junio 2011

Superados los Rockies, listos para los Cachorros

Denver.- Cuando llegamos a Colorado, el lunes, para ver los tres encuentros de los Medias Blancas de Chicago ante los Rockies, sabíamos que ésta no sería una serie fácil para los de Ozzie Guillén. Pero no imaginamos que fuera tan difícil como al final resultó.

Dos de los tres juegos –el primero y el tercero- se fueron a extra innings, lo que generó un alto desgaste para el bullpen de los ChiSox, que tuvo la fuerza para mantener a raya a la ofensiva de los Rockies y al final darle la oportunidad al equipo de ganar y alzarse con la serie, tras vencer en el segundo (3-2) y el tercer partido (6-4, en diez entradas).

Así los Medias Blancas lograron cerrar junio con récord de 14 victorias y 11 derrotas. Ese registro mejoró su marca global en la que va de temporada, que es de 40-42. También le permitió descontar la diferencia, con respecto a los .500, a solo dos juegos luego de haber iniciado el mes a cinco juegos por debajo de ese porcentaje, que divide a los ganadores (los que están por encima de .500) de los perdedores (los que están por debajo de .500).

Para el conjunto que dirige Ozzie Guillén este fue su segundo mes positivo en lo que va de temporada, luego de mayo, en el que lograron registro de 16-13. Sin embargo, el equipo sigue arrastrando el peso del nefasto abril, en el que jugaron para 10-18. Sin contar, que la ofensiva aún sigue siendo intermitente, especialmente con hombres en las bases y en posición anotadora.

En ese aspecto, hoy, en el tercero de la serie ante los Rockies, ocurrió un hecho favorable para los ChiSox, fue que por primera vez desde el nueve de junio el equipo conectó tres hits con hombres en posición anotadora.

Sí, esa cantidad de indiscutibles (TRES) es la máxima para la ofensiva de los Medias Blancas con hombres en segunda o tercera o incluso en ambas en casi un mes. Eso refleja la falta de oportunismo que se ha tenido, también es la respuesta del por qué no se está en una mejor posición en estos momentos, dentro de la División Central de la Liga Americana. Actualmente ocupan el tercer lugar, a cuatro juegos de diferente de los Tigres de Detroit, que son los líderes.

Valioso Juan Pierre

Vale la pena destacar lo realizado por Juan Pierre -de quien escribimos un post hace un par de días, aquí el link: http://t.co/vm8V72e – durante esta serie contra los Rockies, ya que podríamos decir que en estos tres encuentros se vio al mejor Juan Pierre de toda la temporada.

El primer bate y jardinero izquierdo de los Medias Blancas bateó de 14-7 (.500), remolcó cuatro carreras, anotó una, tomó una base por bolas y se estafó su primera almohadilla (la número 11 de la temporada) desde el primero de junio.

Esa inyección de adrenalina, que Pierre le dio a ChiSox en estos tres últimos días ha hecho falta durante toda la temporada en la ofensiva del equipo, que lo necesita, ya que él es la bujía de esa maquinaría.

Esperemos que esta actuación de Pierre sea el encendido de su chispa, que mueve a la alineación de los Medias Blancas y el conjunto tenga una segunda mitad ajustada a las expectativas y al potencial que se tiene en esa ofensiva.

Buen impulso para la segunda mitad

Recuerden que hoy los ChiSox disputaron su juego 82 de la campaña y con él iniciaron su andar en la segunda parte, que para arrancarla de gran manera y con un fuerte impulso hará falta ganarle una vez más a los Cachorros de Chicago en el comienzo de la serie de tres que comienza mañana, en el Wrigley Field de Chicago. Allá se intentará una vez más la barrida, luego de que la perdieran hace una semana en el U.S. Cellular Field, donde se ganaron dos de los tres encuentros que se disputaron. Luego de salir airosos de Colorado, los Medias Blancas de Ozzie Guillén están listo para eso. ¡Ahí van!

Pierre le rinde tributo a Miñoso

Denver.- Cada uno de los jugadores de los Medias Blancas de Chicago tiene su rutina, pero la que más nos ha llamado la atención es la que realiza día a día Juan Pierre.

El primer bate y jardinero izquierdo de los ChiSox es el pelotero que primero sale al terreno para comenzar su preparación para el encuentro del día, sea en la tarde o en la noche.

Pierre usualmente sale del clubhouse de los Medias Blancas, en el U.S. Cellular Field, y camina hasta el jardín izquierdo, donde al llegar a la línea de cal, que ya más bien es de pintura blanca, realiza algunas carreras –entre siete y diez- hasta el jardín central.

El primero de esos springs que hace Pierre lo hace hasta donde está ilustrada la figura de Minnie Miñoso, en la pared que está entre el bosque izquierdo y el central del estadio de los ChiSox.

Al llegar ahí, Pierre dice algunas palabras mientras toca la iconografía de quien fue el primer jugador negro en actuar en la ciudad de Chicago, obviamente con los Medias Blancas, en 1951.

Al preguntarle a Pierre por esa parte de su rutina nos dijo: “Él es parte de la inspiración que uno tiene cuando juega aquí, porque uno sabe todo lo que él hizo en aquellos tiempos donde jugar era muy difícil. Por eso yo todos los días lo voy saludar y le pido que me ayude a tener un buen juego. Además él siempre me está viendo”.

Las palabras del jardinero izquierdo de los Medias Blancas nos sorprendieron por ese grado de respeto y reconocimiento que tiene y siente por el cubano, quien, como él, defendió el jardín izquierdo de los ChiSox durante 12 campañas.

Para Pierre además es una obligación hacer ese gesto a diario, porque “nosotros venimos del mismo lado, somos de la misma gente”, aunque geográficamente no sea exactamente así, ya que Pierre es de Mobile, Alabama, con algunos descendientes de Francia, mientras que Miñoso es de La Habana, Cuba.

Esa relación o ese afecto de Pierre por Miñoso, los fanáticos no lo pueden apreciar en el terreno de juego, durante la acción de un encuentro, así como tampoco todo el trabajo que realiza (toma prácticas de bateo temprano, en las que perfecciona su mecánica y sus toques de bola; ajusta su corrido de bases, sus saltos para salir al robo, y también procura mejorar sus fildeo) el primer bate de los Medias Blancas para rendir con su trabajo y ayudar al equipo a ganar cada día, para de esa forma honrar su contrato, la confianza de la organización y el linaje de sus antepasados, en donde, sin duda, hay relación con Miñoso.

Agrio, dulce y amargo

Denver.- Luego de haber perdido la primera serie de la temporada ante un equipo de la Liga Nacional, los Medias Blancas de Chicago se tomaron el día de descanso para viajar a Colorado, donde a partir de mañana y hasta el jueves se estarán midiendo a los Rockies.

Antes de entrar a lo que será esta interesante batalla de tres encuentros ante la novena de Colorado, vale la pena repasar lo que sucedió el fin de semana, más allá de las dos derrotas que el equipo sufrió ante el conjunto de los Nacionales de Washington.

De esa seria hay que rescatar el esfuerzo del equipo en los tres juegos, la entrega y disposición, una vez más, de Jake Peavy, la consistencia de Phil Humber y, lamentablemente, los persistentes problemas de la ofensiva para ligar de forma oportuna cuando tiene hombres en las bases, así como la irregularidad de Adam Dunn.

Comenzaremos por lo bueno, o por parte de ello, que fue esa capacidad de reacción, de batalla y lucha del equipo en el partido del viernes, cuando en cuatro oportunidades, del noveno hasta el decimocuarto inning, le quitaron el liderato a los Nacionales, para evitar ser derrotados. Algo que al final fue inevitable, por una combinación de causas: la ofensiva que dejó en base 13 hombres y que solo conectó un hit, de los 15 que tuvo, con corredores en posición anotadora, y el error fatal de Alexei Ramírez, en la entrada 14, que le abrió las puertas a los Nacionales.

El sábado se produjo la gran demostración de garra de Peavy, al entrar a la oficina del manager, Ozzie Guillén, y decirle que si lo necesitaban para lanzar como relevista contara con él, ya que sabía que el staff de apagafuegos de los Medias Blancas había quedado agotado y sin fuerzas, luego de la extensa jornada del día anterior.

Así fue, tras la lesión de John Danks, en el segundo inning del encuentro, a Guillén no le quedó otra opción que poner a trabajar como relevista, por primera vez en su carrera, a Peavy, quien realizó una gran actuación maniatando a la ofensiva de los Nacionales, a la que solo le permitió un hit en cuatro entradas, en las que además ponchó a siete hombres.

Mucho mérito y reconocimiento para Peavy, quien hace dos semanas durante su lesión en la ingle derecha, dijo que él estaba listo para ayudar al equipo en el rol que fuera, incluso de relevista. Pues ya lo hizo, y ¡enhorabuena!

También hay que darle crédito al relevista Brian Bruney, quien mantuvo el juego del sábado luego de la lesión de Danks y hasta que Peavy logró su proceso de preparación para entrar en él.

El día anterior, Bruney había sido utilizado por los Medias Blancas y no pudo ser efectivo, lo que sí logró en esta ocasión.

Pero luego de ese triunfo, que parecía impulsar al equipo para conseguir otra serie ganada ante los equipos de la Liga Nacional en lo que va de temporada, se volvió a sufrir con la ofensiva, que el domingo solamente le pudo dar una carrera de respaldo a Humber, quien estuvo en otro destacado trabajo, en el que solo permitió tres hits y estuvo sin aceptarle inatrapables a los Nacionales hasta el sexto capítulo.

En el séptimo lamentablemente falló en una ocasión, la única en todo el juego, y permitió un jonrón de Danny Espinoza, que puso el juego 2-1, suficiente para que el conjunto de Washington se llevara el triunfo y con él la serie en el U.S. Cellular Field.

En ese encuentro la ofensiva de los Medias Blancas dejó nueve hombres en las bases y de nuevo solo dio un hit con hombres en posición anotadora. Éste fue en el primer inning.

Esa improductividad de los maderos de los ChiSox ha atentado no solo contra los buenos trabajos de los abridores del equipo, si no con su rumbo en la temporada, ya que ha sido una situación que se ha repetido consistentemente y para la que no ha habido respuesta efectiva.

En la novena todos, desde el manager, Ozzie Guillén, hasta el designado, Adam Dunn, están conscientes de la situación y están trabajando en ella. Pero hasta el momento, nada que se ven los resultados positivos.

Quizás ahora en Colorado, donde la bola corre más y el parque tiene buenos callejones la suerte y el oportunismo comience a salir del lado de los Medias Blancas. Sin duda, es algo que se necesita.

Solo hay que ser un poco más oportunos

Chicago.- Los Medias Blancas de Chicago comenzarán hoy una serie de tres encuentros ante los Nacionales de Washington, en el U.S. Cellular Field, donde por primera vez desde 17 de abril no presentan récord negativo. Su marca es de 18-18 en casa.

El conjunto que dirige Ozzie Guillén estará buscando esta noche colocarse a solo un juego por debajo de .500 en su registro total de la temporada, que en estos momentos es de 37-39.

Esto como primer objetivo del equipo en la tanda de tres enfrentamientos ante los Nacionales, contra quienes el objetivo último es ganar la serie y ver si se puede salir de ella ya con marca nivela o por encima de .500. Ninguno de esos dos registros se han logrado desde la segunda semana de la campaña.

Para alcanzar esos propósitos, la ofensiva de los Medias Blancas necesita terminar de revertir la tendencia ofensiva que está teniendo con hombres en posición anotadora.

Sé que de esto les hemos hablado antes, pero lo habíamos hecho de forma superficial, por no contar con las estadísticas que les demostraran a ustedes el problema ofensiva del equipo en ese tipo de situaciones.

Hoy finalmente las conseguimos, gracias a nuestro amigo Bob Beghtol, el jefe de prensa de los ChiSox, quien nos las dio.

En lo que va de temporada, los Medias Blancas tienen promedio al bate colectivo de .247 con hombres en posición anotadora. Ese es el sexto peor de la Liga Americana y el decimosexto más bajo de Grandes Ligas.

El equipo ha tenido a 856 corredores en posición anotadora y solo ha podido fabricar 315 carreras. Ese también es uno de los registros más deficientes de la liga.

Esa improductividad de los ChiSox ha sido en parte por ese promedio de .272, que presentan cuando han tenido hombres en tercer o segunda base, incluso en ambas, con menos de dos outs.

En esa situación es en la que más se ha sentido la falta de ofensiva de Adam Dunn y Alex Ríos, quienes han encontrado 85 y 79 corredores en posición anotadora, respectivamente. Solo superados, en el equipo, por Paul Konerko , con 89 y Alexei Ramírez, con 84.

Sin embargo, sus promedios al bate en esos casos son de .171, para Dunn, el más bajo del conjunto, y .175 para Ríos.

Ahí se nota la falta que le ha hecho a los Medias Blancas el oportunimos de estos dos bateadores, que comenzaron la temporada como parte del corazón ofensivo. Hoy se encuentran en la parte baja de la alineación esperando su reacción.

Si con menos de dos outs y hombres en posición anotadora el equipo no ha sido el todo productivo que puede ser, en esa misma situación pero con dos outs ha sido peor.

En esos casos la novena de Ozzie Guillén batea de forma combinada para .216, el sexto promedio más bajo de la Liga Americana y el decimotercer peor de Grandes Ligas.

En esa situación vuelven a ser Dunn y Ríos los más deficientes por parte del equipo, al registrar averages de .111 y .087, respectivamente.

Sin embargo, ellos no son los únicos que han estado por debajo del nivel en ese aspecto, A.J. Pierzynski y Gordon Beckham también han tenido problemas para producir en las ocasiones en las que les ha tocado consumir turno con dos outs y hombres en posición anotadora.

Pierzynski conecta para .143 en esos casos y Beckham .194.

Esta situación, sin duda, resalta el problema del equipo para fabricar anotaciones en cantidades y de forma consistente cuando han tenido hombres en posición anotadora. De ahí las contratiempos de la novena en lo que va de campaña, en la que se ha podido luchar y sobrevivir por las destacadas actuaciones de Paul Konerko, uno de los mejores bateadores de Grandes Ligas en el 2011 (aquí les dejamos un link de un post dedicado a él: http://wp.me/p1yZa7-9e20), Carlos Quentin y Alexei Ramírez.

No es mucho lo que se necesita para revertir esa tendencia del equipo, solo un poco más de oportunismo.

Ojalá y se puede conseguir pronto, para no solo poner el récord por encima de .500, sino para luchar seriamente también por el liderato de la División Central de la Liga Americana, que está solo a  cuatro juegos y medio.

Contra los Nacionales es un buen momento para comenzar a hacerlo y mantener el buen momento que se tiene jugando en casa. 

Ahora algunas informaciones: 

- El manager de los Medias Blancas de Chicago, Ozzie Guillén, dijo que no espera que el equipo realice cambios antes del 31 de julio, fecha límite para hacer transacciones libres, sin tener que pasar por waivers. “En los dos primeros meses estuvimos en una situación muy difícil, pero después de eso hemos comenzado a jugar mejor”, expresó.

- Carlos Quentin no estará en el juego de hoy por asuntos personales.

Sobre los hombros de Paul Konerko

Chicago.- Desde hace algunos días, nos hemos preguntado ¿Dónde estarían los Medias Blancas de Chicago en estos momentos si no fuera por la producción ofensiva de Paul Konerko?

La respuesta obvia es que el equipo de Ozzie Guillén se encontraría en una situación más complicada que la actual. Sin embargo, se lo preguntamos al manager del equipo y al jugador más experimentado.

“Paulie nos ha llevado en el hombro hasta donde estamos y por él es que, pese a los problemas ofensivos que hemos tenido, hemos logrado sobrevivir”, dijo Guillén.

Por su parte, Omar Vizquel expresó: “Ha sido el mejor bateador de nosotros, el que ha dado los batazos importantes cada vez que le han tocado los turnos buenos. Sin su contribución nuestra temporada sería ahorita más difícil”.

Recordemos que los ChiSox ocupan el tercer lugar de la División Central de la Liga Americana, a cuatro juegos y medio de diferencia con respecto a los Indios de Cleveland, que ocupan el primer puesto.

Además el equipo tiene registro de tres victorias por debajo de .500, al acumular 36 triunfos y 39 derrotas, antes de comenzar la jornada de hoy, en la que se procurará cerrar de forma positiva y ganadora la primera serie del año ante los Cachorros de Chicago.

Esta noche, también, Konerko estará buscando convertirse en el primer jugador en la historia de los Medias Blancas en conectar al menos un jonrón en seis juegos consecutivos.

En estos momentos está igualado con la mayor cantidad para un miembro de la franquicia, con Carlos Lee (2003), Frank Thomas (1994, dos veces), Ron Kittle (1983) y Greg Luzinski (1982). Todos con cinco.

Lo hecho por Konerko en los últimos cinco días ha sido simplemente la ratificación de la gran temporada que está registrando, en la que es el mejor y más productivo bateador de los Medias Blancas.

¿Cómo ha logrado eso?

Con mucho trabajo y responsabilidad. Dentro de los ChiSox el capitán es visto como un profesional a tiempo completo, como un jugador integral, que se da íntegro por el equipo, en el cual ha estado durante los últimos 13 años de su carrera en Grandes Ligas, que es de 15 temporadas.

“Él ha logrado que los pitchers le lancen los envíos que él quiere y a ellos les ha estado haciendo buen swing, con buen contacto. Él no está buscando jonrones, simplemente le están saliendo”, explicó Guillén.

El estratega espera que más que el desempeño de Konerko, su ética de trabajo sea tomada como ejemplo por algunos de sus compañeros. Esa, sin duda, sería y es su mayor contribución dentro del grupo de peloteros de los Medias Blancas. Estamos hablando de un hombre de poco hablar, que deja que su desempeño y entrega lo digan todo por él.

Mark Buehrle ha sido otro de los jugadores que ha reconocido el aporte y la importancia de Konerko dentro del conjunto en este 2011.

“Él simplemente ha sido grandioso. Ha hecho todo por este equipo en la temporada. Sin él, quizás estaríamos últimos. Su trabajo hace que uno salga a dar lo mejor en cada presentación, porque sabe que siempre va a contar con el apoyo de alguien como él”, expresó Buehrle.

El primera base de los Medias Blancas está en una de las mejores campañas individuales para un jugador en este 2011.

Él lidera los renglones ofensivos de average (.312, tercero en la Liga Americana), jonrones (21, segundo en el circuito), carreras remolcadas (59, segundo en la liga), porcentaje de embasado (.400, quinto en la LA), slugging (.610, segundo en la LA), OPS (1.010, cuarto en la LA), bases alcanzadas (164, segundo en la LA) y hits (89, cuarto en la LA).

Esos registros, sin duda, dicen mucho. Pero créanme, verlo a diario, trabajando, preparándose y, obviamente, jugando dice mucho más de lo que Konerko es y ha hecho este año, en el que recuerden que ha tenido algunos problemas con su muñeca izquierda y aún así no ha bajado su nivel.

Estamos hablando del capitán de los Medias Blancas, el mejor jugador del equipo y uno de los mejores del momento en Grandes Ligas, en especial a la ofensiva. Por él, por su actuación, los ChiSox aún aspiran y prometen ser más fuertes.

Mejor no decir dónde estaría el equipo sin Paul Konerko y pensar en dónde podrá estar y lo que se podrá lograr con él.

Ahora algunas informaciones del día:

  • Paul Konerko es el único jugador de los Medias Blancas que aparece entre los más votados en su posición para ir al Juego de Estrellas. Tiene 676,194 votos, la quinta mayor cantidad entre los primeras base de la Liga Americana. Sin embargo, esa cifra no es suficiente para asegurarle un cupo en el todos estrellas del viejo circuito. Si desean votar para darle su apoyo a él y a todos los jugadores del conjunto, aquí les dejamo el link para hacerlo vía electrónica, en la que pueden votar hasta 25veces por cada cuenta de correo electrónico: http://atmlb.com/gvv8Ht
  • El manager de los Medias Blancas, Ozzie Guillén, reiteró una vez más que no sacará de la alineación a Adam Dunn, pese a sus problemas ofensivos. Dunn se ha ponchado en 91 ocasiones esta temporada, en la que solo tiene siete jonrones y 29 carreras remolcadas.
  • Jake Peavy regresa de la lista de lesionados, en la que estuvo los últimos 15 días, producto de molestias en la ingle. El lanzador Lucas Harrell fue bajado a ligas menores para abrirle cupo en el roster de 25 a Peavy.
  • Los ChiSox volverán a emplear su rotación de seis a partir de hoy. Esto deja, nuevamente al bullpen, con un relevista menos.
  • Los Medias Blancas buscan esta noche vencer a los Cachorros de Chicago por segundo día corrido y ganar la primera serie del año entre los equipos de la ciudad.
  • De por vida la serie entre los ChiSox y los Cachorros la dominan los ChiSox 42-38.

Falta batear con hombres en base

Chicago.- Es verdad, ya los Medias Blancas de Chicago no pueden barrer a los Cachorros en la primera serie de la temporada ante su rival de la ciudad. Pero aún se puede salir airoso de ella.

Los ChiSox están en busca de la consistencia ofensiva que les permita fabricar carreras por otra vía que no sea la del jonrón y les permita ser más productivos y peligrosos.

Quizás pueda sonar repetitivo y hasta ser fastidioso, pero los Medias Blancas continúan siendo improductivos con hombres en las bases y, obviamente, con corredores en posición anotadora.

Eso ha impedido que el equipo fabrique carreras en cantidad y logre triunfos en esas jornadas en las que los resultados de los Indios de Cleveland y de los Tigres de Detroit le han abierto una oportunidad para descontar la diferencia, respecto a ellos, en la lucha por el primer lugar de la División Central de la Liga Americana.

Ayer fue uno de eso días en los que parecía que todo iba a funcionar bien y que se iba a tomar ventaja de la situación, cuando el equipo fabricó tres carreras en el primer inning, dos de ellas producto del cuadrangular número 20 de la temporada de Paul Konerko. Pero todo quedó ahí.

El equipo terminó el juego con solo cuatro hits en 18 turnos al bate con hombres en las bases. Esa tendencia no es solamente de los últimos días, ha sido desde la segunda semana de la temporada. De allí las dificultades de la novena para tener una ofensiva consistente, más allá de los problemas de Adam Dunn, Alex Ríos y Gordon Beckham.

En lo que va de temporada los ChiSox batean para .266 con hombres en las bases y .249 con hombres en posición anotadora. Esas cifras reflejan el problema por el que atraviesa el equipo, que además apenas tiene un porcentaje de embasado colectivo de .322, la media para la Liga Americana.

Es verdad, que por momentos se ha llegado a revertir tal situación, pero no se ha logrado mantener esa mejoría que en ocasiones se ha mostrado.

Esto, sin duda, ha afectado el desempeño del equipo, que hoy marcha tercero en la División Central de la Liga Americana, a cinco juegos y medio de los líderes, los Indios.

El manager, Ozzie Guillén, ha experimentado con 50 diferentes alineaciones buscando una que le dé consistencias y prenda la chispa ofensiva del conjunto, que no sabemos en dónde estaría si no fuera por las campañas de Konerko y Carlos Quentin.

Lo importante es que hoy se tiene una nueva oportunidad para prender la ofensiva, buscar a esos hombres que puedan acompañar en la producción del equipo a Konerko y a Quentin, e igualar esta primera serie de la temporada ante los Cachorros, para salir mañana a ganarla.

Pre-game: 

-       El manager de los Medias Blancas de Chicago, Ozzie Guillén, mantuvo fuera de la alineación del equipo a Gordon Beckham, como parte de un descanso “mental” que le sirva para reajustar su ofensiva. “Es el mismo plan que hicimos con Adam Dunn y Alex Ríos. Ahora le tocó a él, para mañana jugará”, dijo el estratega.

-       Acerca de la posibilidad de que Dayan Viciedo sea ascendido de triple A al conjunto de Grandes Ligas, Guillén dijo: “Él está teniendo una gran temporada, pero no crea que sea nuestra solución. Él no va a batear ni por Adam Dunn, ni por Alex Ríos, ni por Gordon Beckham. Además, él necesita jugar todos los días y no sé si aquí lo pueda hacer”.

-       El registro histórico de la serie ante los Cachorros de Chicago es favorable a los Medias Blancas, 41-38.

-       El primera base de los ChiSox, Paul Konerko, tiene cinco juegos seguidos conectando al menos un jonrón. Es el sexto pelotero en la historia del equipo en lograrlo.

 

A barrer a los Cubs

Chicago.- Amigos, hoy comienza la primera de las dos series de la temporada entre los Medias Blancas de Chicago y los Cachorros.

Estos son de los enfrentamientos más esperados por los residentes de la ciudad cada año. Y es que en ellos, los dos conjuntos miden fuerzas para ver quién es mejor que el otro, indistintamente de su actuación global en la campaña y la posición que ocupen en sus respectivas divisiones y ligas.

Los Medias Blancas han demostrado, durante la historia de esta rivalidad (llamada la Crosstown), que son los padres de los Cachorros, que son el equipo fuerte de la ciudad de los vientos, de donde además han sido los únicos que han alzado un título de campeón en más de cien años.

¡Pobres Cubs! Tener que soportar todo eso.

Sin embargo, y pese al dominio de los ChiSox, que han ganado 41 de los 78 juegos que han disputado frente a los del lado Norte de Chicago, los Cachorros aún tienen una gran cantidad de fanáticos, mayoría sobre los Medias Blancas, que los apoya y sigue.

Para eso no hay razón científica, pero quizás se deba a un poco de lastima por un equipo perdedor –digan lo que digan, no han ganado absolutamente nada en 103 años y su mayor satisfacción es tener uno de los estadios más viejo e incómodos del beisbol, el Wrigley Field, en el que se respira beisbol-; o por ese sentimiento humano de irle al débil, de ser condescendiente con el caído.

Esos factores no afectan en nada a los Medias Blancas, que han ganado 15 de los últimos 11 encuentros entre ambos y que esperan mantener ese yugo frente a los Cachorros durante esta serie.

El equipo que dirige Ozzie Guillén es, además, en estos momentos mucho más consistente, sólido y profundo que el de Mike Quade, no en vano poseen uno de los mejores récords del beisbol desde el siete de mayo (24-16) y en el U.S. Cellular Field, su casa, han vencido en cuatro de sus últimas cinco series. A partir de hoy estarán buscando su quinta.

Jugando de local en la historia de esta serie, los Medias Blancas tienen récord de 23-16. Barriéndolos en esta oportunidad, se llegaría a 26-16. Sé que para muchos este es un escenario muy optimista, pero no es imposible, menos con la diferencia en la forma que ambos conjuntos han estado jugando.

Pero es verdad, este es un clásico y aquí la intensidad de los integrantes de ambos equipos cambia y el nivel tiende a subir. Mark Buehrle, lanzador de los ChiSox y quien tendrá que abrir el partido de mañana, es uno de los hombres que más experiencia ha tenido en estas series, al igual que Paul Konerko, y llegó a decir que la Crosstown es lo más parecido a estar en unos play offs, por la intensidad de los fanáticos y por toda la energía que hay alrededor de estos juegos.

Esperemos que una vez más sea para beneficio y provecho de los Medias Blancas, que marchan terceros en la División Central de la Liga Americana, a cinco juegos y medio del primer lugar. Mientras que los vecinos están quintos, a diez partidos de diferencia de los líderes.

Para lograr su objetivo, el manager de los ChiSox, Ozzie Guillén, realizó unos cambios en su alineación, buscando sacarle el máximo provecho a su ofensiva.

En este primer encuentro incluyó a Omar Vizquel como segundo bate y segunda base, colocó a Adam Dunn de vuelta al quinto puesto, introdujo a Mark Teahen en la novena casilla del line up y como defensor de la tercera base. A Alexi Ramírez lo colocó de sexto y a Alex Ríos de octavo.

Esos movimiento crean, en la teoría, un balance en la alineación del equipo, porque se siete a hombres rápidos y habilidosos tanto en la parte superior e inferior, mientras que en medio hay poder, también con un poco de velocidad, en los casos de Ramírez y Carlos Quentin, quien es tercer bate y jardinero derecho.

Los ChiSox se la pondrán una vez más difícil a los Cachorros y a todos los fanáticos de éstos. Habrá que ver el desenvolvimiento de la serie. Pero aquí se va a los Medias Blancas de Chicago, el equipo fuerte de la Ciudad de los Vientos.

Robos por jonrones

Chicago.- La ofensiva de los Medias Blancas de Chicago se ha visto nuevamente en problemas durante esta semana, en la que solamente han podido realizar ocho carreras en cuatro encuentros, a razón de dos por juego.

Uno de las causas de esa situación es la extrema dependencia del equipo a los batazos grandes, a las largas conexiones, a los jonrones, a los extrabases.

Un ejemplo de ello son las cinco anotaciones producto de tres cuadrangulares, en los últimos cuatro partidos.

Es decir, que más del 50 por ciento de las carreras que se han hecho esta semana son gracias a los vuelacercas, obviamente, un arma con la que siempre han contado los Medias Blancas en la Era de Ozzie Guillén, como manager.

Sin embargo, esa extrema dependencia a los cuadrangulares ha hecho que la ofensiva de los Medias Blancas sea mucho más vulnerable de normal y mucho menos peligrosa.

Esta debería ser una novena sin mayores inconvenientes para fabricar anotaciones, porque su alineación cuenta con un poco de todos los elementos necesarios para hacerlo.

Los Medias Blancas tienen velocidad para robar almohadillas y crear más jugadas, tienen a hombres que saben batear detrás de los corredores, que saben poner la bola en juego y que tienen la habilidad para lograr conexiones hacia la banda contraria; también hay quienes tienen el toque de bola como una de sus acciones y armas más efectivas.

Todo eso se tiene en el line up de los ChiSox, pero de esas herramientas pocas se han usado y pocas se han ejecutado exitosamente. Ante esa inefectividad de llevar acabo su juego, el manager, Ozzie Guillén, se ha visto limitado de sacarle provecho a las condiciones de sus peloteros y ha tenido que restringir algunas de sus acciones.

Ozzie nos explicó la razón de esta situación:

“Yo mandé a parar a Juan Pierre y a Alex Ríos, que son los jugadores que saben y tienen como robas bases, porque estábamos regalando outs sin necesidad.

“Necesitábamos y todavía lo necesitamos lograr un balance en nuestra ofensiva, así que regalando out y bateando de la forma en la que lo estábamos haciendo no íbamos a llegar a ningún lado.

“En la alineación hay mucha velocidad, pero ni el segunda (Gordon Beckham) ni el tercera base (Brent Morel) ni el shortstop (Alexei Ramírez) saben robar bases.

“Ese es el problema que hemos tenido, por eso ahora estamos dependiendo más de los jonrones o no de los jonrones, sino de los batazos oportunos, de que salgan las conexiones en los momentos importantes. Eso no es algo fácil, pero ahí vamos”, detalló el estratega.

En lo que va de temporada, los Medias Blancas tienen apenas 30 estafas, la cantidad más baja en la Liga Americana; han fallado en 29 intentos de robos –la mayor cifra en el circuito- y su porcentaje de éxito es de 51 por ciento, el peor entre los 14 conjuntos de la liga.

Pierre es el que más robos tiene, con diez, pero también al que más han puesto out en intentos, con nueve.

Ahí una de las principales fallas en la producción de los Medias Blancas. El propio Pierre lo reconoció esta semana, cuando dijo: “Yo sé que tengo que ser la bujía de este equipo, el hombre que prenda la chispa en la ofensiva. Eso no lo he podido hacer de forma consistente este año, mejor dicho, no lo he podido hacer este año y eso es frustrante”.

Hace un año, Pierre lideró al equipo y a la Liga Americana en bases robadas con 68, también fue a quien más sacaron out en intentos de estafas, con 18. Pero su porcentaje fue de 79 por ciento, el tercer más alto de su carrera.

En el 2010, los Medias Blancas lograron 160 robos de almohadillas, la segunda mayor cantidad en el joven circuito, solo superados por las 156 de los Rays de Tampa Bay. Pero es cierto, también les sacaron muchos out (75), lo que les dejó el segundo peor porcentaje de éxito (68%).

Pero aún así el equipo no dependió de los jonrones, incluso la diferencia entre las bases robadas y los jonrones fue de 17, a favor de las conexiones de cuatro bases. Esta campaña esa diferencia es de 44.

Obviamente, no es lo mismo una estafada que un cuadrangular. Recordemos que el vuelacercas representa de por sí una carrera de forma directa, pero los robos pueden significar el intento o la intención de fabricar anotaciones, de crear rallies.

Ese aspecto ha hecho falta para darle mayor fuerza y consistencia a la ofensiva de los Medias Blancas, sin embargo, y entre lo positivo es que se ha podido sobrevivir sin esa la velocidad y el robo de base, que se suponía fuera una de sus armas principales.

Otras informaciones:

- El manager de los Medias Blancas de Chicago, Ozzie Guillén, fue llevado en la mañana de hoy a una clínica de Phoenix debido a un cálculo renal. El venezolano ya se encuentra bien y estará en el juego de esta tarde.

¡Qué difíciles son los Mellizos!

Chicago.- ¡Qué difícil es ganarle a los Mellizos de Minnesota! ¿Qué tiene ese equipo que sin importar a quién tenga en acción siempre se las arregla para complicar a los Medias Blancas de Chicago y, con regularidad, vencerlos?

En la era de Ozzie Guillén como manager de los ChiSox, los Mellizos han ganados todos los años, menos dos, la serie particular, que desde el 2004 dominan con marca de 75 victorias y 58 derrotas.

Las únicas temporadas en las que los Medias Blancas han evitado ser derrotados en la rivalidad con Minnesota fueron las del 2005 y 2007. En la primera se obtuvo el título mundial, en esa campaña la serie quedó 11-7; la segunda terminó nivelada a nueve.

Este año ya van cuatro encuentros entre ambas novenas y aún los ChiSox no han encontrado la forma para derrotar por primera vez a las “pirañas”, como las apodó Ozzie hace unos años atrás, debido a su estilo de juego y a lo difícil de vencerlas.

Y es que los Mellizos son de esos equipos que más que una forma de juego tienen una filosofía, que consiste en ejecutar los fundamentos del beisbol perfectamente, sin darle oportunidad al rival de sacarle provecho a sus errores y a la vez identificar las debilidades del contrario y las ventajas que éste da.

Con esa fórmula es que, básicamente, Minnesota se ha convertido en el rival más duro y amargo de los Medias Blancas en la era de Ozzie Guillén como manager.

En esta última serie de dos encuentros, que finalizó hoy con la derrota 1-0 de los ChiSox, la ofensiva de Chicago no pudo ser productiva ni oportuna.

Entre los dos juegos batearon en seis oportunidades para doble play, cortando las opciones de iniciar rallies y de fabricar anotaciones en cantidad. Además con hombres en las bases dieron solo cuatro hits en 31 turnos; con corredores en posición anotadora apenas y ligaron un incogible en 13 oportunidades.

También hay que señalar lo poco que se puedo hacer ante la agresividad de los corredores de Minnesota, quienes estuvieron perfectos (5-5) en intentos de robo. Eso les creo más opciones a ellos y puso contra la pared al equipo.

Obviamente, tanto con la falta de productividad ofensiva -y ojo, también hay que reconocer la buena labor de los lanzadores de los Mellizos- como con la inefectividad a la hora de contener los estafadores, los Medias Blancas le dejaron las puertas abiertas a Minnesota, que haciendo lo justo y aprovechando las ventajas que se le dieron logró sumar dos victorias más.

Esas dos derrotas de los ChiSox los alejan a cinco juegos y medio de los Tigres de Detroit, los líderes de la División Central de la Liga Americana, y los coloca ahora a cuatro triunfos por debajo de .500 (33-37). Cuando se llegó a Minnesota esa diferencia en el registro de los patiblancos era de solo dos, la más corta desde el 18 de mayo.

Como siempre lo ha dicho Ozzie, para ganar la División es necesario vencer a los rivales que se tienen en ella y hasta el momento los Medias Blancas en este 2011 tienen récord combinado  de 6-11 ante Minnesota (0-4), Detroit (1-5), Indios de Cleveland (4-1) y Reales de Kansas City (1-1).

El equipo debe comenzar a obtener victorias de forma consistente ante los Mellizos y los Tigres y mantener la regularidad en su juego ante los Reales y los Indios, para incrementar sus opciones y el nivel de su lucha por el banderín.

Tanto a Minnesota como a Detroit se les ha derrotado antes y en cualquier momento, esperemos que sea pronto, se les volverá a ganar.

Por ahora hay que pasar la página de esta serie ante los Mellizos y prepararse para el inicio de la segunda parte de los interligas. 

Algunas informaciones: 

-       Desde hace dos semanas los lanzadores de los Medias Blancas de Chicago han estado tomando prácticas de bateo para lo que serán los juegos de visitante ante los equipos de la Liga Nacional. John Danks y Jesse Crain han sido dos de los pitchers que mejores se han visto a la ofensiva, en los entrenamientos.

-       El manager, Ozzie Guillén, dijo que durante estos enfrentamientos ante los equipos del viejo circuito le dará más tiempo de acción en el campo a Adam Dunn debido al continúo progreso que éste ha estado teniendo con su bate en los últimos días. Dunn podría jugar en primera o en el jardín izquierdo.

-       Los Medias Blancas se enfrentarán mañana a los Cascabeles de Arizona en Phoenix.

Un gran gesto de Jake Peavy

Chicago.- Ya en ocasiones anteriores hemos escrito del carácter y de la personalidad de Jake Peavy, un competidor a tiempo completo.

El lanzador de los Medias Blancas de Chicago, quien se encuentra en la lista de lesionados donde desafortunadamente ha pasado la mayor parte del tiempo que ha estado con el equipo, expresó ayer, luego de realizar una sesión de bullpen como parte de su proceso de rehabilitación, que está dispuesto a dar un paso adelante y de reforzar al staff de relevo de los ChiSox cuando esté recuperado.

La noticia cayó como una bomba, por la magnitud de la misma. Y es que, no es normal que un pitcher de la jerarquía de Jake Peavy, quien ganó el premio Cy Young en la Liga Nacional en el 2007 y que tiene un salario anual de 16 millones de dólares, el más alto entre los integrantes de la novena, proponga esas opciones.

El derecho, obviamente, está buscando la forma de ayudar al equipo, de fortalecer una de las áreas en las que ha estado teniendo algunos fallos.

Ese gesto, sin duda, se agradece y se valora mucho, porque como dijimos anteriormente, viene de un competidor, de un ganador probado, que lamentablemente en los últimos años ha pasado más tiempo en la lista de lesionados que en el roster activo.

Sin embargo, esa propuesta hay que tomarla con pinzas, como bien lo hicieron Ozzie Guillén –el manager-, Don Cooper –el coach de pitcheo- y Kenny Williams –el gerente general-.

Hay que hacerlo así, en primer lugar, porque esa era una opción por la que nadie se había paseado; en segundo lugar, porque hay que evaluar qué es lo mejor para el equipo y en qué rol se le puede sacar mayor provecho a Peavy, ¿como abridor o como relevista?. En tercer y último lugar, hay que considerar qué es lo mejor para preservar la salud y durabilidad del derecho en acción.

Sinceramente no creemos que la propuesta de Peavy vaya a concretarse, especialmente por el tercer punto que acabamos de mencionar.

Él ha tenido problemas físicos lanzando cada cinco o seis días, como fue el caso de la rotación de seis, que se implementó para incorporarlo a él y no tener que pasar a ninguno de los abridores al bullpen. Si se le incrementa el ritmo de acción, como lo hacen los relevistas, quienes tienen que estar listos para lanzar dos o tres días seguidos, o una vez cada dos días, los riesgos de lesión podrían ser mayores.

Recuerden que durante toda su carrera, en Grandes Ligas, Peavy ha trabajado como abridor, eso implica una rutina muy distinta a la de los relevistas, quienes tienen una muy corta preparación para entrar en el juego. Estamos hablando que los apagafuegos normalmente realizan, en promedio, 13 ó 15 pitcheos de calentamiento en el bullpen, en un período de tiempo no mayor a tres minutos. Esto antes de entrar en acción.

Otra cosa, si por mala suerte con Peavy en el bullpen se lesiona un abridor y él tiene que pasar a la rotación ¿estaría listo y condiciones para que esa nueva transición no lo afecte?. Estamos hablando de su brazo, no de si puede o no ser efectivo, porque creemos que independientemente del rol que ocupe, él puede ser efectivo.

Eso quizás sea algo con lo que pueda lidiar Peavy y los Medias Blancas. Pero pensemos en otro aspecto, ¿saben qué difícil es conseguir en Grandes Ligas un pitcher abridor ganador y dominante como lo ha sido Peavy la mayor parte del tiempo, cuando ha estado sano?

Esa interrogante podría ser otra razón de peso para mantenerlo dentro de la rotación una vez se recupere de su problema en la ingle derecha.

Amigos es mucho más fácil conseguir un relevista que haga el trabajo eficientemente a un abridor que sea efectivo.

Todas esas preguntas están siendo y estarán siendo analizadas por los Medias Blancas, quienes todavía tienen tiempo para pensar qué decisión tomar, ya que mañana Peavy realizará una apertura en ligas menores antes de reincorporarse al equipo la próxima semana.

Nosotros somos de la idea de mantener la rotación de seis y de no experimentar con Peavy.

Habrá que esperar. Sin embargo, e independientemente del movimiento que se haga, hay que reconocer el gesto de Peavy y sus ganas por querer ayudar al equipo a ganar.

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