mayo 2011

La ofensiva funciona ante el equipo más caliente

Chicago.- Cuando los Medias Blancas de Chicago llegaron a Boston, hace dos días, lo hicieron en un momento difícil, ya que venían de ser vapuleados en tres juegos seguidos ante los Azulejos de Toronto.

Para muchos no era el mejor momento para ir a visitar a los Medias Rojas, en el Fenway Park, y había razones para pensar eso.

Boston era el equipo que mejor estaba jugando e iba a agarrar a unos Medias Blancas, en teoría, golpeados por esas tres derrotas en fila.

Sin embargo, a veces en tu peor momento no hay nada mejor que enfrentar a tu más grande rival, porque él te exigirá el máximo esfuerzo y te motivará a dar ese paso que te falta para continuar adelante.

Eso pareciera que está sucediendo con los Medias Blancas de Ozzie Guillén, quien es uno de los hombres con esa filosofía de juego.

En los dos primeros juegos de esta serie de tres, que finaliza mañana, la novena de Chicago ha mostrado un pitcheo efectivo de la mano de Jake Peavy y Phil Humber, así como una ofensiva de calidad y oportuna, aprovechando las oportunidades que se le han presentado.

No en vano los maderos de los Medias Blancas, que durante la temporada han sido lo más inconsistente en el juego del equipo, han fabricado 17 carreras. Esa producción ha estado ligada al oportunismo del equipo con hombres en posición anotadora. En esa situación han conectado de forma combinada entre ambos juegos de 29-10, registrando un average de .345.

Esa ha sido clave para lograr los dos triunfos en los dos primeros juegos de esta serie y ya asegurarla como ganada. Ahora solo falta esperar al juego de mañana y ver si los Medias Blancas pueden barrer a los Medias Rojas. Lo que sería genial.

Eso, sin duda, elevaría el ánimo del equipo y de los fanáticos, con quienes se cuentan para que este fin de semana vayan al U.S. Cellular Field a apoyar a los Ozzie Boys en esa importante serie ante los Tigres de Detroit.

Primero, sin embargo, vamos a esperar a ver qué pasa mañana.

Lo importante es que ya esta serie se ganó y se detuvo en dos la cadena de series perdidas.

Fue una dura serie en Toronto

Chicago.- Con otra difícil serie, que nos dejó un saldo negativo, nos encontramos en Toronto.

Los Medias Blancas de Chicago salieron hoy de la capital canadiense con una apabullante derrota de 13-4, que cerró la visita de cuatro encuentros, de los que solo se obtuvo un triunfo.

Desde el 2006, entre el cuatro y el seis de agosto, el equipo que dirige Ozzie Guillén no logra ganar más del 50 por ciento de los juegos que disputa ante los Azulejos, en condición de visitante. De hecho han perdido cuatro de esas cinco series y en la que no fueron derrotados salieron 2-2.

Aunque en esta oportunidad pudo ser diferente, ya que el equipo comenzó ganando el primero de los cuatro partidos en el Roger Centre, hay que decir que el pitcheo no respondió y la ofensiva no fue del todo oportuna.

En los juegos de ayer y hoy, Edwin Jackson y John Danks, los dos abridores del equipo, fueron inefectivos e incapaces de detener a los bates de los Azulejos y, menos aún, de conservar las ventajas que tuvieron en momentos.

Una vez más en la temporada, Jackson estuvo inconsistente durante su actuación del sábado, al permitir nueve hits y seis carreras durante seis entradas y dos tercios de labor.

Aunque es verdad, al momento en el cual él salió del juego, los Medias Blancas aún estaban arriba en el marcador (6-5) y fueron Matt Thornton y Jesse Crain los que no pudieron evitar que el corredor que heredaron del abridor anotara.

Pero cuando tu equipo hace seis carreras y tú permites que te hagan la misma cantidad es porque algo falló, porque no hiciste algo bien, y eso fue lo que sucedió con Jackson.

Cierto es que los Medias Blancas luego de esa actuación del derecho, quien tiene la segunda efectividad más alta entre los abridores (4.63) del equipo, tuvieron oportunidades para ganar el encuentro.

Sin embargo, esos chances fueron infructuosos, en buena medida, porque la ofensiva, después de fabricar ocho carreras –¡sí, ocho carreras!- en los primeros nueve innings, no pudo conectar el batazo decisivo en las entradas extras para hacer más anotaciones.

¿Cómo exigirle más a una alineación, que aunque ha mejorado con respecto al primer mes de temporada, aún no termina de engranarse cien por ciento y que durante la campaña promedia cuatro carreras por encuentro?

Luego de ese desgastante juego, que hizo estallar de frustración al manager, Ozzie Guillén, por la forma de la derrota, y que señalamos en nuestra cuenta en twitter: @russobilly, como un partido doloroso, por el esfuerzo perdido; hoy Danks registró su peor apertura del año.

El zurdo, quien se mantiene como el único lanzador en la historia de los Medias Blancas en registrar récord de 0-8 tras sus primeras 11 aperturas de la campaña, desperdició la temprana ventaja, de una carrera, que le dio el equipo en el primer inning.

Al cierre del primer capítulo Danks le permitió seis carreras a los Azulejos, que luego le fabricarían tres más en el cuarto para terminar de hundir a los ChiSox.

Danks salió del juego tras cuatro innings, en los además de esas nueva anotaciones aceptó nueve hits, dio un boleto y ponchó a un hombre.

Con esa actuación del abridor el equipo no tuvo ningún chance de ganar hoy, pese a que la ofensiva terminó fabricando cuatro carreras.

Estas dos derrotas aunadas a la del jueves, cuando la alineación dejó a diez hombres en las bases y apenas dio un hit en ocho ocasiones con hombres en posición a anotadora, le costaron la segunda serie en fila a los Medias Blancas.

Ahora los dirigidos por Ozzie Guillén tiene marca de dos triunfos y cinco derrotas en los siete juegos de esta gira que comenzó por Texas, visitando a los Rangers, y que mañana continúa en Boston, para enfrentar en tres partidos a la novena más caliente de Grandes Ligas en estos momentos, los Medias Rojas.

¿Qué sucede con la ofensiva de Adam Dunn?

Chicago.- Cuando los Medias Blancas de Chicago firmaron a Adam Dunn, el diciembre pasado, sabíamos que se estaba adquiriendo a un jugador con mucho poder, con gran tendencia a poncharse, pero también con habilidad para sacar bases por bolas y remolcar carreras.

Es cierto que en lo que va de temporada el gigantón, nativo de Houston, solo ha mostrado, de forma consistente, su vulnerabilidad a los ponches y que ha creado una deuda con la afición y el equipo, por el bajo rendimiento que ha registrado.

Recordemos que apenas batea para .186, con cinco jonrones y 22 carreras remolcadas. También tiene 32 bases por bolas.

Pero ¿qué es lo que realmente está sucediendo con Dunn?

Esa pregunta no es fácil de responder ni siquiera para el manager de los Medias Blancas, Ozzie Guillén, quien ha buscado las fórmulas para quitarle responsabilidad al poderoso zurdo.

Entre las medidas que ha probado el estratega están el darle más actividad en la primera base –solo han sido cinco juegos-, el moverlo en la alineación, del tercer puesto lo bajó al cuarto, luego al quinto y por último al séptimo.

El propio Dunn no sabe exactamente la razón de su mal momento y, obviamente, tampoco cómo salir de él.

Nosotros lo hemos visto trabajar extra con el coach de bateo de la novena, Greg Walker, revisando sus bates, chequeando videos y hasta el momento no ha habido una reacción definitiva.

Tal situación, sin duda, ha comenzado a crear mayor presión y desesperación en Dunn, quien sabe la responsabilidad que posee dentro de los Medias Blancas, que le dieron 56 millones de dólares por cuatro temporadas.

Lo que más llama la atención del slump del gigantón, más allá de sus 65 ponches –la mayor cantidad para un bateador en Grandes Ligas en lo que va de temporada-, es la forma en la que ha venido fallando cuando logra hacer contacto con la bola, con rollings mansos o con elevados sin peligro.

Eso no es normal para un jugador de sus características, de su fuerza. Revisando las estadísticas nos encontramos con que este año 14.6 por ciento de los flies de Dunn se han quedado en el infield. Ese es el porcentaje más alto de su carrera desde el 2003, cuando estaba en su segundo año en Grandes Ligas y jugaba para los Rojos de Cincinnati. En esa ocasión fue 16.2 por ciento.

No creemos que el cambio de liga sea un factor que esté influenciando de manera determinante en la actuación de Dunn, en primera instancia porque la teoría de que en la Americana se lanzan más envíos quebrados que en la Nacional, con él no ha sido una realidad.

En lo que va temporada 68.8 por ciento de los pitcheos que le han hecho al zurdo son rectas. Ese el porcentaje más alto de su carrera, superando el de 61.6 de su primer año. Así que su rendimiento no se debe a que le hayan cambiado la forma de lanzar.

Los lanzadores han sido más agresivos ante él, atacando la zona de strike. Esta campaña, por primea vez en su carrera, Dunn ha visto como en 58 por ciento de los turnos que ha tenido le han iniciado con strike. Ese es el porcentaje más elevado en sus 11 años en Grandes Ligas.

Dunn ha reconocido su incapacidad para conectar los envíos en recta, obviamente los más rápidos del beisbol, por su trayectoria lineal y potencia.

El coach de bateo de los Medias Blancas, tratando de encontrarle explicación al slump del zurdo, ha dicho que su problema para conectar la recta se debe a que es un hombre muy grande y tiene que mover muchas partes de su cuerpo con sincronización y rapidez y eso no siempre es fácil, que hay que tener un ritmo.

Eso está bien, pero no estamos hablando de un jugador de primer año, sino de un veterano, que ya ha hecho antes.

Muchas hipótesis se han creado alrededor de la influencia negativa que ha tenido para el zurdo el ser bateador designado, cuando durante toda su carrera jugó al campo.

No dudamos en que ese cambio de posición tenga también su peso en el bajo rendimiento de Dunn, pero repetimos él no es un novato como para no saber qué tiene que hacer. Además, en los juegos en los que ha actuado al campo en este 2011 tampoco le ha ido bien con el bate.

La mayor parte del problema ofensivo del gigantón de los Medias Blancas se debe al alto porcentaje (25.5%, segundo mayor en su carrera, detrás del 28.5 de 2010) de pitcheo fuera de la zona de strike a los que les ha estado haciendo swing.

Ese promedio aunado al de su contacto por cada pitcheo al que le hace swing (72.8%, el segundo más alto de su carreras, pero el undécimo más bajo entre los bateadores de Grandes Ligas esta campaña)  lo hace más vulnerable e improductivo, agudizando su crisis ofensiva y elevando el nivel de frustración y desesperación.

A medida que él vaya nivelando esas estadísticas su producción va a ir mejorando y se va a ir acercando a las expectativas que tuvo el equipo cuando lo firmó.

¿Cómo hacer eso? Es el misterio que tiene que descubrir Dunn.

Él cuenta con el apoyo del manager, quien hoy le dijo que confiara en él mismo, que pese a su situación no lo iban a alejar del juego diario, porque él era una pieza valiosa y necesaria para el equipo.

Realmente es una pieza necesaria, pero que aún no ha llegado a ser valiosa, así lo dicen sus número al batear solo para .231 con hombres en las bases y .162 con hombres en posición anotadora. Cuando comience a producir en esos aspectos, de jonrones con mayor frecuencia  y su presencia en la alineación sea de ayuda para sus compañeros indudablemente será valioso.

Aún hay tiempo para que Dunn reaccione e impulse a los Medias Blancas a pelear por la cima de la División Central de la Liga Americana. Esperemos que eso sea pronto. Mientras tanto amigos no hay que dejar de apoyarlo y respaldarlo.

Se quebró la cadena

Chicago.- Terminó la estadía en Texas y por primera vez en dos semanas los Medias Blancas de Chicago perdieron una serie, al caer en dos de los tres juegos que disputaron ante los Rangers.

Salir derrotados de Arlington en el inicio de una gira de tres ciudades y diez días, obviamente, no es el mejor inicio. Pero tampoco es para alarmarse ni crear alertas.

En cualquier momento la cadena de cinco series ganas –en el intermedio hubo una contra Texas que quedó igualada a una- iba a terminar. Así que eso no es mal mayor

En cualquier momento la cadena de cinco series ganas –en el intermedio hubo una contra Texas que quedó igualada a una- iba a terminar. Así que eso no es mal mayor, además el récord de los Medias Blancas en series esta campaña es de siete ganadas, siete perdidas y tres empatadas.

El no poder aprovechar las derrotas de los equipos que están arriba en la tabla de posiciones, como es el caso de los Indios de Cleveland, y escalar un poco más en ella genera desazón.

Tras la jornada de hoy la diferencia con los Indios sigue siendo de nueve juegos y la disparidad entre el renglón de ganados y perdidos del equipo se aumentó a cinco, luego de ser de cuatro cuando se llegó a Texas.

Pero no todo fue malo en la serie ante los Rangers, aunque claro hay casos que se agravan. Por ejemplo, John Danks tuvo una buena salida en el primer juego, pero la ofensiva, como ha venido siendo costumbre con él, no lo respaldó.

Carlos Quentin pareció despertar con el bate, al conectar de 11-4, con tres jonrones, seis carreras remolcadas y tres anotadas.

Los tres cuadrangulares de Quentin fueron en el encuentro del miércoles, el único de los tres ganaron los Medias Blancas. Con la actuación, el jardinero derecho se convirtió en el primer jugador del equipo en disparar tantos vuelacercas en un partido desde que lo hiciera Paul Konerko, el 7 de julio del 2009.

Por otro lado, Adam Dunn continúa sin producir en los momentos importantes del juego, como ese que le tocó en el octavo inning del juego de hoy, en el que lo trajeron como emergente, con hombres en tercera y primera y un out.

El poderoso zurdo no pudo responder al compromiso y falló con su ponche número 61 de la temporada en 184 turnos al bate.

La situación de Dunn ya comienza a causar inquietud, más porque buena cantidad de las veces en las que ha fracasado con el bate han sido con potenciales carreras para el equipo y en situaciones de importancia.

Sin embargo, ese tema de Dunn lo tocaremos con mayor profundidad en un próximo post, porque es complejo y hay que dedicarle tiempo.

Regresando a la gira que está realizando el equipo, creemos que el salir derrotados de Texas no es motivo para preocuparse, menos cuando ahora se va a Toronto y se tiene una nueva oportunidad de volver a hilvanar una cadena favorable.

Recuerden que los Medias Blancas han mejorado y en un deporte como el beisbol lo importante es la consistencia.

El caso de John Danks

Chicago.- Diez presentaciones en la temporada para John Danks y ninguna le ha servido para adjudicarse su primera victoria, por el contrario ha cargado con siete derrotas.

Pero ¿realmente el fracaso de Danks en lograr triunfos ha sido su responsabilidad absoluta?

Muchos pudieran decir que sí, porque obviamente él es el lanzador, el hombre encargado de mantener a la ofensiva rival con una menor cantidad de carreras que las fabricadas por su equipo.

Sin embargo, ahí está el problema, que para mantener a los contrarios con menos anotaciones que los Medias Blancas, en sus presentaciones, Danks ha debido ser perfecto o rozar la perfección y, sin duda, eso no ha pasado.

Entonces, nos encontramos con que no todo es responsabilidad del zurdo, quien, es verdad, tiene la efectividad más alta entre los abridores del equipo (4.34) y el segundo whip más elevado (1.45). Esos dos registros señalan que él no ha sido todo lo dominante que puede ser.

Pero también hay que decir que Danks es el pitcher de los Medias Blancas que menos carreras de soporte ha recibido por parte de la ofensiva de la novena, incluso es el abridor de la Liga Americana, con 60 o más entradas lanzadas, con menor apoyo de carreras por parte de su equipo, con 3.39 anotaciones por juego.

Ese registro es el tercero más bajo de Grandes Ligas, solo superado por el 2.04 de Paul Maholm, de los Piratas de Pittsburgh, y el 3.22 de Liván Hernández, de los Nacionales de Washington. Ellos, sin embargo, si han logrado obtener victorias, en alguna medida también ayudado por sus efectividades (3.65 y 3.64, respectivamente), que han sido mejores que las mostradas por Danks.

En este caso del pitcher zurdo de la novena que dirige Ozzie Guillén hay otro aspecto que ha influenciado en su récord negativo y está relacionado con el bullpen.

Danks ha dejado en manos del staff de relevo de los ChiSox dos juegos con ventaja, a falta de nueve out para adjudicarse el triunfo. Sin embargo, los hombres del bullpen han desperdiciado el liderato que han tenido en esos encuentros y así han arruinado y truncado la posibilidad de ganar de su compañero.

Recordamos que con su actual récord (0-7), Danks es el abridor de los Medias Blancas que en sus primeras diez presentaciones del año no logra una victoria. Este dato lo obtuvimos de Baseball-Reference (www.baseball-refence.com).

Neil Allen tuvo también marca de 0-7 en 1987, pero él actuó también como relevista, aunque su rol principal era de iniciador, debido a esa dualidad no lo contamos.

En medio de esa marca negativa que tiene Danks hay dos aspectos importantes y son la buena actitud que ha mantenido el lanzador, siempre optimista, luchador y dispuesto a hacer un buen trabajo, sin importar el resultado final, y el apoyo que le ha dado su manager, Ozzie Guillén, quien entiende y sabe perfectamente lo que está sucediendo con el zurdo, no en vano ayer asguró que lo mantendrá en su rotación, cuando esta pase de seis a cinco.

Así que solo falta esperar un poco más, ojalá y solo sea hasta su próxima salida, que será el domingo en Toronto, ante los Azulejos, para que comiencen a llegar los triunfos para Danks, quien sin duda es mucho mejor de lo que ha hecho, al igual que sus compañeros.

Recuerden que el zurdo de los Medias Blancas de Chicago ha sido un consistente ganador de más de diez juegos en los últimos tres años, así como un lanzador de una efectividad por debajo 4.00 y de un whip menor a 1.30. Dos registros que se encuentran elevados en estos momentos y que en la medida que vayan descendiendo más dominante irá siendo Danks.

Honor para Alexei Ramírez

Chicago.- Por tercera vez en la temporada un jugador de los Medias Blancas de Chicago es premiado por su actuación durante una semana.

Esta vez, y luego de que lo hicieran Carlos Quentin y Paul Konerko, le tocó al campocorto, Alexei Ramírez, quien fue una de las bujías de la novena durante la última estadía en casa en la que ganaron cinco de siete encuentros.

Ramírez bateó para .417, producto de diez hits en 24 turnos. De esos incogibles siete fueron extrabases: seis dobles y un jonrón. Además remolcó nueve carreras y anotó seis.

Todos esos números fueron topes para un jugador de los Medias Blancas durante el lapso del 16 al 23 de mayo.

Buena parte de esa producción de Ramírez fue en los momentos grandes e importantes de los juegos, con hombres en posición anotadora. En esa situación bateó para .571 y logro seis de sus nueve impulsadas.

La actuación del cubano reflejó el movimiento de la ofensiva del conjunto que dirige Ozzie Guillén en la última semana, que en la última semana siguió efectiva realizando 34 carreras y registrando un promedio colectivo de .271.

Esa relación entre el mejoramiento de la producción ofensiva de Ramírez y la de los Medias Blancas va de la mano y tiene una explicación para el manager.

“Él es el mejor jugador de este equipo y el que lo hayamos puesto de segundo en la alineación, a pesar de que esa no sea su mejor posición, tuvo un impacto en la reacción que hemos tenido, porque él es un bateador productivo, que responde en los momentos importantes para nosotros. Eso se ha visto en estos días. Alexei ha dado batazos para ponernos adelante, para abrir los encuentros y eso cuenta mucho. Además es un bateador muy agresivo”, dijo Guillén.

Hay que recordar, además, que durante su carrera en Grandes Ligas, ya de cuatro años, Ramírez ha sido un jugador que se ha caracterizado por un lento inicio ofensivo, en parte afectado por el clima frío.

Su mejor desempeño ha venido luego del primer mes de la temporada, cuando se va el frío y el clima comienza a ser más caliente. A continuación le presentamos la lista mes a mes.

Alexei Ramírez mes a mes en su carrera
AVE.       HR             CI
Marzo – Abril .233          5              29
Mayo .285          9              40
Junio .305         12             40
Julio .331         10             35
Agosto .291         13             46
Septiembre .256         10             43

Con esta tabla amigos lo que queremos es expresarle que el mejor momento de Alexei Ramírez, quien recibe hoy el primer honor de su carrera como jugador de la semana, está por venir.

Primera estadía positiva en casa

Chicago.- Termina una semana productiva y exitosa para los Medias Blancas de Chicago, que sin duda ya están en ritmo.

El equipo de Ozzie Guillén logró hoy, ante los Dodgers de Los Ángeles, su undécimo triunfo en los último 15 encuentros, ratificando el buen momento por el cual se está atravesando desde hace un par de semanas, cuando se fue de gira por el Oeste del país para enfrentar a los Marineros de Seattle, a los Angelinos de Los Ángeles y a los Atléticos de Oakland.

Desde el seis de mayo, cuando comenzó la reacción de los Medias Blancas, el conjunto ha ganado cinco de seis series y en la que no salió triunfador dividió, eso fue ante los Rangers de Texas, esta semana en el U.S. Cellular Field.

Obviamente una cosa lleva a la otra, ganar juegos conlleva a ganar las series, por eso lo importante del mensaje que cada día envía el manager, Ozzie Guillén, a sus peloteros: “preocupémosno por el día a día, vamos un juego a la vez”.

El buen momento de los Medias Blancas, que tocaron fondo durante el primer mes de la temporada en el que solo obtuvieron diez triunfos en 28 juegos, los ha llevado a colocarse a apenas cuatro triunfos de igualar su marca y colocarse en .500.

Durante la estancia en Chicago, los South Siders se reivindicaron con la afición, al ganar cinco de los siete juegos que disputaron, registraron su primera estadía positiva de la temporada en casa, luego de haber dejado marca negativa en sus dos anteriores.

Esta es la forma en la que uno esperaba que los Medias Blancas jugaran desde el principio de la campaña, por eso no nos extraña, así como tampoco le extraña a Ozzie, el repunte del equipo.

“Lo que nos sorprende es que hayamos comenzado jugando tan mala pelota. Pero lo de ahorita no, porque esto es lo que yo sé que este equipo puede hacer y todavía creo que puede dar más”, dijo Guillén.

Y es verdad, el equipo aún puede dar más, porque el buen momento por el que atraviesa en estos instantes se debe a un pequeño encendido en la ofensiva, que ha servido para darle el respaldo necesario al pitcheo abridor, que durante todo el año ha sido consistente y efectivo, y al de relevo también.

Durante los últimos 15 encuentros el equipo ha bateado de forma colectiva para .283, con 15 jonrones, 39 dobles y 68 carreras remolcadas.

Al desglosar esos números en las situaciones de juego tenemos que los Medias Blancas con hombres en las bases ligan para .286, con nueve cuadrangulares, 16 dobles y 63 carreras impulsadas.

Con hombres en posición anotadora esas estadísticas son de .251, con cinco vuelacercas, nueve dobles y 50 carreras fletadas.

Obviamente ahí se ve una mejoría, una evolución productiva del equipo. Sin embargo, para que tenga una idea del pasado y el presente, les presentamos una tabla comparativa para que aprecien la mejoría ofensiva de los Medias Blancas.

Del 13/04 al 30/04, periodo que dejó marca de 3-14 Del 06/05 al 22/05 periodo que dejó marca de 11-4

Bateo coletivo total

Ave.

.204 (558-114)

.283 (536-152)

HR

11

15

2B

15

39

CI

38

68

Bateo colectivo con hombres en bases

Ave.

.225 (213-48)

.286 (223-64)

HR

3

9

2B

5

16

CI

30

63

Bateo colectivo con hombres en posición anotadora

Ave.

.184 (114-21)

.251 (135-34)

HR

0

5

2B

2

9

CI

23

50

Con esos números uno puede entender y encontrar la razón del despertar del equipo y el por qué de sus triunfos recientes, así como el por qué del nefasto primer mes de temporada.

Lo importante es que se despertó, que los Medias Blancas comenzaron a jugar como se pensaba podían hacerlo y que aún pueden dar más, como lo dijimos anteriormente.

Que por qué decimos que aún pueden dar más, porque esos registros del equipo en los últimos 15 días han sido con un Carlos Quentin apagado con su ofensiva y con un Adam Dunn que aún no termina de calentarse y mucho menos de ponerse tibio.

Cuando estos dos bateadores liguen otra vez y se enciendan esa producción de los Ozzie Boys será mucho mayor.

Por ahora lo importante es mantener el ritmo en la gira que comienza mañana y que llevará al equipo a Texas para enfrentar a los Rangers, a Toronto para jugar ante los Azulejos y a Boston para medirse contra los Medias Rojas.

Serán diez días intensos, porque además son los finales de la seguidilla de 20 sin descanso.

Así que amigos cerramos este post con el mensaje que dejó Guillén, tras el juego de hoy:

“Esperamos regresar de esta gira con récord positivo, por encima de .500”. Ese es el objetivo.

Sergio Santos es humano y no es perfecto

Chicago.- Sabíamos que en cualquier momento iba a pasar, que iba a suceder más temprano que tarde, pero no pensábamos que la cadena de innings sin permitir carreras de Sergio Santos acabaría de la forma en que acabó.

Luego de 16 presentaciones corridas, en las que acumuló 20 innings de labor perfecta, el relevista de los Medias Blancas de Chicago, que venía siendo el apagafuegos más efectivos del beisbol, falló ante un bateador de los Dodgers de Los Ángeles, Russ Mitchell, quien solo tenía un hit en la temporada.

Pero qué se hace, así es el beisbol y al final de cuentas Santos también es humano.

Tras dos outs en el noveno inning y con el marcador 3-2 a favor de los Medias Blancas, Santos le dejó una recta alta y en el medio del home a Mitchell, quien no desaprovechó el fallo del pitcher derecho y metió la bola en el bullpen del jardín izquierdo empatando el juego y enviándolo a entradas extras. Posteriormente el equipo perdería ante los Dodgers.

Más allá del resultado del encuentro, que obviamente duele, porque fue una derrota a último momento, en un partido luchado, no hay que perder de vista la actitud y el aplomo de Santos, quien recordemos apenas está en su segundo año en Grandes Ligas y en su segundo año como lanzador, luego de haber sido infielder durante toda su carrera en ligas menores.

El derecho de los Medias Blancas, quien ha recibido consejos de Mariano Rivera acerca de cómo actuar y desenvolverse sobre la lomita en situaciones de juegos salvados, se mostró calmado, tranquilo y con confianza luego de la conexión que le arruinó su cadena de innings en blancos (20.2), la segunda más larga en la historia del equipo, detrás de la hilvanada por Dustin Hermanson (21 entradas corridas sin permitir anotaciones en el 2005).

Esa actitud de Santos aunque se pudiera pensar que fue por el momento, por el asombro o por lo que quieran pensar, la ha exhibido durante toda la temporada y hoy, un día después de su fracaso, no es la excepción.

Eso amigos, esa memoria corta, esa sangre fría es la que ha hecho del pitcher descendiente de mexicanos la joya más preciada y sobresaliente del bullpen de los Medias Blancas de Chicago esta temporada.

Él lo sabe y su manager, Ozzie Guillén, también, por eso hoy, un día después de su primer fallo de la campaña está como si nada hubiera ocurrido y listo para salir nuevamente a hacer su trabajo, a hilvanar una nueva cadena de entradas en cero y seguir cerrando las victorias del equipo.

“Eso no iba a ser para siempre. Lo importantes es mantenerse haciendo un buen trabajo y estoy listo para eso. Sé que cuando una pasa por un mal día tiene que estar tranquilo y listo para el siguiente”, dijo Santos, quien recuerden también es humano, así como uno de los mejores relevistas del juego.

Buen momento

Chicago.- Bueno amigos ya estamos de vuelta. Luego de unos días en los que nuestros blog estuvo en mantenimiento, debido a unos cambios que estaba realizando Major League Baseball a su plataforma web, volvemos.

Y la verdad es que no hay mejor forma para regresar que esta, con los Medias Blancas de Chicago viviendo su mejor momento de la temporada.

Sí amigos, fanáticos, seguidores y amantes de los ChiSox, el equipo está jugando su mejor pelota en lo que va de campaña y eso se ha reflejado en nueve victorias en los últimos 12 encuentros.

Los Medias Blancas finalmente se sacudieron esa nube negra que tuvieron encima casi todo el primer mes de temporada y ahora han comenzado a subir en la tabla de posiciones. Ya están a ocho juegos del primer lugar y a tres del segundo.

El conjunto que dirige Ozzie Guillén viene de hacer su trabajo ante los Indios de Cleveland, los líderes de la División Central de la Liga Americana, al barrerlos en la serie de dos encuentros que sostuvieron entre miércoles y jueves en el U.S. Cellular Field.

Esas dos victorias, por la forma en las que ocurrieron tienen un valor importante; además de que fueron contra un rival directo en su división.

El primer triunfo fue con gran trabajo de Jake Peavy, quien lanzó nueve innings en blanco, en los que aceptó tres hits y ponchó a siete hombres. El segundo fue producto de la buena producción de la ofensiva que fabricó ocho carreras, por primera vez desde el nueve de mayo.

Eso es lo que se espera de los Medias Blancas esta campaña, que los lanzadores realicen una sólida y destacada labor, como bien lo han venido haciendo, y que la ofensiva produzca carreras en cantidad y de forma consistente, así como lo ha hecho desde la semana pasada.

Y es que sí amigos, el despertar de los Ozzie Boys comenzó en la última gira que hicieron por el Oeste y en la que visitaron a Seattle, Anaheim y Oakland. Contra los equipos de esas ciudades se ganaron seis de los nueve juegos que se disputaron.

Ahí se prendió todo, producto también de los movimientos que realizó el manager Ozzie Guillén en la alineación y entre los que está la inclusión de Omar Vizquel, quien le ha dado esa chispa, esa dinamismo que el conjunto necesitaba.

Que ¿cómo lo ha hecho? Pues bien, jugando inteligente, para el equipo, tomando turnos de calidad, moviendo a los corredores, tocando la bola y anticipando las jugadas. Eso solamente lo da la experiencia.

Pero es verdad, Vizquel no ha sido la única causa de este despertar, hay que darle crédito también a A.J. Pierzynski, el bateador más caliente, a Paul Konerko, quien ha mantenido su buen ritmo ofensivo, a Adam Dunn, quien ha ido ajustando su swing, y a Alexei Ramírez, quien ha ligado batazos importantes y decisivos.

Además en conjunto todos han comenzado a producir con hombres en las bases, con hombres en posición anotadora, que es lo más importante. Eso no se estaba haciendo antes. De ahí los resultados actuales y aún falta que se prenda realmente Dunn y se activen Juan Pierre y Alex Ríos.

Sin embargo, no todo se debe a la ofensiva, aunque en ella obviamente ha estado el mayor cambio. El pitcheo si antes había estado bien, ahora ha funcionado mucho mejor.

El bullpen llegó a lanzar 23 entradas y un tercio sin aceptar carreras, antes de que ayer Tony Peña recibiera un jonrón en el noveno inning.

En esa buena labor del staff de relevo destaca Sergio Santos, el mejor relevista de Grandes Ligas en lo que va de temporada, no en vano su efectividad es de 0.00; pero también hay que darles crédito a Jesse Crain y a Matt Thornton, quien luego de haber ajustado su brazo para corregir el nefasto inicio de campaña que registró, se ha visto sólido.

También hay que señalar a los abridores y a un hombre que cuando regreso señalamos (aquí pueden chequear el post: http://bit.ly/jRKOHU ) como una gran influencia para el equipo, hablamos de Jake Peavy, quien en su última presentación registró el mejor trabajo realizado por un iniciador de los Medias Blancas en este 2011.

No hay que olvidar a Phil Humber, quien ha sido el más consistente abridor de la novena, ni a Mark Buehrle ni a Gavin Floyd, solo falta que John Danks consiga respaldo ofensivo y ajustes unas piezas y que Edwin Jackson sea más constante y regular en sus trabajos.

El valor y el handicap de A.J. Pierzynski

Chicago.- A algunas personas y aficionados
puede que no les guste A.J. Pierzynski, el receptor de los Medias Blancas de
Chicago. Incluso muchos llegan a odiarlo.

Pero hay unos
tantos más que lo aman, que ven en él todos sus defectos, pero también todas
sus virtudes y de allí su identificación con el careta de 34 años de edad.

A.J. es un
jugador que puede despertar cualquier tipo de pasiones a favor y contra, pero
del que nunca se puede ni se podrá dudar su esfuerzo y trabajo para ser cada
día mejor y para entregarle hasta la última gota de sudor a su equipo.

Siendo un
catcher de limitadas condiciones defensivas, pero que sabe llamar bien los
juegos y lograr que los lanzadores confíen en él, A.J. se ha convertido en uno
de los peloteros más inteligentes y aguerridos de los Medias Blancas.

Pierzynski es
uno de los hombres que maneja el ánimo interno de los ChiSox, que impulsa a sus
compañeros a dar el máximo como él lo hace, que defiende la camiseta y no deja
que nadie la ofenda sin antes vérselas con él.

Eso ha hecho
de A.J. uno de los jugadores más querido por la afición de los Medias Blancas,
que solo ve lo que él hace dentro del terreno de juego durante las dos horas y
media de los encuentros.

Nosotros
hemos tenido la oportunidad de observarlo mucho más, de ver cómo luego de una
nefasta jornada defensiva regresa al estadio al día siguiente y es el primero
en salir terreno para trabajar en los bloqueos de pitcheos contra el suelo y
así evitar wildpitch; también para corregir la posición de sus pies y la
velocidad en sus movimientos a la hora de intentar sacar outs a los corredores
que le salen al robo de una base.

Ese trabajo
no se ve en los juegos, en buena parte porque no se refleja en la actuación de
Pierzynski, quien sí, repetimos, es quizás uno de los receptores más limitados
en esos aspectos.

Este año solo
ha logrado retirar a tres de los 28 hombres que le han tratado de estafar una
almohadilla. Su porcentaje en ese apartado del juego es el peor entre los
caretas de la Liga Americana, con porcentaje de .107, en base a mil.

Tal situación
no es nada buena ni para él ni para los Medias Blancas de Chicago. A.J. lo sabe
y por eso trata cada días más de corregirla.

Sin embargo,
y más allá de ese esfuerzo diario para ser mejor detrás del home, A.J. compensa
esas deficiencias con un buen llamado de los juegos. Cuando él está catcheando
los lanzadores de los ChiSox registran efectividad colectiva de 3.95, la sexta
mejor entre los 14 conjuntos del joven circuito.

También cubre
sus deficiencias detrás del home con un buen trabajo ofensivo, sin llegar a ser
un bateador sobresaliente, pero él sabe mover a los corredores, sabe sacarle
pitcheos a los contrarios, sabe cómo hacer contacto con la bola, sabe tocar la
bola exitosamente y, por lo general, sus conexiones son oportunas.

Esta campaña
con hombres en las bases su promedio al bate es de .360, el mejor para un
bateador de la novena. Con corredores en posición anotadora es de .323, el
tercero más elevado del equipo solo detrás de Juan Pierre (.333) y Paulo
Konerko (.324).

En esos dos
renglones entre los receptores de la Liga Americana está ubicado en el primer y
segundo lugar, respectivamente. Con hombre en posición anotadora solo lo supera
Matt Wieters, de los Orioles de Baltimore, con promedio de .571.

Pero quizás
ni sus llamados ni su ofensiva sea tan valioso como su motivación dentro del
clubhouse, en el dugout y en el terreno de juego.

A.J. es de
esos peloteros que siempre sabe qué decirle a sus compañeros para
incentivarlos, para exigirles esfuerzo y compromiso, para alentarlos.

Él es uno de
los hombres más positivos del conjunto, a quien no le gusta perder ni fallar,
por eso siempre se le puede ver molestos luego de cualquiera de esas dos
situaciones. Por ese ímpetu es respetado y amado por sus compañeros y los
fanáticos. Por esa misma actitud es odiado por los rivales.

Por todo
ello, es que A.J. Pierzynski sin tener estatus de estrella y mucho menos de
súper estrella ha logrado mantenerse como una de las figuras de los Medias
Blancas, pese a sus deficiencias.

Pero al final
nadie es perfecto, lo que importa es tu actitud, el trabajo y el esfuerzo que
hagas para ser cada día mejor y hacer mejor a los que están contigo, y eso es
lo que hace A.J. dentro de los Medias Blancas.

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