en el pitcheo el trabajo realizado por Chris Sale, quien poco a poco se afianza como el futuro y ya casi actual as de la rotación. El zurdo fue el mejor iniciador de la novena, con marca de 4-1, efectividad de 1.71, whip de 0.95, 35 ponches y nueve boletos a lo largo de sus cinco aperturas en mayo, en las que acumuló 31 innings y dos tercios de labor.

En la cadena de triunfos los Medias Blancas demostraron que le pueden ganar a equipos débiles, como a los Cachorros y a los Mellizos, y a los fuertes, como a los Indios y a los Rays. De ellos el único que evitó la barrida fue Minnesota.

Ese es un buen indició así como la racha positiva que tiene el equipo, ahora hay que continuarla en junio, con la llegada del verano, y mantenerla.

*En mayo los Medias Blancas también tuvieron una cadena de 15 juegos con al menos un cuadrangular.

 

La gran faena de Chris Sale

El zurdo de los Medias Blancas de Chicago ponchó a 15 hombres el lunes 28 de mayo de 2012

Chicago.- Pocas veces en la historia de los Medias Blancas se ha visto una demostración de dominio como la que exhibió esta tarde Chris Sale.

El zurdo realmente sacó lo mejor de sí hoy, frente a su familia y sus amigos, y demostró por qué desde antes de que comenzara la temporada era considerado como el futuro As de la rotación de abridores, un futuro As que ya comienza a tomar posesión de su lugar en el quinteto de iniciadores de los Sox.

Sale inició su faena ante Sean Rodríguez, ponchándolo con solo tres pitcheos. Ese tan solo fue el augurio de una estupenda salida para el nativo de Lakeland, Florida, quien por primera vez en su carrera profesional estaba iniciando un encuentro en el Tropicana Field, casa de los Rays de Tampa Bay.

Junto a Rodríguez siguieron B.J. Upton y Drew Sutton a la orca de Sale, quien paseó el juego frente a los Rays, para acreditarse su sexto triunfo de la campaña.

En la segunda entrada siguió la exhibición de ponches por parte del zurdo de los Sox, quien dejó parados en el home plate a José Lobatón y a Will Rhymes, con ellos llegó a cinco en el encuentro. Todavía faltaban dos tercios.

En el tercer episodio siguió sumando de dos, esta vez al hacer abanicar a Rich Thompson y a Rodríguez, por segunda vez. Así llegó a siete en apenas tres entradas, es decir, siete de los nueve outs conseguidos habían sido por la vía del guillotinado.

La cuenta continuó en el cuarto con un par: Upton y Sutton por segunda vez. Sin embargo, en ese episodio pese a los dos ponches los Rays lo descifraron y aprovecharon la brecha que les dio Adam Dunn, con una falla en la ejecución de los fundamentos, y fabricaron una carrera.

En eso momento el estupendo trabajo de Sale se veía manchado por esa anotación de los Rays. Pero él siguió concentrado en su juego, en su ritmo y apuntando con sus pitcheos al blanco que le daba A.J. Pierzynski detrás del home plate.

En el quinto acto ponchó a dos más, Rodríguez por tercera vez y a Rhymes por segunda.

En el sexto capítulo, luego de que Adam Dunn diera su jonrón 16 de la temporada y pusiera adelante a los Sox, con dos carreras, Sale vino crecido y dejó parado en el home a Upton para luego hacer abanicar al aire a Zobrist y a Sutton.

Hasta ahí la cuenta sumaba 14 ponches para Sale y se convertía en el quinto pitcher en la historia del equipo en llegar a esa cantidad de guillotinados en un juego. Pero faltaba más.

El zurdo, quien tenía como máxima cifra a 11 ponchados en un encuentro, culminó su faena de K’s al hacer abanicar a José Molina para el tercer out de la séptima entrada.

Con el ponche de Molina llegó a 15 y se convirtió en apenas el segundo pitcher en los anales de los Medias Blancas en arribar a esa cantidad, quedando solo detrás de Jack Harshman, quien logró 16 en 1954 ante los Medias Rojas de Boston.

Lo exhibición de Sale fue la mejor que ha tenido un abridor de los Sox este año, sin contar el juego perfecto de Philip Humber claro, y lo coloca ya como el lanzador más dominante y consistente de la rotación del equipo, pese a la presencia de Jake Peavy y Gavin Floyd, quienes pese a que han estado bien en líneas generales, han registrado problemas en las últimas dos semanas.

El trabajo de Sale, además, muestra que los Medias Blancas no son solo esa maquinaria ofensiva que se vio la última semana, sino que son un conjunto con las piezas para ganar juegos de todas las maneras, especialmente con buen pitcheo y una oportuna ofensiva. Esa es la clave que hará a la novena contendiente en la División Central de la Liga Americana, en la que en estos momentos están en el segundo lugar a solo medio juego de los líderes Indios de Cleveland.

 Algunos datos:

-       Paul Konerko llegó a 13 juegos consecutivos conectando al menos un hit.

-       Adam Dunn igualó a 361 jonrones en su carrera, cifra con la que igualó a Albert Belle en el puesto 62 de todos los tiempos.

-       Dayán Viciedo llegó a cinco juegos conectando al menos un hit.

-       Los Medias Blancas alargaron a 14 su cadena de encuentros ligando al menos un cuadrangular. Esa es la cadena más larga desde el 2004, cuando tuvieron 15 juegos al hilo.

-       Los Sox han ganado diez de sus últimos 11 juegos, seis de ellos de forma consecutiva, por primera vez desde el 2010.

Paulie y los Sox arrasaron

Chicago.- No debe haber duda alguna de que el mejor jugador de la octava semana de la temporada estuvo en los Medias Blancas de Chicago, que además fue el mejor equipo entre el 21 y 27 de mayo.

Pocos conjuntos pueden darse el lujo de tener tres opciones para el premio al pelotero más destacado de la semana y los Sox lo tienen, porque el rendimiento del equipo en los últimos siete días, en los que ganaron cinco de seis partidos, no fue solo producto de un solo hombre, se debió al trabajo de un colectivo que estuvo y está realmente encendido con la ofensiva.

Paul Konerko, sin embargo, es quien comanda el cuarteto de candidato de los Medias Blancas para la distinción que se anunciará más tarde.

El primera base ha sido el mejor bateador de la Liga Americana en lo que va de temporada, el que ha mantenido un ritmo de producción constante y parejo, sin mayores altibajos.

En la última semana Konerko simplemente acabó con la liga, registró promedio al bate de .583 (24-14), el más elevado en ese lapso; conectó cuatro dobles –segunda mayor cantidad-, tres jonrones –segunda mayor cantidad-; impulsó diez carreras y anotó diez, ambas cifras topes en el circuito.

Eso hace de Paulie, quien actualmente es el líder de los bateadores de la liga, con promedio de .399 –el más alto para un jugador del equipo desde 1920, en los primeros 48 juegos de una temporada-, el candidato lógico y firme para alzarse con el premio, que ya obtuvo en la cuarta semana de la temporada, por quinta ocasión en su carrera.

Pero junto a Konerko los Medias Blancas tuvieron a Dayán Viciedo y Alex Ríos, quienes también brindaron su contribución ofensiva al equipo, que con su registro en los últimos siete días se colocó a solo medio juego de los Indios de Cleveland, en la División Central de la Liga Americana.

Viciedo fue colíder en carreras remolcadas, con diez, al igual que Konerko. Además bateó para .375 (24-9) y dio tres cuadrangulares. También tuvo un juego de cinco impulsadas. Por su parte, Ríos tuvo  promedio de .333 (24-8), ligó tres jonrones, impulsó nueve carreras y anotó ocho.

La encendida producción de estos tres hombres contagiaron a todo al equipo, que fue el más ofensivo en la última semana dejando average al bate de .320 (247-79), con 60 carreras anotadas, 17 jonrones y un porcentaje de embasado de .379. Todas esas cifras máximas en la Liga Americana.

Los Medias Blancas además registraron y registran una cadena de cuatro encuentros en los que han fabricado nueve o más carrera, algo que logran por primera vez desde 1938.

Los Sox han ganado nueve de sus últimos diez encuentros y hoy buscarán continuar con esa buena racha que les permita asaltar el primer lugar de la división, para eso tienen que vencer a los Rays de Tampa Bay en la serie de tres encuentros que arranca esta tarde.

¡GO SOX! Que vamos embalados

El regreso del poder de Alex Ríos

Chicago.- Solo un cuadrangular había conectado Alex Ríos en sus primeros 41 encuentros de la temporada. Ese jonrón había sido en el segundo juego de la campaña y sirvió para que los Medias Blancas consiguieran el triunfo.

Luego de ese batazo pasaron 39 partidos para que el jardinero derecho de los Sox ligara otro vuelacercas, pero cuando lo hizo vieron dos de forma corrida, en días consecutivos.

“Esperemos que sí, que este sea el comienzo de muchos jonrones que vengan. Eso no quiere decir que a todo lo que le dé vaya a caer de cantazo en las tribunas, pero que por lo menos sí salgan más”, dijo Ríos.

Al puertorriqueño, quien ha estado esta temporada como tercero, quinto, sexto y séptimo bate, le han estado saliendo los batazos en los últimos días, pese a que durante gran parte de la campaña le ha estado dando bien a la bola, aunque sus número no lo reflejen, ya que gran cantidad de esas conexiones han sido de frente a los fildeadores.

“Sí, le he estado bien a la bola pero no han caído los batazos. Eso no es algo que me frustre, porque sé que le estoy dando bien, prefiero fallar así que dándole mal. Sé que dándole a la bola así los batazos van a comenzar a salir, si no vendrán los ñameaitos detrás de segunda base y eso”, dijo Ríos, quien en la campaña tiene promedio al bate de .274, con siete dobles, tres triples y tres jonrones; además registra 20 carreras remolcadas y 14 anotadas.

La ofensiva del boricua es una de las claves de los Medias Blancas para que éstos sean candidatos a competir por el banderín de la División Central de la Liga Americana, que hoy es dominada por los Indios de Cleveland, equipo con el que se inicia esta noche una serie de tres encuentros en el U.S. Cellular Field.

Para los Sox es importante ganar al menos dos de los tres juegos ante los Indios para así acercarse a ellos en la cima de la división, ya que la ventaja hasta ahora es de tres juegos y medio.

Conseguir ese objetivo pasa por el hecho de que los Medias Blancas mantengan el buen ritmo ofensivo que han mostrado en los últimos diez juegos, en los que han conectado al menos un jonrón y en los que han tenido a Paulo Konerko, para variar, como baluarte, con la ayuda claro está de Dayán Viciedo, A.J. Pierzynski, Gordon Beckham y el propio Ríos.

El puertorriqueño describió la importancia que ha tenido Konerko para el equipo y para ellos en la ofensiva.

“Cada vez que hay una situación importante del juego y él viene a batear sabemos que las cosas van a salir bien. Él ha estado muy bien y eso no ha hecho ver bien a todos, porque nos ha ayudado, especialmente a los que bateando delante de él. Verlo a él jugando nos da confianza a todos”, dijo Ríos.

Konerko es en estos momento el líder bate de la liga, con promedio de .384.

Momento para aprovechar a los Mellizos

Chicago.- Los Medias Blancas comienzan esta noche una serie de tres encuentros ante los Mellizos de Minnesota, el equipo con el peor récord de las Grandes Ligas esta temporada.

 Antes de iniciar esta serie, en la que el equipo procura mantener el buen momento que está atravesando y en el que han ganado cuatro juegos seguidos -por tercera vez en la campaña-, los Sox se reforzaron con Orlando Hudson.

 La contratación de Hudson, un segunda base que ha tenido dos selecciones al Juego de Estrellas en su carrera, le da más profundidad al equipo, que busca en él esa producción ofensiva que no se ha tenido en la tercera base, posición que le tocará defender por primera vez en su carrera en las mayores.

 En estos primeros días Hudson se estará alternando en la antesala, según señaló Robin Ventura, con el venezolano Eduardo Escobar, ya que quien venía siendo el tercera base titular de la novena, Brent Morel, fue colocado en la lista de lesionados, por sus problemas en la espalda.

 De Morel poco se ha obtenido esta temporada, a la ofensiva. Los Medias Blancas estaban buscando un movimiento para fortalecer esa área , por eso al los Padres de San Diego dejar en libertad a Hudson la gerencia del equipo vio la oportunidad para hacerse de un jugador experimentado y del que se puede sacar beneficio, porque si bien es cierto no está ya en el pináculo de su carrera, aún le quedan algunas balas por gastar, además es un jugador con chispa, que le da más profundidad y opciones al equipo.

 Es cierto que los Sox han estado bateando bien en la última semana, pero si se pueden agregar hombres que hagan a la novena mucho más productiva, pues mejor.

 En los últimos siete días los Medias Blancas han fabricado 39 carreras y han conectado 13 jonrones, ambas cifras se ubican al conjunto en la tercera casilla de cada departamento en la Liga Americana, en ese lapso; además tiene promedio al bate colectivo de .294, el más elevado del circuito.

 Mantener esa buena producción es importante para esta serie que se inicia hoy ante los Mellizos, el peor equipo en cuanto a pitcheo en la liga y el peor en cuando a récord en las mayores.

 Sacar provecho de las debilidades que presenta Minnesota es clave para los Medias Blancas, que hoy buscan llegar a cinco victorias de forma consecutiva esta campaña, por primera vez, porque los Indios de Cleveland y los Tigres de Detroit se estarán midiendo entre ellos y cualquiera sea el resultado de esa serie, combinado con triunfos de los Sox es ganancia para el equipo.

 Obviamente lo ideal, sería que Cleveland, que está en el primer lugar de la división, no ganarás más que un juego para que así cuando nos enfrentemos a ellos el fin de semana lo hagamos con la oportunidad de tomar por asalta el liderato.

Una barrida con sabor a Cachorros

Chicago.- Cada vez que se gana una serie por barrida la satisfacción es total, pero cuando se logra eso ante tu rival de la ciudad y en su estadio el gozo es mayor. Por el ganarle los tres juegos del fin de semana a los Cachorros, en el Wrigley Field, ha creado ese ambiente de alegría en los Medias Blancas y en sus seguidores.

La novena de Robin Ventura demostró ser la que lleva los pantalones en Chicago, por más que muchos prefieran a los eternos perdedores, por esa debilidad y solidaridad humano de apoyar al más débil.

Los Medias Blancas simplemente arrollaron a los Cachorros, fueron superiores en cada uno de los aspectos del juego y como era de esperarse se demostró en el terreno, con una contundente barrida en el Wrigley, la primera de los muchachos del lado sur de la ciudad desde la temporada de 1998.

Ofensivamente se acabó con el pitcheo de los Cachorros, al que se le conectaron ocho jonrones, incluyendo dos de Gordon Beckham y Adam Dunn, y se le fabricaron 16 carreras.

Esa producción de los bateadores de los Medias Blancas respaldó con creces la buena actuación de los lanzadores, quienes se dieron banquete, al trabajar a placer ante la pobre ofensiva de sus rivales, que apenas marcaron seis carreras, cuatro de ellas en la última entrada del juego de ayer, cuando ya todo estaba definido a favor de los Sox.

Pero quizás lo mejor de todo fue la forma en la que se cerró la serie, con un blanqueo encabezado por Jake Peavy, quien solo aceptó tres hits y ponchó a siete hombres. Tras ese trabajo lo demás fue pan comido para el bullpen, pese a que Jesse Crain tuvo algunos inconvenientes y llenó las bases, pero nada que evitara el cuarto juego sin carreras permitidas para el pitcheo de los Medias Blancas.

Esa blanqueada fue la número seis en la historia oficial de esta serie, que comenzó en 1997 como parte de los interligas, pero que antes de eso se jugaba una vez al año un encuentro de exhibición entre ambos equipos.

El barrer a los Cachorros también le permitió a los Medias Blancas nivelar su récord en la campaña (21-21) y colocarse en solitario en el segundo puesto de la tabla de posiciones, detrás de los Indios de Cleveland, que tienen una ventaja de dos juegos y medios, cuando llegó a ser de 4.5 esta semana.

Los Medias Blancas se encuentran en un buen momento, al tener una cadena de cuatro triunfos. Ahora el objetivo es mantenerlo y trasladarlo a casa donde entre el martes y el jueves se enfrentará a los Mellizos de Minnesota, por primera vez en la temporada, y entre viernes y domingo a los Indios, con la posibilidad de todo ir bien, de ocupar el primer lugar de la división.

Por los momentos a disfrutar de esta barrida y a seguir exhibiendo la superioridad histórica ante los Cachorros, a los que se les ha ganado 48 de los 87 juegos que se han disputado y cuatro series de forma consecutiva.

Hechos de rivalidad

Chicago.- Cada vez que los Medias Blancas juegan contra los Cachorros de Chicago la tensión y el deseo de ganar es mayor, para demostrar quiénes son los que tienen la supremacía en la ciudad.

Esa motivación hace que la intensidad de los encuentros, siempre aderezados por la pasión de los aficionados, se incremente considerablemente y generando hechos siempre anecdóticos, así como circunstancias curiosas.

En el primer juego de este 2012 ante los Cachorros hubo de todo un poco. Lo primero y más significativo, más allá de la victoria, fue el pelotazo que recibió Paul Konerko en el lado izquierdo de su rostro, un poco más arriba de su ojo.

Ese acontecimiento puso la tensión al máximo en el Wrigley Field. Y es un pelotazo en la cara o en toda la zona de la cabeza no es cosa de juego. Por fortuna los primeros reportes médicos fueron favorables para Paulie, quien salió del encuentro de pie y aplaudido por todos los aficionados que asistieron al estadio, tanto seguidores de los Cachorros como de los Medias Blancas.

Posteriormente hubo una extraña jugada en la segunda base, luego de una conexión de David De Jesús hacia al jardín izquierdo, en donde Dayán Viciedo, quien entró al juego por Konerko, tomó la bola y realizó un potente disparo a la segunda base para evitar que el bateador de los Cachorros llegara hasta esa almohadilla. Lo curioso fue que en la acción, en la que De Jesús había llegado al cojín antes de ser tocado pot el guante de Gordon Beckham, ambos jugadores chocaron y al salir de la base el corredor fue decretado out. Lo extraño de la acción es que De Jesús se salió de la almohadilla por el impacto con el camarero, que lo arrolló con todo su cuerpo.

Esa jugada fue discutida por el manager de los Cachorros, Dale Sveum, quien al final fue expulsado del encuentro, por su reclamación.

En el ambiente todavía estaba pendiente el pelotazo de Konerko, a lo que los Medias Blancas, por esos códigos no escritos del beisbol, pero que para nadie son secretos, iban a responder y ciertamente lo hicieron, pero sin mucha puntería.

El abridor del equipo, Phil Humber, le lanzó un pitcheo a Bryan LaHair, el mejor bateador de los Cachorros, a la cabeza, pero lo falló. Para los registros quedará como una bola o como dijo el propio pitcher, un envío que se le salió de las manos. Pero nadie cree eso. La intención, obvia, era la de tomar retaliación por ese golpe que recibió Konerko, el capitán de los Medias Blancas, por parte de Jeff Samardzija. Pero simplemente no se pudo, eso no quiere decir que la historia esté sellada, de seguro vendrán más capítulos, estos solo fueron los primeros de este 2012 en la rivalidad de Chicago.

Veremos que sucede hoy.

Perder siempre duele, pero así más

Chicago.- Las derrotas siempre son dolorosas, no importan cómo sean ni cómo se produzcan. Pero la sufrida por los Medias Blancas es una de esas que más duelen.

Cuando un equipo que durante toda la temporada ha tenido dificultades para producir carreras en cantidad es capaz de hacer ocho carreras en un encuentro y no llevarse la victoria, pese a tener al mejor lanzador del equipo en acción, sin duda que duele.

Eso fue lo que sucedió hoy con los Medias Blancas, que tuvieron la oportunidad de barrer a los Tigres de Detroit en una miniserie de dos encuentros, pero el segundo triunfo se les esfumó de las mano en un dos por tres.

La ofensiva de los dirigidos por Robin Ventura hicieron seis carreras en los primeros cinco innings. Con una ventaja de 6-0 y con Jake Peavy en la lomita parecía inminente que los Medias Blancas se dirigían a su triunfo 18 de la temporada, el que les daría la oportunidad de colocarse en la segunda posición de la División Central de la Liga Americana. Pero que va, no se puedo.

En el momento menos pensado, la ofensiva de los Tigres emboscó a Peavy, quien batalló durante todo el encuentro con su control y al inicio de la sexta entrada ya se le veía con poco combustible en el tanque.

En ese fatídico sexto episodio Detroit le fabricó seis carreras al abridor de los Medias Blancas, la mayor cantidad que éste ha permitido en un juego esta temporada, y continuó la fiesta ante el una vez más inefectivo Will Ohman, quien fue la primera pieza que trajo del bullpen Ventura para tratar de contener a la toletería de los Tigres, que desde luego se terminaron de devorar al zurdo y en labor de una entrada le hicieron cuatro carreras.

Con diez anotaciones producidas entre la sexta y la séptima entrada, la novena que comanda Jim Leyland le bajó los brazos a los Medias Blancas, que del sexto al octavo episodio no encontraron forma de sacudirse ese balde de agua fría que les había caído encima y que obviamente no era fácil de asimilar, porque créanme, con una ventaja de 6-0 en la pizarra, Peavy lanzando y el bullpen fresco, parecía casi imposible que se perdiera el encuentro aún ante la mejor reacción ofensiva de los Tigres. Pero no fue así.

Los muchachos de Robin, sin embargo, intentaron una reacción a último momento, cuando en el noveno inning y luego de dos out le dieron dos hits consecutivos al cerrador de Detroit, José Valverde -quien salió lesionado del encuentro-, lograron una base por bolas y posteriormente anotaron dos carreras con doble de Alexei Ramírez.

Entonces llegó el momento esperado, la anotación del empate estaba en segunda base y bateando se encontraba Dayán Viciedo, quien en el encuentro le había dado sólido a la bola.

Viciedo le enganchó un envío a Octavio Dotel y la bola viajó hacia lo profundo del jardín derecho arrancándole la voz a los aficionados del equipo que ligaban para que esta conexión estuviera detrás de la verja. Pero justo en el último instante llegó Brennan Boesch, pegado a la pared para privar a los Medias Blancas de un mejor desenlace y un final feliz. Lo que dejó fue dolor y frustración, por un encuentro que se debió ganar, pero que no se puedo porque se le dio la oportunidad al gigante ofensivo de los Tigres de despertar y éste, sin duda lo aprovecho.

No es fácil recibir una derrota así y menos ver que se le dan oportunidades a los rivales de vencer, no es la primera vez.

Ahora solo queda pasar la página, tragar grueso y mirar hacia delante, porque desde mañana iniciamos una serie de dos encuentros ante los Angelinos de Los Ángeles, en Anaheim, y luego regresamos a Chicago para jugar ante los Cachorros en el Wrigley Field.

Regresa Chris Sale

Chicago.- Luego de una semana de incertidumbre acerca de su estado físico y de desconocer que el plan que con él se tenía, Chris Sale regresa a la rotación de abridores de los Medias Blancas de Chicago.

Sí, el lanzador zurdo será hoy el iniciador de los Medias Blancas, luego de que perdiera su presentación anterior y que realizará una actuación en el bullpen, del que fue nombrado el cerrador hace poco menos de una semana.

Sale había estado presentado molestias en su codo izquierdo tras su primera labor de la temporada como abridor, eso le había impedido realizar las sesiones de bullpen que rutinariamente hacen todos los abridores entre sus aperturas. Posteriormente llegó un momento en el que las molestias en su codo pasaron de ser tales para convertirse en dolores, lo que cambió la situación y la estrategia del equipo con respecto a él, según aseguró el gerente general, Kenny Williams.

Ante los inconvenientes físicos que presentó el zurdo, los Medias Blancas tomaron la decisión de cuidarlo, de restarle actividad y responsabilidad. Sin embargo, el ímpetu del lanzador por seguir haciendo su trabajo se manifestó y se lo manifestó a sus superiores, quienes luego de someterlo a exámenes médicos se dieron cuenta que no hay nada malo en su codo.

Ahora regresa Sale a seguir con su función de abridor, la que ha estado realizando esta temporada por primera vez en su carrera en Grandes Ligas, donde en los dos últimos años había actuado como relevista.

Para el zurdo el encuentro de hoy será de gran importancia, más allá de mantener vivo el buen momento del equipo que ha ganado sus últimos tres desafíos, porque hoy tiene que despejar todas las dudas acerca de su condición física y demostrar que puede seguir lanzando sin problemas y con la misma efectividad que lo había estado haciendo en este rol.

Esta campaña Sale ha sido uno de los lanzadores más dominantes de los Medias Blancas y eso se refleja en el promedio de carreras limpias permitidas por cada nueve innings de labor que es de 2.73 y en su récord de tres victorias y una derrota.

Esos registros indican sin discusión que Sale tiene más valor para el equipo como abridor que como relevista y así lo expresó el mismo Kenny Williams. Ojalá y las cosas salgan bien para Sale, porque los Medias Blancas lo necesitan, no solo hoy, sino durante toda la temporada.

Buena oportunidad para mejorar el récord

Chicago.- Esta temporada, como la anterior, a los Medias Blancas no les ha ido bien jugando en su casa, el U.S. Cellular Field de Chicago, donde tienen marca de cinco victorias y nueve derrotas.

Sin embargo, desde hoy registro puede comenzar a mejorar. Más que una posibilidad es una necesidad para el equipo, que se enfrentará en una serie de tres encuentros a los Reales de Kansas City, el conjunto que ocupa la cuarta posición en la División Central de la Liga Americana y que precisamente no está jugando su mejor beisbol, aunque talento no le falta.

Los Medias Blancas llegan en un buen momento a su tercera estadía en casa. Los muchachos de Robin Ventura han ganado sus dos últimos juegos, con lo que salieron de Cleveland con marca nivela en esa serie ante los Indios, la novena que hasta ahora domina la llave y lo hace de forma sólida.

Chicago ha perdido seis de los últimos diez juegos, lo que ha hecho que su récord en la temporada esté por debajo de .500 (15-17), de ahí la importancia de vencer a Kansas City, un equipo que está presentando problemas de lesiones y de producción ofensiva, sin contar que su pitcheo ha sido vulnerable durante toda la campaña.

Para sacar provecho de esas debilidades de los Reales, especialmente de las inconsistencias de sus lanzadores, los bateadores de los Medias Blancas deben ser consistente en su producción con hombres en las bases, específicamente, en posición anotadora, situación en las que no han logrado ser consistentes en la temporada.

Sin embargo, el factor que más interrogantes genera por parte de los Medias Blancas en esta serie es el comportamiento de su pitcheo abridor, más allá de Gavin Floyd, quien será el iniciador de esta noche y quien ha sido uno de los lanzadores más sólidos y efectivos del equipo en este 2012.

Las dudas están sobre Eric Stults, el pitcher de mañana, y en Phil Humber, quien luego de su juego perfecto ante los Marineros de Seattle ha sido castigado sin clemencia.

Stults tuvo una buena presentación ante los Indios esta semana, en la que hizo su estreno en la campaña con los Medias Blancas. Pero ahora hay que verlo en su segunda actuación, en la que no debiera tener mayores inconvenientes, siento un lanzador que domina la zona de strike, que no tiene mucha velocidad en sus envíos y que sabe como sacar outs. Aún así hay que verlo.

Humber, por su parte, es una incógnita, ya que en sus últimas tres presentaciones no ha tenido dominio de la zona de strike, no ha podido engañar a los bateadores y ha sido incapaz de darle oportunidad de triunfar al equipo. En ese lapso ha permitido 20 carreras limpias en 13.1 entradas.

Si el pitcheo puede esfumar esas incertidumbres con buenas y consistentes actuaciones la posibilidad de que los Medias Blancas puedan llevarse esta seria ante los Reales se incrementarán, así como la posibilidad de colocar su récord por encima de .500 antes de ir contra su próximo rival, los Tigres de Detroit, el lunes.

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