agosto 2011

Un pequeño pero importante paso

Chicago.- No pudo ser mejor esta serie de los Medias Blancas de Chicago contra los Mellizos de Minnesota, en Minneapolis, donde llegó el equipo demolido, luego de haber salido del U.S. Cellular Field con una cadena de siete derrotas.

Pero el cambio de ambiente, al atmósfera del Target Field le hizo bien al conjunto que dirige Ozzie Guillén y se llevó la serie, por barrida, al ganar los tres encuentros que se disputaron en la casa de los Mellizos.

Esta es la primera vez que los ChiSox barren a Minnesota en el Target Field, desde que éste estadio fue inaugurado en el 2010, y la primera ocasión que logran hacerlo desde junio del 2008.

Sin duda este un pequeño pero importante paso para los Medias Blancas, porque ganarle a un conjunto como el de los Mellizos, al que siempre ha sido difícil vencer, puede significar el comienzo de una cadena importante en la recta final de la temporada. Ojalá y no sea tarde y se mantenga ese nivel e intensidad mostrada ante Minnesota en los que resta de campaña.

Durante esta serie, que comenzó el viernes, destacaron los lanzadores abridores: primero fue Mark Buehrle, quien pitcheó ocho innings, en los que aceptó tres hits y ponchó a tres; después vino Zack Stewart, quien lució en su debut trabajando seis entradas y un tercio, en las que permitió ocho incogibles y una carrera, dio un boleto y ponchó a dos; por último, hoy Jake Peavy registró una sólida apertura, en la que lanzó ocho episodios en blanco,  permitiendo solo tres hits y ponchando a seis.

Esa labor de los abridores de los Medias Blancas, que se combinó junto a la de los relevistas para apenas permitirle cuatro anotaciones en 27 entradas, le dio la oportunidad a la novena de vencer a los Mellizos, de barrerlos y de salir ahora rumbo a Baltimore con mayor ánimo y confianza.

La actuación del pitcheo de los ChiSox hace desaparecer y echa por tierra, por lo menos hasta los momentos, la interrogante que surgió entre las series ante los Medias Rojas de Boston y los Yanquis de Nueva York, respecto a que ya venía cayendo. Lo que sucedió ante esos dos conjuntos, que son capaces de castigar al mejor pitcheo de Grandes Ligas, simplemente fue que descargaron todo su arsenal ante los brazos de los Medias Blancas.

Es cierto, que hay que seguir evaluándolos y siguiéndolos de cerca, pero ya sabemos que no es en este momento en el que se vendrán abajo en su rendimiento.

En esta serie contra los Mellizos también se contó con una buena explosión de poder ofensivo, al conectar siete jonrones, dos de ellos de Carlos Quentin y de Brent Lillibridge.

La contribución de Paul Konerko, quien continúa jugando con dolores en su pantorrilla derecha, fue importante, al batear tres hits en 12 turnos, uno de los incogibles fue un cuadrangular; remolcó tres carreras, anotó una y consiguió dos bases por bolas.

Estas tres victorias de los Medias Blancas sirvieron para descontar un juego con los Tigres de Detroit, que lideran la División Central de la Liga Americana, con récord de 61-53. Los ChiSox se encuentran ahora a cinco juegos y medios del primer lugar.

Aún hay chance, hay por qué competir, faltan 49 juegos y en ellos hay que mantener la intensidad y el nivel. Recuerden que la mayoría de esos encuentros son contra los equipos de la misma división, incluyendo seis ante los Tigres.

Pitcheo bajo la lupa

Chicago.- Hace un par de días el manager de los Medias Blancas de Chicago, Ozzie Guillén, lo advirtió diciendo: “Hay que ver hasta cuándo va a aguantar nuestro pitcheo, porque se le ha exigido mucho esta temporada, en la que nos ha cargado desde que comenzó”.

En los dos últimos días el staff de lanzadores de los ChiSox ha sido bombardeado, especialmente el de abridores, que ha permitió 14 carreras en ocho innings y un tercio. Los que han recibido ese castigo han sido John Danks, con cuatro carreras en seis entradas; y Gavin Floyd, con diez anotaciones en dos episodios y un tercio.

Ese ensañamiento ante el pitcheo de los Medias Blancas, que en total en los dos últimos juegos ha aceptado 24 anotaciones ha sido obra de los Yanquis de Nueva York.

Es obvio que ha sido una lluvia de batazos los que han recibido los ChiSox, o como dijo Omar Vizquel esta tarde: “Nos han caído a palos”. Pero ¿es este el punto de quiebra del staff de lanzadores del equipo?

Creo que tendremos que esperar su desempeño en las próximas dos series para responder esa pregunta, porque la ofensiva de los Yanquis es capaz de infringirle ese daño hasta al mejor staff de pitcheo de Grandes Ligas.

El cuerpo de lanzadores de los Medias Blancas ha sido durante toda la temporada uno de las efectivos de la Liga Americana y de Grandes Ligas, con un promedio de carreras limpias permitidas por cada nueve innings de 3.85.

Desde el siete junio, los ChiSox tienen efectividad colectiva 3.43, esa es la cuarta más baja en el joven circuito. Esto incluyendo incluso los dos últimos encuentros de esta serie con los Yanquis, que hoy llega a su fin.

Ese registro es una muestra de lo bien que ha estado pitcheo, aún con los momentos bajos que ha tenido y que han sido pocos. Por eso, pensar que lo que ha pasado ante los Yanquis es una muestra del descalabro del staff del equipo pareciera muy aventurado.

Sin embargo, es cierto que hay que mantenerse vigilante ante la situación, porque si el rendimiento de staff de lanzadores baja, las aspiraciones del equipo se verán aún más comprometidas. Recuerden que la ofensiva aún no despierta. 

Información en cápsulas:

-       Paul Konerko volvió hoy a la acción, luego de perderse los tres últimos encuentros por dolores en la pantorrilla izquierda, producto de un pelotazo que recibió el domingo.

-       El manager de los Medias Blancas de Chicago, Ozzie Guillén, aseguró que los peloteros están jugando duro para tratar de obtener triunfos que ayuden a levantar al equipo. “Eso se los puedo asegurar yo. ¿Por qué?, porque yo soy el manager de este equipo”, dijo

-       Guillén respondió a las críticas acerca de la alineación del equipo: “Si la gente cree que no hago el mejor line up, pues que lo intenten hacer ellos y con los resultados vemos. Todos los días hago el mejor line up posible”.

-       El estratega también le hizo frente a las insinuaciones acerca del por qué coloca en la alineación a Alex Ríos, pese a su rendimiento. “Ríos va a jugar cada vez que yo crea que nos puede ayudar. Cuántos managers en Grandes Ligas pueden decir que sientan a un jugador con un contrato elevado como el de Ríos. Ninguno, yo soy el único que lo hecho, porque yo estoy aquí para ganar y eso lo saben mis jugadores”, dijo.

Ha sido duro ganar en casa

Chicago.- En lo que va de temporada los Medias Blancas de Chicago han fallado en el objetivo de aprovechar su sede y de hacerla un fuerte para combatir a los rivales.

Los ChiSox son el único equipo en la Liga Americana, junto a los Rays de Tampa Bay, en registrar marca ganadora (28-26) jugando en condición de visitante y tener récord negativo actuando de local (24-30).

Razones para buscarle explicación a esa situación hay muchas, pero al final todas confluyen en una sola vía: la producción ofensiva no ha funcionado. Sin embargo, y aunque sorprenda un poco los ChiSox han sido más productivos como locales que como visitantes, solo que por una u otra razón los resultados favorables no se le han dado en casa.

Aquí colocamos la comparación estadística de la ofensiva de los Medias Blancas actuando en el U.S. Cellular Field y fuera de él:

Site        W-L      AVG      R        R/G      HR        OBP       SLG      ERA       IP         ER       AVG

Home  24-29   .253     201      3.9       62        .323     .404     3.60     487.0   195      .248

Road    28-26   .247     218      4.0       39        .310     .360     3.79     482.1   203      .260

Los Medias Blancas son el quinto equipo que menos bate en su casa en su circuito, al presentar promedio de .253. Estamos hablando de una novena que juega en el U.S. Cellular Field, uno de los estadios más amigables y favorables para los bateadores. Pero en ese mismo estadio y en esa misma situación de locales el pitcheo del conjunto ha sido mejor en comparación a cuando han sido visitantes. Entonces, ¿si se ha bateado más y se ha lanzado mejor por qué no se han ganado más juegos en Chicago?

La pregunta es válida y la respuesta pudiera ser simple: los rivales han estado por encima del desempeño de los ChiSox, más allá de que quieren hacer referencia al factor suerte. Además hay un aspecto que ha influido de forma importante y decisiva en esos registros, la defensa.

Más del 50 por ciento de los 48 errores de los Medias Blancas, que son el mejor equipo defensivo de Grandes Ligas (.988), han sido en el U.S. Cellular Field. Esos fallos le han costado 22 carreras en contra al equipo.

Más temprano que tarde los ChiSox tienen que comenzar a mejorar su juego, en especial actuando en su casa, donde disputarán la mitad de los encuentros que le restan en la campaña (54), de lo contrario el camino hasta el final se tornará aún más difícil y duro.

La mayor mejoría que se espera de los Medias Blancas está referida, obviamente, a la situación de su ofensiva, que su inconsistencia trasciende el hecho de jugar de local o de visitante, de día o de noche, contra pitchers derechos o zurdos; ya lo hemos explicado en post anteriores, se trata de una improductividad generalizada y para la que aún no se ha encontrado solución.

El equipo no registra una campaña con récord negativo como local desde el 2007, cuando ganaron 38 y perdieron 43. Ese ha sido el peor año en la era de Ozzie Guillén como manager de los ChiSox. El conjunto dejó marca global de 72-90.

Información en cápsula:

-       El manager de los Medias Blancas de Chicago, Ozzie Guillén, cree que Paul Konerko pudiera estar de regreso a la alineación mañana. “Ya se siente mejor, quizás esté listo para jugar mañana. Yo espero que sí y que nos pueda seguir ayudando”, dijo el estratega.

-       Guillén habló acerca de la temporada que ha tenido su abridor de hoy, Gavin Floyd: “Ha hecho el trabajo que nosotros esperábamos que hiciera, por lo que se le ha pagado. La clave para el buen trabajo que ha hecho Gavin está en que este año ha sido más agresivo lanzando strikes.

-       El manager de los ChiSox indicó que “la inconsistencia ha sido algo que nos ha golpeado fuerte esta temporada”.

-       Ante la pregunta de que en dónde estarían los Medias Blancas si Alex Ríos y Adam Dunn tuvieran una mejor campaña, Guillén dijo: “Seríamos mejores. Mucha gente cree que hemos perdido tantos juegos por culpa de ellos de dos, pero no es así, hemos perdido tantos juegos porque no hemos jugado bien como equipo”.

-       Acerca del prolongado slump de Dunn, el estratega comentó: “Hemos hecho de todo para ayudarlo, pero nada ha funcionado”.

-       Guillén también explicó por qué ha puesto a jugar tan frecuente a Omar Vizquel. “Cada vez que Omar juega algo pasa y eso es bueno para nosotros”, dijo.

-       El manager de los ChiSox dijo entender la frustración y molestia de los aficionados por el rendimiento del equipo, pero “nadie está más decepcionado y frustrado que yo. Hay que tener paciencia y esperar que las cosas nos comiencen a salir mejor”.

-       Antes del encuentro de hoy, frente a los Yanquis de Nueva York, Guillén estuvo conversando y bromeando con Derek Jeter y Reggie Jackson.

Post-game:

-       La derrota, 18-7, que sufrieron los Medias Blancas de Chicago ante los Yanquis de Nueva York alargó la cadena de reveses a cinco. Esa es la segunda siguidilla más larga de la campaña para el equipo, detrás de la de siete juegos perdidos entre el 13 y el 20 de abril.

-       El utility venezolano de los ChiSox, Omar Vizquel, llegó a 2.867 juegos actuados en Grandes Ligas. Con esa cantidad se posicionó en solitario del puesto 13 de todos los tiempos, dejando atrás a Brooks Robinson.

-       El relevista zurdo, Will Ohman, impuso una marca personal, al ponchar a cinco bateadores en su labor de tres entradas y dos tercios.

-       El manager de los Medias Blancas de Chicago, Ozzie Guillén, agradeció el largo trabajo de Ohman. “Él nos salvó el bullpen esta noche”, dijo.

-       El jardinero derecho, Alejandro de Aza, consiguió cuatro hits en cuatro turnos en el encuentro. Esa es la mayor cantidad de incogibles en la carrera del dominicano en Grandes Ligas.

-       Las 18 carreras que permitió el pitcheo de los Medias Blancas es la mayor cantidad que han aceptado en lo que va de temporada.

-       La ofensiva de los ChiSox hizo siete carreras, esa es la mayor cantidad desde el 15 de julio, cuando fabricaron ocho ante los Tigres de Detroit.

-       Guillén expresó sentirte avergonzado por la derrota de su equipo. “Uno siempre se siente avergonzado cuando pierde un juego, más cuando es así”, dijo.

Ofensiva suicida

Chicago.- Los Medias Blancas han perdido tres juegos de forma consecutiva. Esta es la primera vez que se da esa situación desde la primera semana del mes de julio, y en la temporada es la octava ocasión en la que el conjunto de Chicago registra una cadena adversa de por lo menos tres encuentros.

Esta vez, al igual que en las pasadas, la razón de la seguidilla de derrotas de los ChiSox ha estado en su improductividad ofensiva. El problema de toda la temporada.

Los Medias Blancas han tenido oportunidad de ganar los dos últimos encuentros, en los que han bateado más hits que sus oponentes, sin embargo, los incogibles han sido aislados, sin hombres en las bases. Sigue faltando el hit grande, el hit oportuno. Por ello ahora los Medias Blancas han caído a cuatro juegos y medio de los líderes de la División Central de la Liga Americana, los Tigres de Detroit.

La novena que dirige Ozzie Guillén ha sido su propia enemiga durante esta campaña y especialmente en los dos recientes encuentros, más allá del trabajo que han realizado los lanzadores rivales, que obviamente están ahí para contener a los bateadores de los ChiSox.

Resulta que aunado a la falta de esos hits en los momentos importantes del juego, cuando el equipo tiene hombres en posición anotadora, la ofensiva de los ChiSox ha estado ligando de mayor manera para doble play, matando sus rallies y las posibilidades de fabricar carreras, de aprovechar las debilidades que muestra el rival y de dar el golpe contundente en los encuentros.

El manager, Ozzie Guillén, lo ha dicho así: “En lo que va de temporada no hemos tenido un juego en el que podamos estar tranquilos o confiado, porque todos nuestros encuentros son peleados, por una, dos o tres carreras. Estos muchachos me van a matar de un infarto si continúan bateando de la forma en la que lo están haciendo”.

Para un equipo como los Medias Blancas, que apenas está bateando de forma colectiva para .247 –el quinto promedio más bajo de la Liga Americana- y .238 con hombres en posición anotadora –el tercer peor registro del circuito-, el haber conectado la bola para doble play en 91 ocasiones esta temporada ha sido poco menos que un suicidio. Esa es la quinta mayor cifra entre los conjuntos del viejo circuito.

Una buena cantidad de esas conexiones que han salido para doble play han sido luego de no haber podido ejecutar jugadas de toques de bolas –como sucedió en tres ocasiones entre domingo y lunes-, lo que muestra una falla en los fundamentos del beisbol en la forma en la que se han desempeñado los Medias Blancas y, obviamente, una señal más de los problemas ofensivos del equipo.

Aún así los ChiSox son el equipo con la segunda mayor cantidad de sacrificios vía toque en la Liga Americana, con 37. Los Reales de Kansas City son los líderes en ese departamento, con 43.

Ahora más que en cualquier momento de la campaña el equipo necesita ser consistente en la ejecución de los fundamentos del juego para así crear más oportunidades de fabricar carreras, mientras se sigue esperando por los batazos oportunos. La razón es que aún no se sabe cuándo podrá regresar a la acción Paul Konerko, quien continúa con grandes molestias entre su pantorrilla izquierda y el área externa de la rodilla, donde recibió un pelotazo el domingo.

Detalles en cápsula:

-       A.J. Pierzynski, con 18, y Alexei Ramírez, con 16, son los bateadores de los Medias Blancas que más veces han bateado para dobleplay.

-       El manager de los Medias Blancas  de Chicago, Ozzie Guillén, habló con Paul Konerko y le dijo que no lo iba a apresurar ni a presionar para que regresara al juego, porque “su salud es primero y si lo ponemos a jugar sin que esté bien no nos va a poder ayudar como si estuviera saludable”, reveló.

-       Para mañana Konerko tiene pautado tomar práctica de bateo. Una vez lo haga se conocerá qué tan cerca está de volver a la acción y cómo siguen las molestias en la pantorrilla derecha.

-       Guillén habló que seguirá moviendo su line up y alternando a Brent Morel con Omar Vizquel, pese a que el primero ha mostrado mejoría ofensiva en los últimos encuentros. “MI trabajo es buscarle a Morel los enfrentamientos en los que él pueda tener éxito. Omar nos ha ayudado bastante y por eso seguirá jugando”, dijo.

-       Acerca de Adam Dunn y lo que ha sido su prolongado slump en la temporada, el manager de los Medias Blancas expresó: “Lloró cada vez que lo veo. Ha fallado muchos swings. No he visto ningún cambio en su personalidad ni en su swing desde el spring training, cuando comenzó su slump. Mucha gente dice que lo mueva del line up, pero el beisbol siempre te consigue donde estés, para bien o para mal”.

-       Guillén se refirió a lo difícil del juego. “El beisbol es más mental, que físico, especialmente en el bateo, porque todos los días, sin importar qué pase, tienes que salir y batear”, dijo.

Post-game:

  • Los Medias Blancas de Chicago cayeron por cuarta ocasión en fila. Esta es la cuarta vez en la temporada que tienen una cadena similar.
  • Ante la seguidilla adversa, el manager de los ChiSox, Ozzie Guillén, dijo: “Hay que seguir adelante, no bajar la cabeza. Hay que venir mañana con entusiasmo y tratar de ganar “.
  • Ahora la diferencia de los ChiSox con los líderes de la División Central de la Liga Americana, los Tigres de Detroit, es de cinco juegos y medio.
  • El manager de la actuación de su abridor, John Danks. “Cuando tu te enfrentas a un equipo como los Yanquis, en el que sus bateadores tienen buen approach en el home y trabajan la cuenta, tienes que traer tu mejor material. Él falló en algunos pitcheos y ellos lo aprovecharon”, dijo.
  • Danks fue el pitcher derrota, al lanzar seis entradas, en las que aceptó nueve hits y cuatro carreras; ponchó a cinco y dio dos boletos. “Él no lanzó mal, solo que ellos lograron descifrarlo”, dijo Guillén.
  • El estratega señaló que ante la situación que vive el equipo no es fácil mantener en alto el ánimo de los peloteros. “Ese es mi trabajo, darle el mejor trato a mis peloteros, la mejor motivación, el de ellos es darme sus mejores balas para emplearlas cada día a favor del equipo. Ellos son los que dictan cómo jugamos nosotros”, expresó Guillén.

Se mantuvo el núcleo, pero no hay que confiarse

Chicago.- Finalizó julio, llegó agosto y el núcleo de los Medias Blancas de Chicago se mantuvo intacto, en parte por la forma cómo se jugó y lo que se mostró en la última semana, más allá de haber perdido la serie final contra los Medias Rojas de Boston.

El que el equipo se haya mantenido unido, sin desprenderse de jugadores claves en su funcionamiento –hay que recordar que se fueron Edwin Jackson y Mark Teahen, en un cambio con los Azulejos de Toronto, por Jason Frasor y Zack Stewart-, mantiene vive la esperanza y opción de competir por el banderín de la División Central de la Liga Americana.

Y es que desde que comenzó la temporada se ha dicho y lo hemos dicho, los Medias Blancas tienen el equipo para ganar su división, el talento y los jugadores están ahí, solo que todavía, luego de cuatro meses de acción, no se ha logrado ser consistente y alcanzar los resultados esperados.

Ahora ese será el gran reto de los ChiSox en los últimos dos meses de temporada, en los que disputarán 52 juegos, de ellos 29 en condición de local, en el U.S. Cellular Field, con el apoyo de los fanáticos.

En teoría eso debiera representar una ventaja para los Medias Blancas. Lo decimos en la teoría, porque esta campaña a lo largo de la práctica no ha sido así. Jugando en casa el conjunto tiene marca de negativa de 24 ganados y 28 perdidos.

Comenzar a ganar en el U.S. Cellular Field es una obligación para los ChiSox si de verdad se quiere competir fuertemente por alcanzar la postemporada. Desde que el manager, Ozzie Guillén está al frente de la novena (2004), nunca se ha llegado a una postemporada con récord negativo en casa. Ahí la historia ya nos dice algo.

Para mejorar ese récord y acortar la ventaja con el líder de la División Central de la Liga Americana, los Tigres de Detroit, los Medias Blancas deben terminar de ser productivos a la ofensiva, de ligar en los hits en los momentos importantes, no desperdiciar los fallos de los lanzadores rivales ni dejarlos escapar de los problemas en los que se meten, como ha venido sucediendo toda la temporada.

Ahora la competencia será mucho más fuerte, porque los rivales fuertes de la división, Detroit e Indios de Cleveland, se reforzaron para la parte final de la campaña, sumaron piezas para fortalecer las áreas en las que no estaban del todo bien. Esa hace que el nivel de exigencia de los Medias Blancas sea mayor, que el reto de llegar a la postemporada sea más grande, pero no imposible, porque repetimos, el talento y la calidad está en los jugadores del equipo, que tienen que sacar lo mejor de sí en este momento, porque más allá de su situación, ahora tienen a su líder ofensivo, Paul Konerko, lastimado (aunque no es nada grave, tiene dolores en la pantorrilla izquierda, producto de un pelota el domingo).

No hay que olvidar que si en algún instante de este mes se pierde la intensidad, se podría perder también la esperanza de luchar por avanzar a la postemporada y se abriría la puerta para nuevos y más cambios, que hagan al equipo vendedor, ahora por la figura del waivers.

Para mantenerse unidos hay que ser consistentes y ganar, ganar además significa estar en la pelea por obtener el prometido banderín de la División Central de la Liga Americana, como lo dijo el manager, Ozzie Guillén: “Es momento de que comencemos a batear y a ganar si aspiramos hacer cosas grandes este año. Ya el tiempo se nos acaba”.

Información en cápsula:

-       ­Para el encuentro de hoy los capitanes de cada equipo, Derek Jeter, por los Yanquis de Nueva York, y Paul Konerko, por los Medias Blancas de Chicago, estarán fuera de acción, ambos por molestias físicas. El manager de los ChiSox, Ozzie Guillén, bromeó con la situación.

-       Durante la rueda de prensa previa al encuentro, Guillén reiteró su confianza en el equipo y en el line up que hace. “Todos los días trato de poner a los jugadores que creo me pueden ayudar a ganar. Cuando veo el line up pienso que es un buen line up, pero no están bateando”, dijo.

-       Guillén dijo que para la apertura de hoy Jake Peavy no tendrá limitaciones y que él lo llevará según el desarrollo del encuentro. “Como siempre será el juego el que dicte como manejaré a mis pitchers”, expresó el estratega.

-       El relevista de los Medias Blancas, Brian Bruney, se afeitó su singular barba. “Aún no sé por qué lo hice, pero creo que fue por el calor”, dijo el derecho.

-       Antes del encuentro de Omar Vizquel conversó con Reggie Jackson en el terreno de juego.

Post-game:

-       Los Medias Blancas de Chicago perdieron su tercer juego de forma consecutiva y cayeron a cuatro juegos y medio de diferencia, con respecto a los líderes de la División Central de la Liga Americana, los Tigres de Detroit.

-       Los ChiSox fallaron en las ejecuciones de jugadas ofensivas, especialmente en toques de bolas; esos errores fueron pagados luego con dos de los tres doble play que realizó la defensiva de los Yanquis de Nueva York.

-       “No colocamos la bola en el suelo cuando debíamos, con los toques de bolas, y de ahí vinieron dos doble plays, que hicieron una gran diferencia en el juego”, dijo Ozzie Guillén, manager de los Medias Blancas.

-       Antes del juego de hoy, los ChiSox eran el quinto equipo que más veces había bateado para doble play en la temporada, en la Liga Americana, con 90.

-       Los Medias Blancas se fueron de 8-1 en el encuentro, con hombres en posición anotadora.

-       El abridor de la novena, Jake Peavy, registró su mejor presentación desde la registrada ante los Indios de Cleveland, el 18 de mayo. En esta oportunidad el derecho trabajó siete entradas, en las que aceptó ocho hits y tres carreras; ponchó a cuatro hombres y dio una base por bolas.

-       “Lanzó muy bien, la bola se le estuvo moviendo bastante. Con él vamos día a día”, dijo Guillén acerca de la labor de su abridor.

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