Perder siempre duele, pero así más
Chicago.- Las derrotas siempre son dolorosas, no importan cómo sean ni cómo se produzcan. Pero la sufrida por los Medias Blancas es una de esas que más duelen.
Cuando un equipo que durante toda la temporada ha tenido dificultades para producir carreras en cantidad es capaz de hacer ocho carreras en un encuentro y no llevarse la victoria, pese a tener al mejor lanzador del equipo en acción, sin duda que duele.
Eso fue lo que sucedió hoy con los Medias Blancas, que tuvieron la oportunidad de barrer a los Tigres de Detroit en una miniserie de dos encuentros, pero el segundo triunfo se les esfumó de las mano en un dos por tres.
La ofensiva de los dirigidos por Robin Ventura hicieron seis carreras en los primeros cinco innings. Con una ventaja de 6-0 y con Jake Peavy en la lomita parecía inminente que los Medias Blancas se dirigían a su triunfo 18 de la temporada, el que les daría la oportunidad de colocarse en la segunda posición de la División Central de la Liga Americana. Pero que va, no se puedo.
En el momento menos pensado, la ofensiva de los Tigres emboscó a Peavy, quien batalló durante todo el encuentro con su control y al inicio de la sexta entrada ya se le veía con poco combustible en el tanque.
En ese fatídico sexto episodio Detroit le fabricó seis carreras al abridor de los Medias Blancas, la mayor cantidad que éste ha permitido en un juego esta temporada, y continuó la fiesta ante el una vez más inefectivo Will Ohman, quien fue la primera pieza que trajo del bullpen Ventura para tratar de contener a la toletería de los Tigres, que desde luego se terminaron de devorar al zurdo y en labor de una entrada le hicieron cuatro carreras.
Con diez anotaciones producidas entre la sexta y la séptima entrada, la novena que comanda Jim Leyland le bajó los brazos a los Medias Blancas, que del sexto al octavo episodio no encontraron forma de sacudirse ese balde de agua fría que les había caído encima y que obviamente no era fácil de asimilar, porque créanme, con una ventaja de 6-0 en la pizarra, Peavy lanzando y el bullpen fresco, parecía casi imposible que se perdiera el encuentro aún ante la mejor reacción ofensiva de los Tigres. Pero no fue así.
Los muchachos de Robin, sin embargo, intentaron una reacción a último momento, cuando en el noveno inning y luego de dos out le dieron dos hits consecutivos al cerrador de Detroit, José Valverde -quien salió lesionado del encuentro-, lograron una base por bolas y posteriormente anotaron dos carreras con doble de Alexei Ramírez.
Entonces llegó el momento esperado, la anotación del empate estaba en segunda base y bateando se encontraba Dayán Viciedo, quien en el encuentro le había dado sólido a la bola.
Viciedo le enganchó un envío a Octavio Dotel y la bola viajó hacia lo profundo del jardín derecho arrancándole la voz a los aficionados del equipo que ligaban para que esta conexión estuviera detrás de la verja. Pero justo en el último instante llegó Brennan Boesch, pegado a la pared para privar a los Medias Blancas de un mejor desenlace y un final feliz. Lo que dejó fue dolor y frustración, por un encuentro que se debió ganar, pero que no se puedo porque se le dio la oportunidad al gigante ofensivo de los Tigres de despertar y éste, sin duda lo aprovecho.
No es fácil recibir una derrota así y menos ver que se le dan oportunidades a los rivales de vencer, no es la primera vez.
Ahora solo queda pasar la página, tragar grueso y mirar hacia delante, porque desde mañana iniciamos una serie de dos encuentros ante los Angelinos de Los Ángeles, en Anaheim, y luego regresamos a Chicago para jugar ante los Cachorros en el Wrigley Field.
Regresa Chris Sale
Chicago.- Luego de una semana de incertidumbre acerca de su estado físico y de desconocer que el plan que con él se tenía, Chris Sale regresa a la rotación de abridores de los Medias Blancas de Chicago.
Sí, el lanzador zurdo será hoy el iniciador de los Medias Blancas, luego de que perdiera su presentación anterior y que realizará una actuación en el bullpen, del que fue nombrado el cerrador hace poco menos de una semana.
Sale había estado presentado molestias en su codo izquierdo tras su primera labor de la temporada como abridor, eso le había impedido realizar las sesiones de bullpen que rutinariamente hacen todos los abridores entre sus aperturas. Posteriormente llegó un momento en el que las molestias en su codo pasaron de ser tales para convertirse en dolores, lo que cambió la situación y la estrategia del equipo con respecto a él, según aseguró el gerente general, Kenny Williams.
Ante los inconvenientes físicos que presentó el zurdo, los Medias Blancas tomaron la decisión de cuidarlo, de restarle actividad y responsabilidad. Sin embargo, el ímpetu del lanzador por seguir haciendo su trabajo se manifestó y se lo manifestó a sus superiores, quienes luego de someterlo a exámenes médicos se dieron cuenta que no hay nada malo en su codo.
Ahora regresa Sale a seguir con su función de abridor, la que ha estado realizando esta temporada por primera vez en su carrera en Grandes Ligas, donde en los dos últimos años había actuado como relevista.
Para el zurdo el encuentro de hoy será de gran importancia, más allá de mantener vivo el buen momento del equipo que ha ganado sus últimos tres desafíos, porque hoy tiene que despejar todas las dudas acerca de su condición física y demostrar que puede seguir lanzando sin problemas y con la misma efectividad que lo había estado haciendo en este rol.
Esta campaña Sale ha sido uno de los lanzadores más dominantes de los Medias Blancas y eso se refleja en el promedio de carreras limpias permitidas por cada nueve innings de labor que es de 2.73 y en su récord de tres victorias y una derrota.
Esos registros indican sin discusión que Sale tiene más valor para el equipo como abridor que como relevista y así lo expresó el mismo Kenny Williams. Ojalá y las cosas salgan bien para Sale, porque los Medias Blancas lo necesitan, no solo hoy, sino durante toda la temporada.
Buena oportunidad para mejorar el récord
Chicago.- Esta temporada, como la anterior, a los Medias Blancas no les ha ido bien jugando en su casa, el U.S. Cellular Field de Chicago, donde tienen marca de cinco victorias y nueve derrotas.
Sin embargo, desde hoy registro puede comenzar a mejorar. Más que una posibilidad es una necesidad para el equipo, que se enfrentará en una serie de tres encuentros a los Reales de Kansas City, el conjunto que ocupa la cuarta posición en la División Central de la Liga Americana y que precisamente no está jugando su mejor beisbol, aunque talento no le falta.
Los Medias Blancas llegan en un buen momento a su tercera estadía en casa. Los muchachos de Robin Ventura han ganado sus dos últimos juegos, con lo que salieron de Cleveland con marca nivela en esa serie ante los Indios, la novena que hasta ahora domina la llave y lo hace de forma sólida.
Chicago ha perdido seis de los últimos diez juegos, lo que ha hecho que su récord en la temporada esté por debajo de .500 (15-17), de ahí la importancia de vencer a Kansas City, un equipo que está presentando problemas de lesiones y de producción ofensiva, sin contar que su pitcheo ha sido vulnerable durante toda la campaña.
Para sacar provecho de esas debilidades de los Reales, especialmente de las inconsistencias de sus lanzadores, los bateadores de los Medias Blancas deben ser consistente en su producción con hombres en las bases, específicamente, en posición anotadora, situación en las que no han logrado ser consistentes en la temporada.
Sin embargo, el factor que más interrogantes genera por parte de los Medias Blancas en esta serie es el comportamiento de su pitcheo abridor, más allá de Gavin Floyd, quien será el iniciador de esta noche y quien ha sido uno de los lanzadores más sólidos y efectivos del equipo en este 2012.
Las dudas están sobre Eric Stults, el pitcher de mañana, y en Phil Humber, quien luego de su juego perfecto ante los Marineros de Seattle ha sido castigado sin clemencia.
Stults tuvo una buena presentación ante los Indios esta semana, en la que hizo su estreno en la campaña con los Medias Blancas. Pero ahora hay que verlo en su segunda actuación, en la que no debiera tener mayores inconvenientes, siento un lanzador que domina la zona de strike, que no tiene mucha velocidad en sus envíos y que sabe como sacar outs. Aún así hay que verlo.
Humber, por su parte, es una incógnita, ya que en sus últimas tres presentaciones no ha tenido dominio de la zona de strike, no ha podido engañar a los bateadores y ha sido incapaz de darle oportunidad de triunfar al equipo. En ese lapso ha permitido 20 carreras limpias en 13.1 entradas.
Si el pitcheo puede esfumar esas incertidumbres con buenas y consistentes actuaciones la posibilidad de que los Medias Blancas puedan llevarse esta seria ante los Reales se incrementarán, así como la posibilidad de colocar su récord por encima de .500 antes de ir contra su próximo rival, los Tigres de Detroit, el lunes.
Addison Reed reclama el rol de cerrador
Chicago.- Luego de la demostración de calidad y seguridad que demostró ayer Addison Reed, en el triunfo 5-3 de los Medias Blancas ante los Indios de Cleveland, pareciera inminente el pronto anuncio por parte del manager, Robin Ventura, para darle al joven lanzador derecho el cargo de cerrador a tiempo completo del equipo.
En lo que va de temporada ningún otro relevista de los Medias Blancas, y vaya que hay apagafuegos buenos dentro del staff, que ejercido un domino tal como el que ha impuesto Reed.
El derecho ya lleva 13 apariciones sin permitir carreras, imponiendo un récord para un novato en la historia del equipo. En ese lapso ha trabajado diez entradas, en las que solo ha permitido cinco hits, ha ponchado a 14 y ha dado tres boletos.
En pocas palabras Reed ha dado una verdadera demostración de dominio y, quizás lo más importante, es que ha estado perfecto en las dos oportunidades que ha tenido de salvar los encuentros.
Una de los aspectos que más impresiona de Reed, quien antes de comenzar el spring training e incluso durante éste fue considerado para ser el cerrador del equipo de el inicio de la temporada, es su frialdad a la hora de enfrentar a los bateadores.
Él no cambia su forma de lanzar independientemente de quién esté bateando, lo de él es hacer sus pitcheos, en la zona de strike, con potencia y dejarle el trabajo duro a los bateadores.
Reed no tiene miedo de lanzar, ni de tirar su recta -que promedia 94.2 millas por hora-. Ese factor es vital para un lanzador, especialmente en el rol de relevo, pues así son pocas las oportunidades que le brinda a los rivales y los problemas en los que se puede meter.
Con los movimientos que ha estado realizando el cuerpo técnico del equipo en los últimos días no es de extrañar que pronto sea nombrado Reed como el nuevo cerrador. Además, es un mérito que se ha ganado el derecho, solo falta el anuncio de Robin.
Adam Dunn tuvo su mejor semana con los Medias Blancas
Chicago.- Adam Dunn registró su mejor actuación en una semana, desde que está con los Medias Blancas de Chicago, en la anterior.
El bateador designado de los muchachos de Robin Ventura fue uno de los bateadores más calientes y oportunos de las Grandes Ligas entre el 30 de abril y 2l seis de marzo.
Dunn bateó para .33, con cinco jonrones, nueve carreras remolcadas y seis anotadas. Esos números estuvieron entre los mejores en cada uno de sus renglones en la Liga Americana.
Esa producción del “Gigantón de los Medias Blancas” es digna para llevarse el premio al jugador de la semana. Sin embargo, será difícil que obtengan la distinción, ya que el abridor de los Angelinos de Los Ángeles, Jered Weaver, pitcheó un juego perfecto en ese lapso.
Lo importante es que Dunn se ha mostrado como esa figura ofensiva que Chicago esperaba desde que lo contrataron, en enero del 2011.
Su producción es vital para los Medias Blancas esta temporada, para darle ayuda a Paul Konerko en el medio de la alineación, siendo los hombres encargados de remolcar las carreras.
Con esa responsabilidad Dunn no ha tenido problemas este año, ya que es el líder del equipo en impulsadas, con 23, y en cuadrangulares, con nueve. En esos departamentos es cuarto y primero en la Liga Americana.
Movimientos
- Los Medias Blancas subieron de ligas menores a los lanzadores zurdos, Eric Stults y José Quintana.
- Stults, quien tuvo récord de 1-1, con 2.20 de efectividad en la sucursal triple A del equipo, será el abridor del segundo juego de hoy en la serie ante los Indios de Cleveland.
- Quintana dejó marca de 1-2, con efectividad de 3.06 en seis inicios en la sucursal doble A de los Medias Blancas.
Cambio de planes con Chris Sale
Chicago.- Los Medias Blancas inician esta noche una serie de tres encuentros ante los Tigres de Detroit, en el Comerica Park.
Esta es la primera visita que el equipo de Robin Ventura realiza a Detroit. En la temporada ya se enfrentaron a los Tigres y los vencieron en dos de los tres juegos que disputaron en el U.S. Cellular Field.
En un primer momento se iba a enfrentar a los Tigres con lo mejor de la rotación del equipo, pero hoy se dio a conocer que el zurdo Chris Sale no abrirá el domingo, porque desde este momento será el cerrador del equipo.
Sí, los Medias Blancas decidieron que es mejor continuar con el cuidado de Sale, quien en las dos últimas tres presentaciones ha tenido algunas molestias cerca de su codo izquierdo.
El coach de bullpen del equipo, Juan Nieves, ya nos había mencionado de esos pequeños problemas en el brazo del joven zurdo.
Ahora se crea un lugar dentro de la rotación del equipo, que será ocupada en un primer momento por Dylan Axelrod, pero que luego podría tener a otro lanzador.
Los Medias Blancas consideraban, al comenzar la temporada, que ante cualquier eventualidad con Sale, a quien iban a cuidar por ser su primera temporada como abridor, el venezolano, Néstor Molina, sería la primera opción para reemplazarlo.
Ahora hay que esperar que a ver cómo se desenvuelve toda la situación, porque la campaña apenas tiene un mes.
Como abridor Sale tuvo récord de tres victorias y una derrota, con 2.81 de efectividad.
Los dos últimos años el zurdo ha actuado como relevista del equipo.
Oportunidad de tomar el mando
Chicago.- Los Medias Blancas inician hoy una serie de tres juegos, en casa, frente a los Indios de Cleveland, el equipo que está en el primer lugar de la División Central de la Liga Americana.
Ganarle a los Indios, así como lo hicieron en la primera vez que los enfrentaron esta temporada, colocaría a los Medias Blancas en la cima de la llave, y es eso justamente lo que intentará el equipo.
A los Medias Blancas no les ha ido bien esta temporada jugando en el U.S. Cellular Field, en donde solo han ganado cuatro de los 11 juegos que han disputado aquí. Ya el manager, Robin Ventura, dijo hace unos días que no hay explicación aparente para esa situación, así como tampoco la hubo el año pasado en el que se tuvo récord negativo (36-45).
Lo bueno es que frente a los Indios el equipo ha jugado buen beisbol en los dos últimos años y los resultados se han visto, al tener 13 triunfos y siete derrotas desde el 2011.
Los Medias Blancas se encuentran en buena posición para lograr una serie con saldo positivo aquí contra los Indios, a los que se enfrentarán hoy con Chris Sale en la lomita, quien ya los venció esta temporada, en la que ha sido uno de los mejores abridores del equipo; mañana irá Phil Humber y el jueves John Danks.
Del otro lado contarán con Ubaldo Jiménez, a quien se enfrentará por primera vez en la campaña, a Josh Tomlin, a quien ya se venció, y a Justin Masterson, a quien también ya se derrotó.
Nada de esto quiere decir que sea una serie fácil para los Medias Blancas, pero quizás si accesible. Sin embargo, todo eso dependerá de la forma en la que la ofensiva del equipo pueda responder, especialmente en las situaciones importante y oportunas, con hombres en posición anotadora, que ha sido donde más se ha fallado esta temporada.
Darle temprano respaldo a los lanzadores y ligar con corredores en las bases será clave para los muchachos de Robin Ventura ante los Indios.
Una dura serie ante Boston
Chicago.- Fue dura esta serie en casa, contra los Medias Rojas de Boston, no hubo respuestas para ese equipo en los dos primeros juegos, en los que su ofensiva fue muy superior y en el tercero nuestros maderos no pudieron ante Jon Lester, pese a lo que se necesitaba para ganar era lo mínimo, por el gran trabajo de Jake Peavy, pero que va, no se pudo.
Sin embargo, hoy, en el último encuentro de la serie Gavin Floyd se lució con su mejor presentación de la temporada y una de las más sólidas de su carreras, al completar seis entradas sin hits ni carreras, por primera vez en sus nueve años en Grandes Ligas.
Ese trabajo de Floyd salvó que los Medias Blancas fueran barridos ante los Medias Rojas, que llegaron a Chicago encendido, inspirados por primera vez en la temporada, luego de ese mal arranque de campaña.
Lo importante de la labor del derecho de los Medias Blancas fue que sirvió para reivindicar el pitcheo del equipo, así como el día anterior lo hizo Peavy, solo que en esta ocasión sí contó con el apoyo de los bateadores, que hicieron lo mínimo para respaldarlo y enrumbar la victoria de la novena, que tenía cinco derrotas en fila, su cadena más larga de la temporada.
La misión no era fácil para los muchachos de Robin Ventura, porque nada les había salido en esta serie y, además, no contaron con el mejor bateador del equipo, Paul Konerko, quien presentó molestias en el cuello.
Pero ante a ausencia de Konerko, Alex Ríos y Adam Dunn se hicieron cargo de la ofensiva del equipo para ligar en los momentos oportunos y con la mínima producción fabricar las carreras suficientes –cuatro- para obtener esta victoria y volver a colocar el récord del equipo en .500, luego de haber quedado por debajo de ese porcentaje tras la derrota del sábado.
El pitcheo, pese a sus variantes, que han sido pocas en este primer mes de campaña, se ha mantenido como el principal soporte de los Medias Blancas y se espera que así sea, pero se necesita que la ofensiva produzca un poco más, quizás no en cantidad sino en calidad, que ligue cuando hay corredores en las almohadillas y, especialmente, en posición anotadora. Ese ha sido el principal inconveniente hasta estos y recuerden, que aún así, todavía el equipo está luchando por el primer puesto de la tabla de posiciones en la División Central de la Liga Americana.
Los Medias Blancas pueden asaltar nuevamente el comando de la división ganándole la próxima serie que disputarán aquí en casa, en el U.S. Cellular Field, ante los Indios de Cleveland, en estos momentos los punteros de la llave, por un juego de diferencia. Así que con todo ante ellos.
Gira positiva
Chicago.- Esta gira por el Oeste dejó un saldo positivo para los Medias Blancas, pero cerró con un amargo sabor de boca.
El equipo no jugó buena pelota hoy, en el tercer y último juego de la serie ante los Atléticos de Oakland y aún así se batalló y se tuvo la oportunidad de ganar.
Durante 13 entradas los lanzadores de los Medias Blancas nos dieron la oportunidad de lograr el triunfo, reduciendo los problemas causados por la improductividad ofensiva, así como las fallas en los fundamentos del juego y los malos corridos de bases. Siempre se tuvo el chance de salir hoy de Oakland con una victoria más. Pero no se pudo.
En ocasiones el béisbol castiga su mala práctica y ejecución, quizás por eso no fue sino hasta la entrada 14, cuando el equipo tomó el mando por primera vez, con el doble impulsor de dos carreras de Alexei Ramírez, que se pagó todo eso.
No se le puede echar la culpa a Héctor Santiago, pese a ser el lanzador que desperdició la victoria faltando solo dos outs. Y es que el equipo tuvo el chance de acabar el juego antes de ese momento, pero no pudo.
Esa es la razón de este mal sabor de boca que tenemos, pese a haber salido con marca de cuatro victorias y dos derrotas de esta gira por el Oeste. Sin duda pudo haber sido mejor y celebrar en grande la conquista de Paul Konerko, con el jonrón 400 de su carrera, que lo conectó hoy para empatar el encuentro en el noveno inning y enviarlo a entradas extras.
Ahora solo hay que pensar en venir a casa y ganar las próximas dos series que serán frente a los Medias Rojas de Boston y los Indios de Cleveland. Así se nos quitará ese amargo sabor.
El dulce momento de Peavy, Ríos y Dunn
Chicago.- Que bueno es ver jugando a los Medias Blancas de la forma en la que lo han estado haciendo y, más aún, ver cómo jugadores como Jake Peavy, Alex Ríos y Adam Dunn han estado rindiendo para la causa de Chicago.
Desde antes de iniciar la temporada les habíamos mencionado la importancia que esos tres hombres iban a tener para el equipo en este 2012, y pese a que todavía falta mucho camino por recorrer es positivo y alentador verlos contribuyendo de la forma en la que lo han estado haciendo en cada una de las áreas del juego.
Peavy, repetimos, es el lanzador que debe encargarse de comandar el staff de abridores, porque es quien tiene la jerarquía y las credenciales para hacerlo, además de la actitud.
Ha sido eso justamente lo que ha estado haciendo el derecho, que por primera vez en mucho tiempo está completamente sano, de allí los resultados positivos que ha estado obteniendo en el inicio de esta campaña, en la que ya lleva tres victorias en cuatro presentaciones, todas de calidad y de buen nivel para el equipo, que ha ganado todos los encuentros en los que él ha lanzado.
Peavy ha sido el mejor iniciador de los Medias Blancas en lo que va de temporada, sin contar el juego perfecto que lanzo Philip Humber claro, y eso se ha visto en la lomita y se comprueba con los números que ha dejado en sus cuatro presentaciones, en las que acumula ya 28 entradas y dos tercios de labor, en los que ha ponchado a 26 hombres y ha dado cuatro bases por bolas, solo ha aceptado seis carreras y su efectividad es de 1.88.
El derecho, quien está en su último año de contrato con los Medias Blancas, se encuentra entre los líderes de triunfos (empatado en el primero con tres), de efectividad (cuarto, con 1.88), ponches (quinto, con 26), primero en whip (0.73) y primero en aperturas de calidad (4); además es tan solo uno de dos pitchers que este año han logrado juegos completos con blanqueadas, él lo hizo anoche ante los Atléticos de Oakland. El otro es, obviamente, Humber.
Eso es lo que se ha requerido de Peavy desde que llegó al equipo en el 2009 y finalmente lo estamos viendo. Eso, sin duda, le da un impulso grande a los Medias Blancas en este inicio.
Ojalá y ese ritmo, esa forma en la que se ha mostrado Peavy se pueda mantener durante toda la temporada, con sus variante claro. De ser así, todas las expectativas de las cosas buenas que pueden pasar en este 2012 aumentarán todavía más.
Los casos de Ríos y Dunn
De la misma forma en la que ha lucido bien desde el montículo Peavy, lo han hecho Alex Ríos y Adam Dunn en su trabajo ofensivo, especialmente en la última semana.
Ríos está viviendo su mejor momento dentro del terreo de juego en más de un año. Sí, el jardinero derecho de los Medias Blancas no atravesó por una racha como la que está viviendo ahora en todo el 2011.
El puertorriqueño es el bateador de Chicago con la cadena de juegos con al menos un hit más larga en el 2012, es de 11 y se mantiene viva.
Ríos le ha estado dando bien a la bola, ha estado siendo oportuno y eso se ha visto en la ayuda que le ha brindado al equipo. Además se nota que está disfrutando de este buen momento, su lenguaje corporal y su actitud emanan confianza, seguridad.
El jardinero es el sexto mejor bateador de la Liga Americana, con promedio de .360. Es la primera vez desde el tres de agosto del 2010, que coloca su average por encima de .300.
Ríos además tiene dos encuentros seguidos conectando al menos tres incogibles, primera vez que lo logra desde el 2008, cuando aún pertenecía a los Azulejos de Toronto.
Dunn poco a poco ha ido retomando su nivel, trayendo al home plate a todos los compañeros que se ha estado encontrando en las almohadillas. También le han comenzado a salir los cuadrangulares.
Este es, sin duda, el Adam Dunn que se esperaba el año pasado, en el que registró su peor campaña en las mayores. Es este el Adam Dunn que se quería ver para esta campaña y que hasta el momento ha cumplido con el compromiso.
Es Dunn el quinto mejor impulsador de la campaña, con 14; es séptimo en dobles, con seis, noveno en jonrones, con cuatro, y tercero en extrabases, con diez. Ah, también es líder en ponches, por eso al igual que los cuadrangulares, las carreras impulsadas y las bases por bolas han sido parte de su juego durante su carrera.
El Gigantón de los Medias Blancas no llegó a alcanzar todos esos registros en el 2011, sino hasta el juego 31. En este 2012 lo ha hecho en apenas 15 partidos.
Lo ideal sería que todos estos hombres mantuvieran su nivel, sin alteraciones durante toda la temporada, pero eso no será así, lo importante es que puedan ser consistentes en su producción y que la confianza que han ganado con este buen inicio la conserven a lo largo de los 145 juegos que aún faltan.
Comentarios recientes